Igualdad de ge nero y empoderamiento de las mujeres

 
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Igualdad de ge nero y empoderamiento de las mujeres
Igualdad de genero y
                                        empoderamiento de las
                                               mujeres
                                  Estudio temático del F-ODM: Conclusiones y logros
                                  principales.

                                    Resumen Ejecutivo
Antecedentes
Igualdad de género y empoderamiento de las mujeres
La Declaración del Milenio identificó la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres (IGEM)
como uno de los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y estableció que es una forma eficaz
de combatir la pobreza, el hambre y las enfermedades, así como de estimular el desarrollo
verdaderamente sostenible. El ODM 3 se estableció para “eliminar la desigualdad de género en la
educación primaria y secundaria, preferentemente antes de 2005, y en todos los niveles educativos
antes de 2015”. En la Cumbre de ODM 2010, se pidieron nuevas medidas para garantizar la igualdad de
género en las oportunidades educativas, de salud y económicas, y en la toma de decisiones a través de
la incorporación de la perspectiva de género en la creación de políticas de desarrollo. Un camino
importante para alcanzar la igualdad de género es el empoderamiento de las mujeres a través de la
representación educativa, laboral y política, así como las medidas para garantizar el acceso a los
servicios de salud reproductiva. Otro paso fundamental hacia la implementación de la igualdad de
género es erradicar todas las formas de violencia contra las mujeres.

La ventana temática sobre igualdad de género del F-ODM
En vista de estos desarrollos, los 13 Programas Conjuntos (PC) de esta ventana temática fueron
diseñados para abordar la igualdad de género de manera amplia y holística para contribuir al
cumplimiento de los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales de mujeres y niñas. El
diseño general, el propósito y la estructura de los PC se originaron en el reconocimiento de que la
igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres son fundamentales para el cumplimiento de los
derechos humanos. Las principales cuestiones temáticas seleccionadas reflejan una profunda
comprensión de que, para lograr la igualdad de género, tanto de facto como de jure, es necesario
construir una sociedad donde las mujeres y los hombres compartan la distribución del poder y la
influencia, y tengan el mismo acceso a la educación, la salud, el trabajo digno y los medios de
subsistencia.
Los Programas Conjuntos se llevaron a cabo en países con diversos grados de pobreza y niveles de
desarrollo, y con distintas condiciones políticas, económicas y sociales. Se diseñaron para abordar las
prioridades de desarrollo nacional para cumplir con el Marco de Asistencia de las Naciones Unidas para
el Desarrollo (MANUD) y teniendo en cuenta el objetivo de estar “unidos en la acción”. La mayoría de los
Igualdad de ge nero y empoderamiento de las mujeres
programas implicaron una amplia variedad de asociaciones y la aplicación de un enfoque de múltiples
sectores y disciplinas, porque la igualdad de género es un tema multidisciplinario que debe abordarse en
todas las áreas (salud, educación, empleo, participación política, etc.). Los destinatarios fueron varios
beneficiarios y partes interesadas (garantes y titulares de los derechos) en todos los niveles. En la
mayoría de los PC, participaron los ministerios sectoriales y los ministerios competentes responsables de
la prestación de servicios. Por lo tanto, los programas llegaron a una gran cantidad de funcionarios,
incluidos aquellos que trabajan en los Gobiernos locales. La mayoría de los programas identificaron
beneficiarios/titulares de derechos cuyos derechos humanos no se respetaban ni resguardaban, y que
pertenecían principalmente a los grupos más desfavorecidos y excluidos de la población.

