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             Chonino – La conversión de una historia en narrativa
                            Relato y emoción en el ámbito policial argentino
                                                           Mariana Sirimarco

Abstract. – Referring to Chonino stimulates a series of heroic               cia y condensa, en sí mismo, todo el devenir de una
images. Alluding to him entails notions of courage and fidelity:             trama. Para que esto suceda, advierte Ginz­burg, el
Chonino is a police dog that dies defending his companions from
a criminal attack. He also dies performing an action that resulted
                                                                             nombre debe volverse mito: debe convertirse en un
in the detention of delinquents. The story of Chonino has thus               relato ya relatado, en un relato que ya se conoce.
become a sort of great achievement, a narrative designed to fit                  Salvando las abismales distancias – estéticas y
institutional discourses and values. Taking this case of analy-              temporales – algo semejante puede decirse de Cho-
sis, this article tends to reflect about how an institutional story is       nino. Cualquiera que pronuncie su nombre activa,
built. Which operations are played to transform a particular situ-
ation into a significant example? What turns a fact into a narra-
                                                                             mayormente en el ámbito policial pero también fue-
tive? [Argentina, Chonino, police, institutional story, emotion]             ra de éste, una serie fija de valoraciones y acciona-
                                                                             res: “el perro héroe de la policía”, “el fiel perro que
Mariana Sirimarco, Doctora en Ciencias Antropológicas, Uni-                  dio la vida por sus compañeros”, “el primer perro
versidad de Buenos Aires (UBA), investigadora Adjunta Conicet-               muerto en cumplimiento del deber”. La enunciación
UBA, profesora del Departamento de Ciencias Antropológicas,
UBA. – Principales publicaciones de los últimos años: “El policía
                                                                             del solo nombre de Chonino desencadena los pun-
y el etnógrafo (sospechado). Disputa de roles y competencias en              tos, una y otra vez transitados, de su historia: el 2 de
un campo en colaboración” (Etnográfica 16.2012), “De civil a                 junio de 1983, el perro y dos agentes persiguen a
policía. Una etnografía del proceso de incorporación a la institu-           dos sospechosos. Se sucede un tiroteo. Los agentes
ción policial” Buenos Aires 2009), “Estudiar la policía. La mira-            son heridos. Chonino salta en su defensa y ataca a
da de las ciencias sociales sobre la institución policial” Buenos
Aires 2010) – Véase también Bibliografía.                                    uno de los sospechosos. Chonino recibe un disparo.
                                                                             Uno de los agentes muere. Chonino también. Pero
                                                                             antes, rompe, a dentelladas, el bolsillo de uno de los
                                                                             delincuentes. De él caen los documentos que permi-
I                                                                            tirán luego su detención.
                                                                                 Decir Chonino es compendiar así, en una palabra,
“Basta con pronunciar el nombre de Edipo – señala-                           una sucesión de imágenes heroicas. Su articulación
ba Antífanes – para que todo el resto sea conocido,                          esboza nociones de valor, de arrojo y, sobre todo, de
su padre Layo, su madre Yocasta, sus hijos e hijas,                          fidelidad: Chonino muere defendiendo a su hombre
lo que les pasará, lo que ha hecho. Lo mismo sirve                           guía. Y lo que es más: muere realizando una acción
para Alcmeón: basta con nombrarlo y los niños di-                            que redundará en el apresamiento de los delincuen-
rán de inmediato que, enloquecido, mató a su ma-                             tes. Para que esto sea posible – para que el nombre
dre” (en Ginzburg 2000: ​83). En un libro reciente,                          devenga mito – se requiere, como veremos a lo lar-
el historiador Carlo Ginzburg trae a colación estas                          go del trabajo, de una historia capaz de dejar huella.
lejanas palabras para dar cuenta de cómo un nom-                                 En honor a esta muerte y a esta conducta se ele-
bre se vuelve micro-narración. Esto es, cómo anun-                           varon homenajes. La calle donde tiene su entrada

                                                   https://doi.org/10.5771/0257-9774-2015-2-383
                                            Generiert durch IP '46.4.80.155', am 27.11.2021, 14:59:46.
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la División Perros de la Policía Federal Argentina                         y valorizaciones que permiten no sólo dar cuenta de
(PFA)1 se denomina, desde 1991, Pasaje Chonino.2                           un suceso, sino más aun, trascenderlo y pensarse,
Desde 1996, y a raíz de una consulta de lectores                           a partir de él, como grupo social y como institución.
de la periodista Cora Cané, el día en que Chonino                              Un relato es una ficción que condensa significa-
muere se conoce como el Día Nacional del Perro.3                           dos. Que reafirma, como diría Ginzburg, algo que
Su esqueleto, debidamente preparado dentro de una                          ha sido muchas veces contado. En tanto ficción, el
vitrina, se atesora en el Museo de la PFA. Su mo-                          relato despliega una realidad cuya construcción no
numento, donde anualmente se lo conmemora, se                              está necesariamente gobernada por la verificación
erige en el predio del Cuartel de la Policía Monta-                        empírica o por la necesidad lógica, sino por la con-
da. Un poema, ya casi ilegible sobre una placa, así                        vención y la necesidad narrativa. Afirmar esto equi-
lo celebra:                                                                vale a sostener que el relato, en tanto narrativa, no
                                                                           pertenece al plano de la descripción de los hechos,
Y en el cielo de los perros                                                sino al de su interpretación. El relato no representa
San Roque te recibió                                                       sino que construye realidad, y lo que importa en él
un cartelito escribió
                                                                           no es cuánto se acerca o se aleja de ella, sino la rea-
“EL ABNEGADO CHONINO”
lo puso arriba de todos
                                                                           lidad que ayuda a conformar (Bruner 1991; Ochs
formando un cuadro de honor                                                and Capps 1996). Es necesario recalcarlo: cualquier
y después lo completó                                                      sentido de verdad o falsedad queda, por consiguien-
“POLICÍA Y ARGENTINO”.4                                                    te, fuera del espectro de validez de un relato.
                                                                               Así, un relato involucra un universo de sentidos
    La herocidad de Chonino le valió calles, efemé-                        políticos y sociales, pero, más aun, un universo éti-
rides, monumentos y poemas. Pero antes de trans-                           co y moral. Como los epítetos y el poema dirigido
formarse en leyenda, Chonino fue un simple ovejero                         a Chonino lo ponen de manifiesto, un relato provo-
alemán. Había nacido en 1975 e ingresó a la Di-                            ca resonancias conceptuales, pero también emocio-
visión Perros de la Superintendencia de Seguridad                          nales; evoca y manipula no sólo ideas sino también
Metropolitana en 1977, donde fue entrenado como                            sentimientos (Leavitt 1996). Y en tanto el relato lo
can de presa. Bajo la matrícula número 716 realizó                         es de una historia ejemplar, resulta claro señalar que
sus primeros servicios con motivo del Campeonato                           un relato no se conforma, por lo tanto, por la des-
Mundial de Futbol del año 1978. Desde ese año has-                         cripción aséptica de un evento, sino por la conver-
ta la noche de su muerte, Chonino trabajó asignado                         sión de un acontecimiento en un mensaje, por la
a diversos hombres guía. En 1982 fue dado al agente                        cristalización de un hecho en un ejemplo. Esto es,
Luis Alberto Silbert, quien sería el único que sobre-                      por una narrativización que porta una fuerte carga
viviría a lo sucedido en esa noche de junio de 1983.5                      emocional (Sirimarco 2010, 2013b, 2014a, 2014b).
    Hasta esa noche, Chonino fue un simple perro                               Ahora bien, no debe creerse que un relato consti-
policial. Después de ella, Chonino fue un héroe. Lo                        tuya una pieza acabada. Un relato, en tanto narrati-
que sucedió ese día de junio fue trocado en una na-                        va, no puede estar sino en constante formación. Un
rración ejemplificadora. Andando en el tiempo, la                          relato institucional debe ser por lo tanto concebido
historia de Chonino se transformó en un relato ins-                        como un artefacto que fue hecho o rehecho innume-
titucional. Esto es, en una narrativa expresamente                         rables veces. Esto es, que fue manipulado, cambia-
diseñada para poner en escena discursos, vivencias                         do, pulido, re-ubicado, que porta un tipo particular
                                                                           de historicidad y, si se quiere, una cierta “biografía”
 1 La Policía Federal Argentina cumple funciones de seguridad              (Alberti 2005; Gomes da Cunha 2010).6 Sostener
   en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en el territorio na-
   cional cuando compete a cuestiones federales.
 2 Ordenanza 43.486 (BM 18.570). 4-IV-1989. Asentada en                      6 No debe creerse, tampoco, que un relato conforme una es-
   el Boletín Municipal de la ciudad de Buenos Aires en la                     tructura semántica cerrada, capaz de orientar los entendi-
   p. 83.700, 10/07/89. Según reza la versión taquigráfica de la               mientos de los miembros en sentidos siempre iguales y siem-
   reunión del Concejo Deliberante donde se la sanciona, la no-                pre regulados. Un relato no es una pieza unívoca, aunque su
   minación de la calle surge de una petición de la propia PFA.                pretensión lo sea. Se trata, más bien, de un texto social que,
   El proyecto presentado a tal efecto fue perdido debido a la                 a pesar de compactar sentidos, eludir ciertas circunstancias
   inundación del archivo donde se conservaba.                                 y resaltar ciertos elementos, no logra camuflar, sin embargo,
 3 Es interesante señalar, sin embargo, que tal fecha no forma                 el entramado de voces y tradiciones que lo componen. Se in-
   parte de ninguna efeméride oficial reconocida.                              tenta que un relato institucional sea un discurso compartido;
 4 “El abnegado Chonino”, escrito por el comisario (R) Jorge                   se trata, sin embargo, de un espacio en disputa. Que esto sea
   Rahal y su hijo. Se respetará, tanto en éste como en los si-                así obedece a un simple hecho. Un relato puede presentar-
   guientes registros, la sintaxis y la forma de los textos origi-             se como una estructura con pretensiones de fijar un hecho
   nales.                                                                      semántico. No obstante, la intencionalidad de dicha volun-
 5 Legajo 716, División Perros, Policía Federal Argentina.                     tad no condiciona, necesariamente, la lectura del mismo. La

