PROTOCOLO: "LA LLEGADA DE UN PERRO" - Maribel Vila y Mona Tellier
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Protocolo de Educación y Manejo de un perro de Terapia en un Centro Penitenciario
PROTOCOLO: “LA LLEGADA DE UN PERRO”
Maribel Vila y Mona Tellier
1Protocolo de Educación y Manejo de un perro de Terapia en un Centro Penitenciario
1. Introducción Pág. 3
2. La llegada del perro a nuestro centro Pág. 4
3. Trámites Pág. 5
4. Su espacio Pág. 6
5. Comida y alimentación Pág. 7/8
6. El agua Pág. 8
7. El veterinario Pág. 9
8. Esterilización Pág. 10/11
9. El cepillado Pág. 12
10. El baño Pág. 13
11. El paseo Pág. 14
12. Ejercicio Pág. 14/15
13. Ordenes básicas (Obediencia básica) Pág. 16/17
14. El juego Pág. 18
15. Cuando nuestro perro está solo Pág. 19
16. Como tocar y manipular a un perro Pág. 20
17. Socialización con las personas Pág. 21
18. Socialización con otros perros Pág. 21
19. No saltar Pág. 22/23
20. Caminar con correa Pág. 23
21. El coche Pág. 24
22. Metodología general del adiestramiento Pág. 25
23. Ejemplos de ejercicios para actividades y terapias Pág. 26/27
asistidas con animales
2Protocolo de Educación y Manejo de un perro de Terapia en un Centro Penitenciario
1. Introducción
La compañía de un animal mejora la calidad de vida del hombre, aumenta la longevidad y
preserva el equilibrio físico y mental. Facilita la recreación, reduce el estrés, y disminuye
el índice de depresión. Obliga a asumir responsabilidades, aumenta la autoestima y, en la
mayoría de los casos, mejora la integración en la sociedad. “El intercambio afectivo con el
animal mejora el estado emocional de una persona que se siente acompañado y se
mantiene activo porque debe asumir la responsabilidad de su cuidado, aumentado así la
seguridad en sí mismo” (Katcher, A.H. 1985).
En internos privados de libertad se han comprobado los efectos positivos que tienen los
animales de compañía. El primero y quizás el más claro es la compañía, seguido por los
efectos emocionales y de salud. El estado de ánimo de la persona mejora al ver cosas
divertidas y curiosas de su mascota, a veces provocando incluso la risa. El hecho de
acariciar a un animal produce un estado de paz y tranquilidad en las personas, facilitando
un ritmo normal en el corazón y regulando así su presión arterial. El estar pendientes del
animal y de sus necesidades les ayuda a sentirse útiles, pasan de ser cuidados a ser
cuidadores. También el hecho de sacar a pasear a un animal favorece la actividad física y
mejora la salud. Un animal en un centro penitenciario puede ayudar a dar un mayor
sentido de normalidad a los internos.
Es importantísimo asignar uno o varios profesionales del centro como responsables del
perro y de sus necesidades. Hay que tener en cuenta fines de semanas y periodos
vacacionales. Asimismo, si hay rotaciones de personal (por bajas laborales, ausencias
temporales, etc.) y coincide con la persona al cuidado del animal, debemos asignar un
nuevo responsable del proyecto al que habrá que informar de todas las rutinas del
animal así como darles tiempo para conocerse mutuamente.
Hay que pensar que un perro es un animal vivo que no puede quedar desatendido y que
son muy susceptibles a los cambios, los cuales además pueden originar problemas de
conducta. El centro es el último responsable del bienestar físico y psicológico del
perrito, no los internos.
Animamos a todos los profesionales e inclusive funcionarios a sacar al animal durante
fines de semana o periodo de vacaciones. Existen experiencias en otros centros donde
los animales disfrutan de su jornada de Lunes a Viernes en el Centro Penitenciario y los
fines de semana con diferentes familias. Es ideal para los animales y también para
quien disfruta de ellos, especialmente si hay niños en las familias.
Independientemente de los profesionales responsables del proyecto con animales, los
internos también pueden co‐responsabilizarse de los perros. Si este fuese el caso, habrá
que tener en cuenta cuándo éstos van a obtener la libertad o pasarán a otro estatus
dentro del centro. Si un interno va a abandonar el programa de animales habrá que
preparar a otro interno y a los animales para este cambio.
Los animales siempre deben tener un profesional responsable del proyecto. Nunca hay
que dejarlo en manos exclusivamente de los internos. Es clave asignar uno a varios
profesionales para los programas de TACA
3Protocolo de Educación y Manejo de un perro de Terapia en un Centro Penitenciario
2. La llegada del perro al centro
Es importante tener todo previsto antes de la llegada
de nuestro perro al centro: desde los materiales
apropiados para afrontar las primeras semanas
(trasportín, correa, juguetes, etc.,) hasta saber que
comportamientos son aceptables y cuáles no.
También deberemos localizar un veterinario que esté
cerca y en el que podamos confiar. Los responsables
del cuidado del animal necesitan saber el lugar
donde debe dormir, en el cual debe hacer sus
necesidades, como saludar a la gente, a pasear sin
tirar de la correa y a disfrutar plenamente de la
compañía de distintas personas. Las primeras
semanas del animal en el centro será un período
clave en el cual podremos obtener mucha
información sobre el carácter y el comportamiento
del animal. Este tiempo determinará en gran medida si el animal se convertirá en
una estupenda compañía o por el contrarío presentará numerosos y predecibles
problemas de comportamiento.