Prácticamente todos los PC (11) abordaron la violencia de género. Las otras áreas temáticas principales
fueron el empoderamiento económico y político de las mujeres, y los problemas relacionados con la
salud reproductiva y el VIH/SIDA. Se aplicaron diversos enfoques e intervenciones en distintos niveles,
desde estrategias para mejorar e implementar leyes y políticas nacionales que se encontraban en la
mayoría de los Programas Conjuntos, hasta las intervenciones de desarrollo de capacidades a nivel local
dirigidas a municipalidades y entidades de Gobiernos locales. Todos los PC incluyeron algunas
capacitaciones, desde iniciativas formales de desarrollo de capacidades hasta sesiones informativas
como medio para fomentar la igualdad de género y proteger los derechos de mujeres y niñas. Las
intervenciones también se llevaron a cabo a nivel individual al trabajar directamente con los
beneficiarios previstos para fortalecer su capacidad para reclamar y ejercer sus derechos humanos.
Todos los Programas Conjuntos también concentraron sus iniciativas en el aumento de la conciencia
pública y el conocimiento a través de la creación y difusión de la información y especialización como
medios para suscitar el cambio social con resultados específicos que se reflejen en las políticas. Esto se
logró, por ejemplo, a través de las actividades de comunicación e incidencia, del desarrollo de estudios y
documentos políticos, y del uso de diversas herramientas y materiales de capacitación.

Logros y resultados
                                       Los programas se concibieron principalmente para ayudar a
                                       suscitar cambios sociales positivos en las vidas de los propietarios,
                                       participantes y beneficiarios de los derechos, y, al mismo tiempo,
                                       desarrollar la capacidad de los garantes en todos los niveles para
                                       que cumplan sus deberes y obligaciones correspondientes. El
                                       cambio social fue visualizado y anticipado en las etapas de diseño
                                       y planificación de los Programas Conjuntos que solicitaron la
                                       colaboración de varias partes interesadas y un enfoque de
múltiples sectores para constituir una iniciativa colectiva con el fin de transformar actitudes y conductas
en la sociedad. La noción del cambio social, por lo general, se basó en una serie de supuestos y en la
identificación de las condiciones que deben presentarse para generar dichas transformaciones. Por lo
tanto, sin importar el área temática cubierta, en todos los PC se presentan ejemplos específicos de la
forma en que el cambio social se logró en cuanto a las conductas y actitudes de los beneficiarios, tanto
titulares como garantes de los derechos.

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Igualdad de ge nero y empoderamiento de las mujeres
Las intervenciones y los enfoques seleccionados para los programas se clasifican en cuatro categorías:

Desarrollo de capacidades para abordar la violencia basada en género (VBG)
La modificación de conductas relacionadas con la violencia
contra mujeres y niñas fue un componente principal del
programa en Bangladesh. 23.986 personas, incluidos
periodistas, jefes, gerentes, líderes de sindicatos, funcionarios
de distrito, maestros, jueces, abogados, miembros de la Red de
Trabajadoras Sexuales y muchos otros recibieron capacitación
sobre la violencia de género.

El PC en Colombia se implementó en el ámbito nacional y en cuatro regiones del país con resultados
notables. Existen pruebas informadas de un mayor conocimiento de la violencia de género entre
trabajadores de los medios y en las campañas políticas. Se formaron alianzas estratégicas nuevas que
han reunido a instituciones gubernamentales con la sociedad civil, y se crearon nuevos espacios y
mecanismos para fomentar el diálogo. El programa pudo fortalecer a las instituciones responsables de
prevenir la violencia de género y de prestar servicios a las víctimas. Fueron especialmente notables el
afianzamiento de los sistemas de recopilación de datos y la creación de un conjunto de evidencias
sólidas para desarrollar políticas públicas.

Abordar los problemas de gobernanza fue un factor fundamental para el éxito del programa en
Marruecos, así como las asociaciones que se establecieron entre 13 departamentos ministeriales, ocho
agencias de la ONU y la sociedad civil representada por 40 ONG. Como resultado del programa, las leyes
penales fueron mejoradas para proteger a mujeres y niños; tanto mujeres como niñas fueron
empoderadas como agentes de desarrollo; los derechos de las mujeres se integraron en políticas y
programas del Gobierno local; y una variedad de servicios sociales (p. ej. salud, justicia, seguridad) se
establecieron en seis regiones para las víctimas de la violencia.