                                                                                                                       Anthropos  110.2015
                                                      https://doi.org/10.5771/0257-9774-2015-2-383
                                               Generiert durch IP '46.4.80.155', am 27.11.2021, 14:59:46.
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Chonino – La conversión de una historia en narrativa                                                                                  385

esto implica afirmar entonces que un relato institu-                          detalles de lo sucedido varían – mucho o poco – de
cional gana espesor en lo temporal: su cristalización                         una historia a otra. Se trata, como es lógico, del es-
en tanto narrativa es deudora de un proceso histó-                            pectro de matices presente en cualquier pieza na-
rico de conformación. Lo que equivale a decir que                             rrativa que haya logrado resonancia y, por lo tanto,
el relato se va “escribiendo” a lo largo de una línea                         autonomía. Estos matices, más que ser entendidos
de tiempo, no exenta de marchas, contramarchas y                              como discrepancias, deben ser conceptualizados
revisitas.                                                                    como variaciones en torno a una cierta línea temá-
    Teniendo esto en mente, y tomando la historia                             tica. Tampoco resulta centralmente importante en-
de Chonino como caso de análisis, este trabajo in-                            fatizar las huellas de estas diversificaciones qua la
tenta reflexionar en torno al cómo de la construc-                            obra de un autor individualizado. Antes bien, estas
ción de un relato institucional. Para ello me valdré,                         diversas intencionalidades importan más en tanto
básicamente, de dos registros diversos del ámbito                             los efectos logrados sobre el auditorio al que se di-
policial que encarnan, creo yo, dos momentos pun-                             rige este relato (Barnes 1995).
tuales – e igualmente divergentes – del proceso de                                En su libro de recuerdos policiales, publicado en
construcción de dicha historia. El primero corres-                            1999, Plácido Donato incorpora la historia de Cho-
ponde a una crónica memorística y literaria, escrita                          nino. En un libro urdido para dar a conocer “la in-
por un afamado comisario retirado, donde el relato                            timidad del policía, el sacrificio de sus luchas sin
de Chonino encuentra su hechura más acabada. En                               treguas ni descanso”, y en el que recoge “anécdotas
esta pieza, Chonino es aclamado como un perro hé-                             … que ya eran leyenda en aquellos tiempos” (1999: ​
roe. El segundo registro corresponde al acta de pro-                          13 s.), la historia de Chonino de seguro no desen-
cedimiento realizada a una semana de la muerte del                            tona. En esta reunión de historias legendarias que
perro, con motivo de las indagatorias del caso. En                            presentan el rostro humano de la institución poli-
ella, Chonino es simplemente sumariado como un                                cial – como se asevera en la contratapa –, la cróni-
efectivo policial que ha muerto.                                              ca del perro héroe de la policía aparece abriendo el
    Explorar ambos registros y sus diferencias – de                           volumen. Donato lo cuenta así:
tono, de escritura, de abordaje, de nudos semánti-
                                                                              El comisario retirado Jorge Rahal y su hijo, fervientes ad-
cos – permitirá despejar la distancia que va de uno
                                                                              miradores de Chonino, cuentan con lágrimas en los ojos
a otro y comenzar a comprender las intervenciones                             su última ronda.
que se ponen en juego para hacer, de una situación                                El 2 de junio de 1983 a las ocho y cuarto de la noche,
puntual, un ejemplo capaz de trascenderla. ¿Qué es                            los agentes Luis Alberto Silbert y Jorge Eduardo Ianni, de
lo que transforma un hecho en una narrativa? La                               la División Perros, hacían un patrullaje de rutina, acompa-
contrastación entre ambos tiempos y ambos regis-                              ñados como de costumbre por Chonino, un can recibido
tros, sumada a la existencia de ese lapso temporal –                          en donación que, como carecía de pedigree, no era con-
en apariencia silente que va desde la muerte de Cho-                          siderado, pese a ser un típico ovejero alemán, como pe-
nino a sus primeros homenajes – no harán entonces                             rro de la “raza policial”. Al llegar a la intersección de las
sino complejizar la pregunta: ¿cuándo y por qué co-                           avenidas General Paz y Lastra los jóvenes policías y su
mienza a re-escribirse la historia? O lo que es lo                            perro fueron sorprendidos por dos delincuentes, quienes
                                                                              arteramente dispararon sus armas.
mismo: ¿qué hay antes de un relato?
                                                                                  Si bien los policías consiguieron extraer sus armas y
                                                                              repeler la agresión, quedaron heridos y sin posibilidad de
                                                                              defensa, circunstancia que los malvivientes aprovecharon
II                                                                            para tratar de ultimarlos con un tiro de gracia.
                                                                                  Chonino, también herido gravemente en su omópla-
El relato de aquella noche – y de lo que en ella hizo                         to izquierdo, se lanzó bravíamente contra ellos, logrando
Chonino – es una y otra vez contado, tanto en home-                           herirlos y desarmarlos, hizo caer al piso tanto sus armas
najes policiales como en efemérides sociales. Los                             como los documentos que llevaban entre sus ropas que
                                                                              desgarró a dentelladas y los obligó a huir presurosamen-
                                                                              te del lugar.
     comprensión de un relato – su aceptación, su asimilación, su                 Luego de su agotador esfuerzo, Chonino logró, ya des-
     reproducción – depende, en última instancia, de lecturas con-            falleciente, arrastrarse al lugar donde estaban caídos sus
     cretas e individuales. Son las personas dentro y fuera de la             dos compañeros de ronda: lamió sus heridas y les dio pro-
     institución las que con sus interpretaciones, sus asociaciones,          tección.
     sus sensibilidades y sus vivencias, “leen”, de modo específi-
     co, un discurso determinado. Esas lecturas, ya sean afines o
                                                                                  El agente Silbert sobrevivió por milagro, pero Ianni
     antagónicas, añaden capas al relato. Éste se construye en una            falleció luego de estar internado cinco meses en el Hos-
     relación de diálogo: un relato institucional lo es por interpelar        pital Churruca. Chonino murió mientras custodiaba sus
     sentidos capaces de resultar sensibles a los actores involucra-          cuerpos heridos.
     dos. Para profundizar en esta línea, ver Sirimarco (2013b).                  Los dos delincuentes fueron identificados y detenidos