Marcos de políticas y leyes, y presupuestos con perspectiva de género
Un importante logro del programa en Brasil fue el afianzamiento de la capacidad de la Secretaría
Especial de Políticas para la Mujer (SPM) y la Secretaría Especial para la Promoción de la Igualdad Racial
(SEPPIR) con el fin de garantizar perspectivas raciales y de género en todas las políticas, los programas y
los servicios públicos. Un resultado específico fue el desarrollo de una metodología para monitorear el
plan de acción de la SEPPIR.

El programa en Guatemala tuvo el objetivo de implementar la Política Nacional de Promoción y
Desarrollo de las Mujeres (PNPDIM) y la Política de Equidad de Oportunidades (PEO) 2008-2023. Para
lograr esto, se afianzó la capacidad de la Secretaría Presidencial de la Mujer (SEPREM) y la Oficina de
Defensa de las Mujeres Indígenas (DEMI). Estas medidas permitieron la integración de la política
nacional a través de ocho Ministerios y Secretarías (p. ej. Educación, Salud, Economía, Trabajo,
Agricultura y Finanzas) así como un aumento significativo del presupuesto nacional para SEPREM que,
según se anticipa, garantizará su continuidad y sostenibilidad.

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Igualdad de ge nero y empoderamiento de las mujeres
En Nicaragua, existe un compromiso cada vez mayor de los alcaldes de 15 municipalidades objetivo del
Programa Conjunto: Se calcula que se movilizó a 113.814 mujeres quienes fueron consultadas para
formular presupuestos con perspectiva de género y políticas de género locales, y 23.098 mujeres
participaron en procesos de toma de decisiones del Gobierno local con relación al financiamiento de sus
proyectos para generar ingresos. Estos desarrollos positivos a nivel municipal condujeron a la
incorporación de la perspectiva de género en el presupuesto nacional y al establecimiento de medidas
institucionales como la creación de unidades de género en las comisiones del Gobierno nacional, entre
otros resultados.

Incidencia y comunicación
Un buen ejemplo de las iniciativas de incidencia para conseguir el respaldo de garantes importantes se
                                     encontró en Vietnam. Las visitas de los Miembros del Parlamento a
                                     las cuatro regiones fueron posibles gracias al PC. Posteriormente, los
                                     parlamentarios plantearon cuestiones de interés sobre sus
                                     comunidades en el Parlamento para que los ministerios competentes
                                     rindan cuentas. En Timor Oriental, se llevó a cabo una campaña sobre
                                     violencia de género con un total de 81 jornadas de sensibilización,
                                     incluidos 26 artículos de periódico, dos programas de televisión y
                                     cinco programas de radio nacional. Se desarrolló y difundió un total
                                     de 68.500 materiales informativos con mensajes sobre la violencia de
género, la protección infantil y la trata de personas.
En el Territorio Palestino Ocupado, el programa desencadenó una serie de estudios, documentos
políticos, encuestas y manuales de capacitación. Un logro importante fue el estudio sobre las
cooperativas de mujeres con el título “Cómo reducir los problemas de igualdad de género en las
cooperativas palestinas”. Se anticipa que el estudio generará propuestas específicas de desarrollo de
capacidades que contribuirán al afianzamiento de las cooperativas de mujeres. Se desarrolló una
encuesta sobre la violencia contra las mujeres en el ámbito laboral, la primera de su clase, y se creó una
Línea de Ayuda que funciona 16 horas por día, los siete días de la semana. Como resultado directo del
PC, ahora seis ministerios trabajan juntos para implementar la Estrategia Nacional para combatir la
violencia de género.