Anthropos  110.2015
                                                    https://doi.org/10.5771/0257-9774-2015-2-383
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gracias a la documentación hallada y parte de las ropas                     aquella que separa aguas en torno a la actuación po-
desgarradas por Chonino; contaban con frondoso pron-                        licial y el accionar de la delincuencia, y que adju-
tuario y varias causas por delitos contra la propiedad. Fue-                dica estimaciones valorativas a unos y otros. Frente
ron condenados a 23 y 20 años de prisión.                                   al delincuente artero, de frondoso prontuario y va-
    El cabo primero Silbert, durante una ceremonia de ho-                   rias causas, al policía le cabe, por contraste, la va-
menaje a Chonino efectuada en 1991 en la que se puso su
                                                                            lencia positiva.
nombre a una calle del cuartel, con voz quebrada y gran
esfuerzo logró balbucear: “Gracias, Chonino. Me salvas-
                                                                                Ya estas escasas pero contundentes palabras es-
te la vida. Que en paz descanses junto a Ianni. Jamás los                   bozan, en pocos trazos, la línea del relato que ha-
olvidaré”.                                                                  brá de sobrevenir. En ellas se configura un campo
    Por la heroica entrega de Chonino se instituyó en la                    semántico donde la actuación policial se contiene
Argentina el 2 de junio como el “Día del Perro” (Dona-                      por entero: en un patrullaje de rutina, los jóvenes
to 1999: ​17 s.).                                                           policías y su perro son sorprendidos por los delin-
                                                                            cuentes, quienes arteramente disparan sus armas.
   Un relato es, en esencia, algo distinto a un ­texto                      Los policías logran repeler la agresión, pero son he-
informativo. La distancia que lo separa del mero re-                        ridos y quedan sin posibilidad de defensa. Aprove-
cuento de un hecho está dada por la operación re-                           chando la circunstancia, los malvivientes tratan de
tórica que lo modela: un relato se construye adje-                          ultimarlos con un tiro de gracia. A través de estas
tivando. Quizás por esto – por el vuelo que en su                           palabras y estas nociones, la valencia policial posi-
pluma toma la historia – la historia de Chonino que                         tiva se refuerza y se amplifica: la narración se cons-
escribe Donato es, no sólo la más literaria de todas,                       truye para proponer un escenario donde los policías
sino, en razón de esto, la más adecuada a los fines de                      son atacados sin que medie especificación de razo-
este apartado. Que este relato se presente en clave li-                     nes. La mención al patrullaje de rutina instala una
teraria no hace sino evidenciar al extremo su esencia                       imagen inocua, por cotidiana: la única acción que se
narrativa; es decir, su capacidad de construirse mer-                       nos dice que llevan a cabo los policías es caminar en
ced a condimentos. Nadie como Plácido Donato –                              su ronda de costumbre. Se instala así una imagen de
comisario retirado de la PFA pero también reconoci-                         indefensión: no es la policía quien sorprende a los
do escritor y guionista –7 para plasmar, en palabras                        delincuentes en la comisión de un delito, sino al re-
significativas, este particular relato institucional.                       vés, reforzando de este modo la idea de la pasividad
   Cabe decir, en este sentido, que un relato lo es,                        del accionar policial. Son los malvivientes quienes
en primer término, en virtud del lenguaje que lo                            parecen sorprender a los policías en su caminar. Son
compone. Hablar de lenguaje no implica aludir a la                          también ellos quienes dan inicio a los disparos y de-
mera articulación de palabras, sino, más bien, a su                         jan a los policías heridos y sin posibilidad de repe-
función de constructor y mantenedor de relaciones                           ler la agresión. Lo que implica, una vez más, que no
y situaciones sociales. Si las palabras – como ad-                          hay ataque policial, sino defensa. En este contexto,
vierte Foley (1992) – no pueden ocurrir más que en                          lo que se dice va de la mano de lo que se sugiere: lo
contexto, la adopción de un determinado lenguaje                            que sobrevuela, todo el tiempo, es la insinuación de
no es fortuita. El léxico, las categorías, los modos                        algo cercano a la emboscada.
de habla, revelan así un universo ideológico: cada                              Trazar, en esta historia, este perfil, no sólo con­
lenguaje se comporta, por lo tanto, como un código                          struye identidades sociales contrastativas – los poli-
que revela la inscripción de la persona en un deter-                        cías que patrullan versus los delincuentes que atacan,
minado universo ético y moral.                                              el justo cumplimiento del deber policial versus el
   En el contexto del relato presentado, las catego-                        cruel accionar de la delincuencia. También abona el
rías no se usan al azar: lo dicho organiza un texto                         terreno para la historia principal – la de Chonino –,
social. Pero no necesariamente por las palabras que                         a la vez que delinea dos caros topoi de la narrativi-
se dicen, sino por la red de sentidos que estas pa-                         zación policial: el heroísmo en la acción y el caído
labras habilitan: jóvenes policías, agresión, malvi-                        en cumplimiento del deber. Que el protagonista de
viente. Tales categorías inauguran un contexto de                           la misma sea un perro no opaca en lo absoluto los
significación que, a la par de expresarla, actualizan                       condimentos del relato. Antes bien, tal vez los in-
una determinada forma de experimentar la realidad:                          crementa.
                                                                                En ella, el heroico can, aun herido gravemente,
                                                                            se lanza bravíamente a herir y desarmar a los delin-
 7 Plácido Donato ha escrito cuentos policiales y cuentos román-            cuentes. Lo que se activa aquí implica la figura del
   ticos (en revistas como Para Ti, Claudia y Vosotras), ha sido
   periodista y guionista de radio, televisión, cine y teatro. En te-       héroe: bien se nos recalca que es la actitud de Cho-
   levisión, fue el responsable del ciclo “División homicidios”.            nino – la de atacar a los malvivientes a dentelladas –
   Dirigió asimismo las revistas Mundo Policial y El Círculo.               la que propicia la huida de éstos y, lo que es aun

                                                                                                                    Anthropos  110.2015
                                                       https://doi.org/10.5771/0257-9774-2015-2-383
                                                Generiert durch IP '46.4.80.155', am 27.11.2021, 14:59:46.
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Chonino – La conversión de una historia en narrativa                                                                              387

más importante, la que lleva a la pérdida de sus do-                       los sentimientos han tendido a ser vaciados de sig-
cumentos. La acción del perro no es sólo valerosa;                         nificación cultural. La emoción, por asociarse a lo
es también vital para el esclarecimiento del crimen                        íntimo, lo espontáneo y lo incontrolable, ha pareci-
y la aprehensión de los delincuentes. Sin ella – sin                       do escaparse así del gobierno de lo motivado cultu-
esos documentos que los dientes de Chonino logran                          ralmente o lo socialmente articulado, desdibujado el
extraer de entre sus ropas – su muerte y la del agente                     hecho de que lo emotivo implica, también, un fenó-
Ianni hubieran quedado impunes.                                            meno social que da cuenta de situaciones, relaciones
    Se activa entonces, en este relato, la figura del                      y posiciones morales.9
héroe, pero también otra que lo trasciende: la figura                          Así, construir el ámbito emocional como potes-
del mártir. Es decir, del caído en cumplimiento del                        tad de los individuos y las psicologías de los sujetos
deber. Un topos que, a juzgar por su abundante tra-                        ha contribuido a cimentar el monopolio de las pala-
tamiento en placas conmemorativas, eventos y re-                           bras y el pensamiento como símbolo de comunica-
vistas de la institución, es un punto neurálgico de                        ción principal. Sostener la comprensión de lo emo-
la sensibilidad policial. Tal abundante tratamiento                        tivo en tanto vehículo expresivo implica entonces
pone de manifiesto que si en todo héroe la entrega                         ratificar la capacidad de emociones y sentimientos
es mucha, en el héroe muerto la entrega es total: el                       para funcionar como canal de comunicación capaz
sacrificio llega a su pico más alto, pues el caído cae                     de transmitir sentidos y significados (tanto afectivos
en guerra contra el crimen (Galeano 2011; Sirimar-                         como conceptuales). La apelación a la sensibilidad
co 2013a, 2014a). Lo ejemplar del relato se concen-                        no es más que la apelación a la construcción de de-
tra por entero en su final: Chonino entrega la vida en                     terminado modo de experimentar y significar suce-
defensa de sus compañeros y, consecuentemente, en                          sos y relaciones sociales.
defensa de la Ley. A tal punto esto es así, que la his-                        Afirmar esto implica reconocer que lo cogni-
toria de su vida se vuelve en realidad la historia de                      tivo no existe aislado de la vida afectiva y que el
su muerte. Los héroes – se ha dicho – sólo son hé-                         lenguaje no sólo transporta contenidos conceptua-
roes cuando se mueren o los matan (Cercas 2012).                           les – explicaciones, razonamientos, ideas –, sino,
    Así, la de Chonino es una muerte en cumpli-                            indisolublemente ligadas a ellos, asociaciones afec-
miento del servicio, podría decirse, pero también                          tivas (Leavitt 1996). Así, lo que importa del relato
una muerte en aras de la fidelidad. Chonino, se nos                        de Chonino no nos llega sólo por la comprensión de
dice, se arrastra, desfalleciente, al lugar donde es-                      sus acciones, sino por la emoción que ese compor-
taban caídos sus compañeros. Agonizando, lame sus                          tamiento nos despierta. Su heroísmo, su bravura, su
heridas y les da protección. Muere custodiándolos.                         entrega, no se juegan en la esfera de lo meramente
En los últimos momentos de su vida, su preocupa-                           racional, sino también en el ámbito de lo sensible.
ción estuvo puesta en los demás. Lo que viene a                            Puede decirse que lo que busca el relato – en tanto
querer decir que la muerte le sobreviene no sin antes                      narrativa construida – no es presentarnos los hechos
haber asegurado la ley y el resguardo de sus compa-                        sucedidos: lo que busca el relato es que esos hechos
ñeros. En esta doble imagen de servicio y entrega se                       presentados nos conmuevan.
juega, es claro, la imagen de lo policial.                                     La expresividad conmovedora de un relato im-
    Llegados a este punto, es a todas luces evidente                       plica así una conjunción entre objeto presentado y
que el relato de Chonino, tal como aparece plasma-                         objeto sugerido. En este caso, entre la palabra que
do por Donato, es indisociable de la búsqueda de                           se dice y la reacción que se provoca. La emoción
cierta emocionalidad. Hablar de la construcción de                         no es entonces más que el resultado de viajar de
un relato emotivo (y no necesariamente de la emo-                          uno a otro término, dependiendo necesariamente su
ción que nos causa un relato)8 implica entender que                        irrupción de la unión entre ambos. Sostiene Santa-
la emoción, más allá de ser íntimamente sentida,                           yana que lo que conmueve es la permanencia con-
puede ser comunicada colectivamente. Muchos es-                            junta, en la mente, de cosa y evocación (en Reid
tudiosos en la temática han contribuido a resaltar                         1966). Esto es, de poder reponer, a partir de pocas
que, al ser confinados a un espacio de valor privado,                      y bien dichas palabras, todo una trama compositiva
                                                                           de alta sensibilidad: la del perro que, aun herido por
 8 Sostener tal afirmación implica entonces centrar el interés             defender a sus compañeros, continua mordiendo a
   de este trabajo no en el resultado del ejercicio de emocionar,          los delincuentes, hace caer al piso sus documentos
   sino en el hecho mismo de tal intención. A tales fines, la ca-          y sus armas y, ya muriendo, aún tiene fuerzas para
   tegoría de emoción es rescatada entonces por su capacidad               arrastrarse junto a ellos y lamer sus heridas y prote-
   literal – de agitar y conmover (donde el término emoción de-
   riva del verbo latino emovere, que significa “mover desde”,
   hacer mover, sacar de su estado habitual y, por consiguiente,             9 Hochschild (1979); Rosaldo (1983); Lutz (1986); Lutz and
   agitar, sacudir, conmover).                                                 White (1986); Lyon (1995); Leavitt (1996).