Establecimiento de redes y mecanismos
En Bangladesh, el programa respaldó el establecimiento legal de la Red de Trabajadoras Sexuales, que
les permite defender sus derechos. En Brasil, como resultado de las iniciativas de incidencia respaldadas
por el Programa Conjunto, se estableció la Red de Mujeres del Noreste y se asoció con la Federación de
Mujeres Periodistas de América Latina. En Guatemala, el PC diseñó el Instituto Autónomo de Formación
Política de Mujeres Indígenas y proporcionó una serie de herramientas para su creación. Esto incluyó
una estrategia política y de comunicación para empoderar a 35 mujeres identificadas con el potencial
para ocupar cargos públicos en varias regiones del país. En Etiopía, por primera vez en dos regiones, se
formaron las cooperativas de ahorros y créditos para mujeres.
Además de la violencia de género, los programas se centraron en dos áreas temáticas: Empoderamiento
económico y político de las mujeres, salud reproductiva y VIH/SIDA.
Empoderamiento económico y político de las mujeres

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En muchas partes del mundo, la igualdad de género se ve amenazada por la falta de acceso de las
mujeres a sus recursos, derechos y garantías. Nueve Programas Conjuntos se centraron en el
empoderamiento económico y político de las mujeres. En Bolivia, el programa se centró en el aumento
del empoderamiento económico de las mujeres más desfavorecidas y excluidas para mejorar la calidad
de vida de 4,640 mujeres al aumentar sus ingresos, permitirles mantener a sus familias y alcanzar cierto
nivel de independencia económica. Se calcula que 12,817 mujeres obtuvieron un certificado de
nacimiento o un documento de identidad oficial. También se hizo hincapié en los derechos económicos
de las mujeres, en su derecho a participar en los procesos de toma de decisiones, a acceder a la
información y a los espacios públicos y privados para la negociación como propietarias de pequeñas
empresas.
Salud reproductiva
En Etiopía, una encuesta de base indicó que las mujeres adultas y adolescentes tienen un conocimiento
limitado sobre salud reproductiva, y las jóvenes de 15 a 19 años son siete veces más propensas que los
varones a ser infectadas con el virus del VIH. El PC respaldó la capacitación sobre VIH/SIDA, salud
reproductiva y servicios de planificación familiar. El aumento del conocimiento de las mujeres
destinatarias de la salud reproductiva y los servicios de salud reproductiva generaron conductas más
saludables. La conversación en la comunidad fue uno de los enfoques que estimuló el diálogo y el
conocimiento sobre VIH/SIDA y problemas de salud reproductiva. Las comunidades dieron testimonios
de las nuevas conductas que se observan entre las destinatarias del Programa Conjunto.

Lecciones y recomendaciones fundamentales
-El liderazgo sólido se consideró un aspecto esencial: La elección de una agencia de gobierno líder marcó
una diferencia en el nivel de liderazgo proporcionado. También se observó que cuando el Coordinador
Residente, los jefes de la Agencia y los funcionarios de Gobierno superiores proporcionaron un fuerte
respaldo, los Programas Conjuntos tuvieron un gran éxito durante su implementación.
-Dirigirse a los grupos más excluidos es una estrategia eficaz para reducir las desigualdades y contribuir
hacia el cumplimiento de la igualdad de género y, particularmente, de los ODM.
-El rol importante de la sociedad civil fue inherente en la mayoría de los Programas Conjuntos, pero no
siempre estaba elaborado.
-Mayor información sobre los derechos humanos: Algunos programas causaron un cambio significativo
en las vidas de las mujeres desfavorecidas como resultado del conocimiento que obtuvieron sobre
derechos humanos y sobre la importancia, por ejemplo, de tener un documento de identificación o un
certificado de nacimiento para ser ciudadanas activas.
-La voluntad política es fundamental para sostener los logros que conducen a la igualdad de género y al
empoderamiento de las mujeres: Debido a que las autoridades del Gobierno y, especialmente, los
legisladores cambian constantemente, la edificación institucional a través del desarrollo de capacidades
es esencial para mantener los resultados. Por lo tanto, la sensibilización, la concienciación y el desarrollo
de capacidades deben ser permanentes y continuos.

Para leer el informe completo (en inglés): http://on.mdgfund.org/WdmsHx

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