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                                                 https://doi.org/10.5771/0257-9774-2015-2-383
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gerlos. Las palabras emocionan por las evocaciones                         son sin dudas mínimas y sólo pueden revestir peso
que construyen (Sirimarco 2014a).                                          para abonar la teoría de que un relato, parafrasean-
    Que el héroe sea un perro tal vez potencie lo sen-                     do a Gomes da Cunha (2010), resulta un artefacto
sible del relato. Quien da la vida por sus compañe-                        que fue hecho o rehecho innumerables veces. Esto
ros – se nos sugiere – lo hace sin especulaciones ni                       es, que fue manipulado, cambiado, re-narrado. Que
devaneos: lo hace porque es lo único que puede ha-                         porta, en síntesis, un tipo particular de manufactura
cer. Gran parte de lo conmovedor del relato se apro-                       y de historicidad (Alberti 2005).
vecha de Chonino: detrás de la figura del perro se                             Arribar a este punto de argumentación alza in-
juega la noción de lo biológico y lo instintivo y, por                     terrogantes acerca de la relación entre relato y rea-
ende, de lo natural como locus de lo verdadero y de                        lidad. Uno podría preguntarse, llegado el caso, qué
lo no falseable. Es decir, de la conducta desintere-                       fue lo que de veras sucedió, con Chonino y los po-
sada, del puro amor, de la pura lealtad.10                                 licías, esa noche de junio de 1983. ¿Cómo se suce-
    Así, lo emotivo en el relato de Chonino radica en                      dieron realmente los hechos? Plantear las preguntas
las actitudes que demuestra y en las acciones que                          en estos términos sólo llevaría, sin embargo, a una
lleva a cabo. De la múltiple vinculación que teje con                      búsqueda falaz: la de una realidad desnuda y verda-
compañeros, delincuentes y sucesos se desprende                            dera, de por sí existente, de la que el relato sólo es
el sentir y la emocionalidad que transmite el relato.                      una distorsión (Carr 1986). Que este trabajo inten-
La emoción sólo puede entonces manifestarse em-                            te reflexionar en torno a la construcción de relatos
potrada sobre lazos de sociabilidad, ya que es el co-                      institucionales no debe inducir a error: no se trata de
nocimiento de estos lazos y de estas relaciones – la                       asomarse a este proceso constitutivo desandando el
bravura y fidelidad del perro, la defensa de sus com-                      camino del relato en busca de una verdad esencia-
pañeros, el tenderse a su lado a lamer sus heridas y                       lista y anterior (aquello que en realidad sucedió esa
custodiar sus cuerpos – el que brinda la posibilidad                       noche), sino de desarmar los elementos que lo ubi-
misma de emocionarse (Sirimarco 2010, 2014a).                              can dentro de un género narrativo, contraponiéndolo
                                                                           a otros modos de decir. Esto es, enfrentándolo a otro
                                                                           modo de encadenar los sucesos de esa noche de ju-
III                                                                        nio. Me gustaría entonces detenerme, en este apar-
                                                                           tado, en el acta de procedimiento que forma parte
El relato ha sido largamente caracterizado como un                         del legajo policial de Chonino y que fuera redacta-
fenómeno socialmente organizado: como una pie-                             da con motivo de los eventos delictivos que tuvieron
za narrativa colectivamente producida, resultado                           lugar ese 2 de junio.
de la intervención de diversos materiales, personas,                           Para ello es necesario entender que un perro
tiempos y objetivos (Ewick and Silbey 1995; Hohr                           que pertenece a la PFA tiene, como todo funcio-
2000). Un relato, podría decirse, lo es por conte-                         nario de la institución, un legajo personal, donde
ner huellas de variaciones. Así, volviendo a nuestra                       se “reúne[n], documentadamente, todos sus antece-
historia, y dependiendo del material consultado, los                       dentes desde su ingreso en la Policía Federal y luego
policías son sorprendidos por dos delincuentes al                          de producido éste, todas las constancias relativas a
llegar a una esquina (Donato 1999), son abordados                          su vida profesional, hasta su fallecimiento o baja”
al intentar identificar a dos personas “que en el inte-                    (Manual de Instrucción 1979: ​58). En este contexto,
rior de un automóvil estacionado estaban en actitud                        y según reza el reglamento administrativo, es nece-
sospechosa”,11 son “atacados a balazos por desco-                          sario entonces instruir un sumario en caso de falle-
nocidos a los que les habían dado la orden de alto”                        cimiento en acto de servicio (Reglamento general
(Crítica 1983a: 9), o bien son agredidos cuando se                         1977). Éste se corresponde con “el conjunto de an-
encuentran “cumpliendo una misión de vigilancia                            tecedentes que armónicamente concurren al escla-
dispuesta por la superioridad” (Clarín 1983: 31).                          recimiento de determinados sucesos” (Manual del
    La discordancia no debiera sorprendernos. Un                           oficial de guardia 1980: ​425) y, entre las diligencias
relato se teje con innumerables puntadas, y los nu-                        que conlleva, se encuentra el acta de procedimien-
dos divergentes no anuncian la invalidez de la trama,                      to, donde debe practicarse, máxime si trata de deli-
sino su riqueza. Importa que los hechos que cuenta                         tos de jurisdicción criminal, “una inspección ocular
el relato sean verosímiles y funcionales a un senti-                       para establecer rastros que pudieran haber queda-
do, no tanto que sean verdaderos. Estas variaciones                        do en los lugares de ocurrencia del hecho” y donde
                                                                           debe consignarse, entre otros muchos datos, la “to-
10 Me refiero, es claro, a la construcción que se hace tanto de la         pografía de los lugares y su distribución” (Regla-
   figura de lo instintivo como de la figura del perro.                    mento general 1977: art. 33 y 36).
11 “Chonino”, placa informativa en el Museo de la PFA.                         Es el acta de procedimiento realizada en el con-

                                                                                                                   Anthropos  110.2015
                                                      https://doi.org/10.5771/0257-9774-2015-2-383
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Chonino – La conversión de una historia en narrativa                                                                                  389

texto del sumario fechado el 9 de junio de ese mis-                        lleno, en una particular práctica de escritura: aque-
mo año y dirigido a la Jefatura de la PFA para infor-                      lla acostumbrada a comerciar con la comunicación
mar la muerte del perro, el documento que quisiera                         de los hechos verídicos.
traer entonces a colación. Hacer uso de la misma                               El acta de procedimiento que acompaña el lega-
implica la posibilidad de acceder a información re-                        jo de Chonino reúne así inspecciones, testimonios y
levante y, al mismo tiempo, la necesidad de consi-                         peritajes, y construye, con sus resultados, una expli-
derar algunas salvedades. La fecha de su redacción,                        cación de los hechos que los instala en tanto verda-
sumada a las diligencias en ella volcadas – inspec-                        deros. Lo que en ella se dice dicta la versión oficial
ciones oculares, declaraciones testimoniales, infor-                       de lo que realmente sucedió:
mes médicos –, hacen de este documento un artefac-
                                                                           245 – …… – 83[14]
to de privilegiada cercanía a los eventos ocurridos.
                                                                           Buenos Aires, 9 de junio de 1983 –
Esto no significa, sin embargo, que dicha acta pueda                       Jefatura:
necesariamente conceptualizarse como un recuen-                            … El día 2 del actual horas 20.15, se recibió comunica-
to “fiel”, “objetivo” o “verdadero” de los sucesos.                        ción que en la intersección de Gral. Paz y Santa Rosalía,
Un acta, un sumario, una declaración testimonial,                          donde la superioridad de esta Policía, ha dispuesto un ser-
no dejan de ser, al fin de cuentas, formas escritas y                      vicio de Prevención, por intermedio de la División Perros,
genéricamente construidas de un texto anterior (un                         se estaba produciendo un enfrentamiento armado, entre el
escenario, una declaración, una autopsia) y, como                          Personal Policial y malhechores. Constituido en el lugar,
tales, pasibles de diversos ejercicios de posiciona-                       se pudo determinar que los damnificados quienes reco-
miento en relación a él.12                                                 rrían la zona con un can ovejero alemán, matrícula 716, de
    Valerse del acta de procedimiento no implica en-                       la misma dependencia habían sido atacados, con disparo
                                                                           de armas de fuego y se hallaban ambos heridos. Realiza-
tonces proponerla – necesariamente – como el “gra-
                                                                           da una inspección ocular se determinó que sobre la zona
do cero” del hecho y la escritura: como el momento                         parquisada divisoria de la avenida Gral. Paz y la calle
verdadero e inicial de la historia de Chonino. Rela-                       Gral. Paz, se encontraba tendido de cúbito dorsal uno de
to y acta no representan instancias mutuamente ex-                         los agentes no pudiéndose determinar si se trata de Silbert
cluyentes, obviamente falaz uno, indefectiblemente                         o de Ianni dado que se halla gravemente herido. Con res-
verdadera la otra, sino registros diversos para dar                        pecto a su ubicación en el terreno, es a unos aproximada-
cuenta de un suceso. Es atendiendo a estas conside-                        mente diez metros de Santa Rosalía y unos 3 metros de la
raciones que el uso del acta adquiere sentido.                             calle Gral. Paz, se lo encuentra con el arma reglamentaria
    Estas precauciones de acercamiento no invalidan                        en su mano derecha y disparos a su alrededor, vainas ser-
un hecho concreto: que el acta o el sumario sean                           vidas en cantidad de cuatro y su cargador presenta un solo
concebidos, desde el punto de vista legal, como do-                        cartucho a bala completo. También en las cercanías de
                                                                           este se procede el hallazgo de un proyectil de plomo en-
cumentos de verdad, y que sean redactados, por lo
                                                                           camizado en cobre al parecer calibre 9 mm …Continuán-
tanto, atendiendo a estos fines. En ellos primará, por                     dose la inspección ocular también de cubito dorsal y sobre
lo tanto, un “estilo conciso e inequívoco”, que omita                      la parte pavimentada de la calle Gral. Paz, se encuentra el
“las explicaciones excesivamente largas” y “los gi-                        otro agente con idéntica gravedad que el anterior el que
ros y expresiones confusas” (Manual de Instrucción                         posee su arma en la cartuchera con cargador completo. …
1979: ​408). La correspondencia policial, al tratarse                      Nuevamente y continuando con la inspección ocular en
de documentación oficial muchas veces intervinien-                         el lugar del hecho se procede al hallazgo de un revolver
te en causas judiciales, debe así construirse cuidan-                      Nº 337, calibre 32 S&W, CTGE, que contiene cuatro car-
do de no inducir a error o dar lugar a interpretacio-                      tuchos a bala y una capsula servida la mencionada arma
nes diversas. El reflejo fiel de lo sucedido es su fin                     es hallada sobre la zona parquizada, sobre el borde de la
último, y la (re)construcción de la verdad judicial su                     calle Gral. Paz a unos dos metros de la calle Santa Rosalía
                                                                           en dirección Sud Oeste. Sobre la vereda que da a la liñea
producto más acabado.13 Esta finalidad la ubica, de
                                                                           edificatoria se aprecian manchas de sangre, que aparente-
                                                                           mente serían de unos de los agresores.
12 No conviene tampoco olvidar que, en tanto documento de
   validez judicial con pretensión de verdad, un acta puede ser,              Señala Schniebs (2001) que toda obra se inscri-
   al mismo tiempo, un modo de construir realidad y de invisi-
   bilizar, bajo fórmulas y tecnicismos, prácticas que en mucho
                                                                           be necesariamente en un género, el cual determi-
   divergen de lo dicho. Basta recordar, si no, cómo la catego-            na las variedades y registros lexicales, las actitudes
   ría de “enfrentamiento” encubría, durante la última dictadu-
   ra militar, simples ejecuciones, o cómo lo “sospechoso” es
   utilizado por la agencia policial, actualmente, para legitimar             den consultarse, al respecto, los textos clásicos de Foucault
   diferentes prácticas de persecución y/o detención (Eilbaum                 (1995) y Berman (1996).
   2004, 2008; Sirimarco 2007).                                            14 Todos los datos identificatorios – nombres propios, domici-
13 La reflexión en torno al derecho como constructor de dis-                  lios, documentos, etc. – han sido suprimidos en la transcrip-
   cursos de verdad escapa a los límites de este trabajo. Pue-                ción de este acta.

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                                                 https://doi.org/10.5771/0257-9774-2015-2-383
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oracionales, la temática, el tono, el tipo de sujeto de             do es, sin dudas, el uso de la voz pasiva: se recibió
la enunciación y hasta el universo ideológico. Cada                 comunicación, se estaba produciendo un enfren-
género se comporta, por lo tanto, como un código,                   tamiento, se pudo determinar, se procede al ha-
entendido éste como un sistema de signos y reglas                   llazgo, es hallada una cápsula servida. El uso de
combinatorias que funcionan para el lector com-                     esta voz cumple dos funciones primordiales. Evi-
petente como horizonte de expectativa y clave de                    ta, por un lado, la mención del agente de la acción.
lectura. Una práctica de escritura resulta, así, fuer-              Y topicaliza,15 por otro lado, su objeto. Nada se dice
temente indisociable del ámbito social en que está                  de la persona que lleva a cabo los sucesos enume-
inmersa: sus modos de decir son resultado de los                    rados, pues, al fin de cuentas, el único dato valioso
elementos que integran su incumbencia institucio-                   reposa en la acción y no en su ejecutor. Lo impor-
nal y, por ende, su competencia comunicativa (Co-                   tante, a ojos vista, no es cuál de los policías afecta-
hen 1998; Ramírez Gelbes 2011).                                     dos a la inspección ocular halló la cápsula servida,
    En estos primeros tramos del acta se aprecian ya                sino el simple hecho de haberla hallado. El énfasis
las marcas genéricas que caracterizan al expediente                 se carga en el objeto – la comunicación, el enfrenta-
policial: una prosa descriptiva, un recuento fáctico,               miento, el hallazgo –, pues sólo éste puede presumir
un lenguaje impersonal, una adjetivación nula. Una                  de contener relevancia informativa.
escritura, en suma, monolítica y sin fisuras, aboca-                    El uso de la voz pasiva se convierte, así, en un
da a la sola información y a la transmisión aséptica                instrumento adecuado para centrar la situación co-
y verdadera de los sucesos y despojada, por consi-                  municativa en el objeto del mandato y en la acción
guiente, de toda marca de subjetividad, polifonía o                 en sí misma. Con el realce del objeto y la indeter-
argumentación (García Negroni 2011). Desde los                      minación del agente, lo que se logra es entonces
giros hasta la estructura gramatical, cada elección                 una estructura impersonal, capaz de comunicar sen-
persigue sentidos de verdad y objetividad.                          tido de neutralidad y de objetividad. De este modo,
    Dos ejes me interesa rescatar del análisis de este              no sólo la verdad objetiva es un efecto estratégi-
registro, en relación a su sentido de autenticidad: su              co buscado, sino también la imparcialidad, enten-
basamento sintáctico-gramatical y su contenido fác-                 didas ambas como las condiciones básicas del dis-
tico. Ambas preocupaciones pueden condensarse en                    curso policial y judicial (Ricós Vidal 1998; Cohen
simples preguntas: ¿cómo, desde el nivel formal de                  1998).
lo que se dice, se construye la forma de lo auténti-                    El efecto se continúa con el uso del gerundio
co? Y unido a este interrogante, este otro: ¿cuál es                continuándose la inspección ocular –, forma rema-
la verdad que se informa de la muerte de Chonino?                   nida en estos textos de períodos oracionales excesi-
    A cimentar la verdad desde las formas ayuda, de                 vamente dilatados –, que no sólo ayuda al encade-
modo general, la mera acumulación de datos: lo es-                  namiento de cláusulas y a la condensación de gran
crito abunda en informaciones que refuerzan el sen-                 cantidad de información en una misma proposición,
tido de lo verdadero – horarios, intersecciones de                  sino que asiste, además, a neutralizar y atempora-
calles, coordenadas espaciales, cantidad de vainas.                 lizar la redacción, logrando expresar un proceso en
Lo escrito abunda también en detalles y minucio-                    su transcurso. Es decir, una acción en perpetuo de-
sidades: un proyectil de plomo encamizado en co-                    sarrollo (Cohen 1998; Montolío y López Samanie-
bre; un revolver Nº 337, calibre 32 S&W, CTGE; un                   go 2008). Lo que sucede, está sucediendo. O lo que
arma sobre el borde de la calle Gral. Paz a unos dos                es lo mismo, el acta se vuelve una acción en tiempo
metros de la calle Santa Rosalía en dirección Sud                   presente, donde el escribiente – merced a un modo
Oeste. La precisión extrema da idea de profundidad                  de decir continuo y enumerador – tanto informa
y completitud: la mirada policial se revela meticu-                 como implica al receptor, de modo tal que éste pa-
losa y esmerada, escrupulosa en puntualizar hasta el                rece asistir a la misma inspección ocular que se está
mínimo fragmento de lo sucedido. El resultado es                    comunicando.
previsible: las fechas, las horas, los nombres de ca-                   A esto se le suma, en estos escritos, la elección
lles, las marcas de armas y la cantidad de sus vainas               preponderante de formas verbales correspondientes
están ahí no sólo para construir un informe rotundo                 al modo indicativo. Si la acción verbal, su tiempo
y completo sino, sobre todo, verdadero: para comu-                  y su modo, están necesariamente vinculados a la
nicarnos que lo contado realmente ocurrió, que esos                 aparición de significados que trascienden la acción,
datos son puntos concretos en el espacio, el tiempo                 a nadie escapa que este modo gramatical es el que
y las tramas sociales, y que lo que se dice, en suma,               mejor expresa los acontecimientos producidos. Es
es la realidad (Sirimarco 2014a).
    La intención de objetividad también se constru-                 15 Proceso mediante el cual el tópico o tema de una oración se
ye desde otros recursos estilísticos. El más transita-                 enfatiza y se vuelve objeto de la predicación.

                                                                                                             Anthropos  110.2015
                                               https://doi.org/10.5771/0257-9774-2015-2-383
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Chonino – La conversión de una historia en narrativa                                                                                 391

decir, que es el modo por excelencia de lo real (Co-                         ¿Qué fue entonces lo que, según el acta de proce-
hen 1998; Pardo 2001).                                                   dimiento, sucedió aquella noche de junio? ¿Cuál es
    Objetividad, neutralidad, verdad, realidad. A                        la verdad (pretendida)18 que se informa de la muer-
consolidar estos sentidos en el texto también con-                       te de Chonino? La inspección ocular recogida en el
vergen otros usos propios del texto policial. En su                      acta continúa de este modo:
lenguaje monolítico, decíamos, no tiene lugar la
                                                                         Ya sobre la calle Gral. Paz en la parte del mejorado a unos
pluralidad de voces. La voz que aparece, decidida-                       15 mts. de la calle Santa Rosalía se halla el can de la Di-
mente impersonal, es la del funcionario elidido –                        visión Perros sin vida a raíz de impacto de bala. … Por
ni sabemos ni importa quién es –, cuya función se                        presunto impacto de bala o dentelladas de can, inmedia-
limita a pasar en limpio las voces de los otros, pero                    tamente al lado de las manchas de sangre se encuentra un
de tal modo que el resultado obtenido no sea una                         trozo de cuero, del tipo gamulán de la parte del bolsillo
polifonía, sino una mera transcripción monocorde.                        izquierdo, arrancadas presuntamente a dentelladas por el
La escritura oficial policial opera así desdibujando                     can, el trozo de bolsillo, sostiene contra el trozo de cam-
las interacciones personales, obturando los diálogos                     pera propiamente dicho dos billetes de $a 10. … A esca-
posibles, escondiendo los vaivenes de la opinión o                       sos metros de donde se hallaba tendido el agente men-
el razonamiento. Opera resumiendo toda comunica-                         cionado en segunda instancia y sobre un sanjon o declibe
                                                                         que hace la calle en la parte del mejorado, se encuentran
ción en información – policial y judicialmente – re-
                                                                         los documentos de identidad de los imputados M. y G.
levante, donde toda la importancia se asienta en la
simple facticidad.                                                           Los hechos que aquí se informan distan mucho
    Que esto sea así obedece, en parte, a la subsun-                     de aquellos desplegados en la crónica de Donato.
ción del acontecimiento en el campo del derecho.                         Dos detalles llaman poderosamente la atención. El
Si entendemos que el acta referida no es parte de                        primero tiene que ver con la ubicación de los agen-
un mero sumario administrativo policial, sino que                        tes y de Chonino al momento del arribo de la ayuda
forma parte de un expediente judicial mayor – una                        policial, a minutos del enfrentamiento. El acta pa-
causa por tentativa de homicidio y resistencia a la                      rece ser clara al respecto. Uno de los agentes yace,
autoridad agravada –,16 se comprenderá que el len-                       gravemente herido, sobre la zona parquisada divi-
guaje utilizado deba ser procesado y editado confor-                     soria de la avenida Gral. Paz y la calle Gral. Paz, a
me a reglas formales específicas que lo conviertan                       unos aproximadamente diez metros de Santa Rosa-
en un fenómeno jurídico. Giros, formulismos, ca-                         lía y unos 3 metros de la calle Gral Paz. El segundo,
tegorías, informaciones resaltadas, no son así sino                      también herido, se encuentra sobre la parte pavi-
herramientas que logran transformar “los actos en                        mentada de la calle Gral. Paz. Al perro, ya muerto,
autos”; es decir, que logran traducir el asunto pre-                     se lo halla ya sobre la calle Gral. Paz en la parte
sentado en una cuestión legalmente relevante.17                          del mejorado a unos 15 mts. de la calle Santa Rosa-
    En este proceso, lo que logra la práctica de es-                     lía. Dos evidencias contundentes surgen de esta in-
critura no es sólo convertir lo ocurrido en algo ju-                     formación presentada: que Chonino muere cuando
rídicamente tematizable, sino, por ello mismo, pre-                      los agentes aun siguen heridos sobre el pavimento,
sentar la verdad jurídica como verdad real. Un viejo                     y que los tres yacen, a juzgar por las descripciones
adagio judicial reza que lo que no está en el expe-                      de coordenadas y espacios, relativamente distantes
diente, no existe. Construir una verdad jurídica im-                     unos de otros.
plica así construir una versión de los hechos que, al                        Otro segundo detalle salta a la luz. En el lugar de
seleccionar de entre la multiplicidad de datos aque-                     los hechos se encuentra un trozo de bolsillo de ga-
llos relevantes para el mundo del derecho, bien pue-                     mulán, presuntamente arrancado a dentelladas por
de dejar por fuera todos aquellos que no resultan                        Chonino. Lo que éste contiene son dos billetes de
procesables por el sistema. De este modo, aquello                        $a 10. Los documentos de los dos delincuentes se
que ha sido visto, encontrado u oído pero no ha sido                     encuentran a escasos metros de donde se hallaba
transcripto al acta o al sumario, no adquiere rele-                      tendido el agente mencionado en segunda instancia
vancia ninguna. Existe sólo lo que existe sobre el
papel, de modo tal que éste pierde su carácter de re-
                                                                         18 Vale enfatizar, una vez más, que realizar esta aclaración im-
presentador de los eventos sucedidos para volverse,                         plica, más que un descreimiento tajante de dicha verdad, la
él mismo, encarnación de lo que realmente sucedió                           introducción de una precaución epistemológica: la de enten-
(Tiscornia 2008; Daich 2010).                                               der que aquello que es presentado y aceptado como tal pue-
                                                                            de – en virtud de todo lo argumentado – no necesariamente
                                                                            serlo. Esta reserva no debe impedir comprender, sin embargo,
16 Causa Nro. 26.177/83, iniciada ante el Juzgado Nacional en               que lo dicho en el acta de procedimiento adquiera, a los efec-
   lo Criminal de Instrucción Nº 8, Secretaría Nº 123.                      tos del tratamiento judicial del caso, carácter de real. Como
17 Corrêa (1983); Smart (1995); Eilbaum (2005); Daich (2010).               tal será entonces tomada.

Anthropos  110.2015
                                               https://doi.org/10.5771/0257-9774-2015-2-383
                                        Generiert durch IP '46.4.80.155', am 27.11.2021, 14:59:46.
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y sobre un sanjon o declibe que hace la calle en la                      sino que muere casi inmediatamente en el lugar en
parte del mejorado.                                                      que recibe el disparo.
   La historia que comienza a dibujarse a partir de                         Así referidos los sucesos, su carga semántica se
la lectura del acta de procedimiento varía fuerte-                       resignifica. Ya no hay delincuentes sorprendiendo
mente del relato presentado en el apartado anterior.                     arteramente, ni policías heridos sin posibilidad al-
La declaración testimonial del agente Silbert no                         guna de defensa. El escenario propicio a la celada,
hace sino confirmar este rumbo divergente:                               aunque mínimamente, se desdibuja. Tampoco hay
                                                                         un perro que protege con su último aliento la vulne-
En su declaración testimonial el Agente Silbert, expreso                 rabilidad de sus compañeros, ni que muere asegu-
que en el día y hora indicados, secundado por el agente                  rando con su arrojo los documentos que permitirán
Ianni, con el can Chonino, matricula 716, observaron a                   resolver el caso. No hay lugar, en el discurrir de es-
dos sospechosos. El declarante ordenó a Ianni, que in-
                                                                         tos eventos, para héroes excesivos ni para mártires
terrogara a los sujetos quedándose el dicente a unos tres
metros de distancia con el perro para respaldar a Ianni,                 abnegados. Lo que hay es una historia más prosaica
así fue como Ianni, detuvo la marcha de los individuos y                 y cotidiana: la de un pedido de documentación que
le solicitó los documentos, siéndoles entregados por los                 deviene en tiroteo y la de un perro – Chonino – que
mismos, unos instantes después, el más alto de ambos,                    sale en defensa de los policías y ataca a uno de los
introdujo su mano en el bolsillo del gamulán, siendo por                 delincuentes. La de un perro cuyo accionar, por su-
ello, que el dicente trata de sacar la pistola reglamenta-               puesto valiente y esforzado, no raya en heroísmos
ria de la pistolera. El individuo extrae su arma primero                 extremos sino en lealtades posibles.
y apuntando al dicente. Le dice no me vas a matar hijo
de puta inmediatamente después el que lo apuntaba se le
avalanza encima, y comienza el forcejeo entre ambos lo-                  IV
grando extraer su arma reglamentaria y golpearlo en va-
rias oportunidades en la cabeza. Esto ocurría mientras el
can había atacado mordiéndolo en la nalga, ambas piernas                 La policía llega al lugar del enfrentamiento pasadas
y brazos, logrando desarmarle del revolver 32 que porta-                 las 20.15 h. Lo que sucede a posteriori no lo refie-
ba. Posteriormente el individuo empujó hacia atrás al que                re el relato, sino el acta de procedimiento y las no-
habla, contra un paredón allí existente perdiendo la pistola             ticias periodísticas. Es entendible: el protagonista
reglamentaria, al agacharse a recuperarla, siente un fuer-               del relato es el perro; una vez muerto Chonino, ya
te dolor en la espalda por haber sido herido en la espalda               nada de lo que suceda es importante. Pero la histo-
ignorando quien de los sujetos le disparo. Que al darse a                ria continúa: los heridos son trasladados al hospi-
la fuga el que lo atacara, llevaba prendido el can que se-               tal, donde se los interviene quirúrgicamente. Ian-
guía mordiéndolo razón por la cual con el revólver 32 le                 ni fallece luego de meses de convalecencia. Silbert
efectúa dos disparos al animal que fallece. Con respecto a               sobrevive.20 Chonino es mantenido en un depósito
Ianni, solo puede agregar que existió un forcejeo similar y
                                                                         hasta que se realiza su autopsia. Noticias solicitando
el sujeto extrajo una pistola grande similar a la reglamen-
taria, que entre ellos hubo un intenso cambio de disparos,               colaboración para dar con el paradero de los delin-
pero por estar de espaldas, no pudo observar mucho más,                  cuentes aparecen a los pocos días en los diarios de
modulo por HT dando cuenta de la emergencia, arribando                   mayor tirada de la ciudad de Buenos Aires (Crítica
Personal Policial que lo trasladó para su curación.                      1983b: 8; Clarín 1983b: ​31). La noche del 7 de ju-
                                                                         nio, la Policía de la Provincia de Buenos Aires detie-
    Lo que sucedió esa noche de junio, dice el acta,                     ne a uno de ellos cuando intentaba robar un comer-
es algo que difiere grandemente de lo tradicional-                       cio en una localidad del conurbano (Clarín 1983a: ​
mente narrado. Los puntos de contraste son signi-                        33). Es esperable que la detención del segundo no
ficativos. Los policías no son sorprendidos en su                        se dilatara en el tiempo.21
patrullaje, sino que activamente abordan a dos per-                          Luego de esto, la historia de Chonino parece dor-
sonas por considerarlas sospechosas. La documen-                         mir hasta comienzos de los años 1990s. En ese en-
tación de uno de ellos no cae del bolsillo, sino que                     tonces, nuevos elementos se incorporan al relato. La
ambos documentos son solicitados y entregados por                        historia del perro se retoma. O mejor dicho: adquie-
los mismos sujetos.19 El perro ataca a uno de los                        re un justo desenlace. Lo próximo que se dice de él
sospechosos y logra desprender, con sus dientes, un                      es por todos conocido: la ordenanza que da nombre
trozo de bolsillo, pero en él no hay documentación
probatoria sino dinero. Chonino no se arrastra des-
falleciente a lamer las heridas de sus compañeros,                       20 Morirá veinticuatro años después, en diciembre de 2007.
                                                                         21 Éste aparece nuevamente en las noticias en el año 2007, acu-
                                                                            sado de cometer un asalto:      < http://www.infoban.com.
19 De allí que se encuentren a escasos metros de donde yacía el             ar/despachos.asp?cod_des=7550&ID_Seccion=2 > [30. 03. ​
   que presumiblemente era el agente Ianni.                                 2015].

                                                                                                                   Anthropos  110.2015
                                                    https://doi.org/10.5771/0257-9774-2015-2-383
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