Hay que pensar que las primeras 2 o 3 semanas de la llegada del animal puede
tener comportamientos “raros”.
Puede mostrarse:
• Temeroso
• Cauto
• Nervioso
• Depresivo
• Poco activo o por el contrario totalmente descontrolado
• Puede hacerse pipis en lugares inapropiados
• No obedecernos a nuestras órdenes o no saber qué significan
Debemos ser pacientes y darle un tiempo para su adaptación. Esto no significa que no
intentemos mantener un orden y unas normas, simplemente debemos ser
comprensivos con sus fallos y reconducirlos de manera positiva con constancia y
adiestramiento.
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Todos los cuidados a los que nos referimos en los próximos apartados deberían tomarse
en cuenta. Este documento es, en definitiva, un “manual” del buen manejo canino que
debería servir de guía a todos los CENTROS.
3. Trámites
Identificación (microchip): Todos los animales deben estar identificados con un microchip
que colocará el veterinario. El microchip se
implanta fácilmente y sin dolor mediante una
inyección. Es el método más seguro en caso de
pérdida o si se nos escapa nuestro animal.
Debemos colocárselo lo más pronto posible y
deberá estar a nombre de alguien responsable
del centro. Es obligatorio en muchas
comunidades.
Alta en el censo del Ayuntamiento: El centro deberá dar de alta al perro en el
Departamento de Salud de su Ayuntamiento. Para ello, sólo hay que llevar la cartilla
sanitaria del animal y rellenar un impreso que le facilitarán allí mismo. Se paga una tasa
única. Este trámite también se puede realizar por Internet. Toda la información se la
ofrecerán llamando al 010 de su ciudad.
Cartilla veterinaria: El animal llegará al centro con una cartilla en la que se indicarán
todas las vacunas que se le han puesto hasta la
fecha. Recordad llevar siempre la cartilla al
veterinario cuando se le tenga que poner
vacunas o hacer la revisión anual. Asimismo si
viaja deberá llevar la cartilla en regla.
Hay que tener la cartilla veterinaria siempre al
día.
5Protocolo de Educación y Manejo de un perro de Terapia en un Centro Penitenciario
4. Su espacio
¿Dónde ubicar su espacio para descansar y dormir?
Esta es una elección que corresponderá tomar a cada centro dependiendo de su espacio
y operativa del lugar. Hay que tener en cuenta que el perro deberá tener acceso a su
caseta, siempre que desee descansar y relajarse. También, el lugar que elijamos no
puede ser ni muy frío en invierno ni muy caluroso en verano, y deberá estar protegido de
las corrientes de aire y la humedad.
Lo ideal sería ubicar su caseta en un espacio
amplio que tenga terreno suficiente para que
el animal juegue y pasee cuando no esté
atendido por los internos.
Es importante que los perros estén en todo
momento controlados y que su acceso sea de
fácil vigilancia.
No recomendamos los espacios entre módulos ya que los animales pueden estar
expuestos a demasiados internos, a que les tiren objetos y comida a menos que la
distancia sea adecuada y no exista ese riesgo.
6Protocolo de Educación y Manejo de un perro de Terapia en un Centro Penitenciario
5. Comida y alimentación
LA ALIMENTACIÓN ES UNO DE LOS ASPECTOS MÁS IMPORTANTES EN EL
BIENESTAR DEL ANIMAL, SIENDO EL AUMENTO DE PESO Y LA OBESIDAD UNA
DE LAS CAUSAS QUE GENERA MÁS PROBLEMAS EN LOS CENTROS
PENITENCIARIOS.
HAY QUE PENSAR QUE EL SOBREPESO PUEDE ACORTAR LA VIDA DE NUESTRO
ANIMAL ASÍ COMO SU CALIDAD DE VIDA.
Siempre seguiremos los consejos y las
pautas marcadas por nuestro veterinario
en cuanto a cantidades y raciones diarias
o bien, las indicaciones del saco de
pienso. Normalmente un perro adulto
come entre 250 y 400 gramos al día de pienso, dependiendo de la calidad y el grado de
concentración del alimento.
¿Cuántas veces al día tengo que darle comida?
• A partir de los 9 meses, pueden comer una única vez al día pero recomendamos
hacerlo en dos tomas.
• (Es aconsejable que no hagan ejercicio ni corran después de las comidas).
Es importante tener control sobre la
alimentación del perro tanto para evitar
sobrepeso como posibles problemas
intestinales y, sobre todo, en razas como los
labradores que tienden a ser más comilones
que otras razas. Para ello, tendremos que
evitar por todos los medios que los internos le
den comida “extra” o fuera de su dieta.
Es necesario buscar un balance entre su pienso
y sus premios. Si premiamos muy a menudo,
deberemos reducir proporcionalmente la ración diaria para evitar sobrepeso. También
podemos utilizar su pienso como premio, aunque es bueno ir cambiando de variedad de
premios de vez en cuando para motivar más al animal.
Recomendamos poner el comedero con la comida al perro y retirarlo a los 10 minutos,
haya o no haya terminado. De esta manera, le acostumbraremos a comer en su horario.
Si tenemos varios perros es importante controlar que cada uno sólo coma su ración y no
vayan al plato del otro.
Premios que se pueden utilizar: Premios Affinity, salchichas de frankfurt, trozos de
queso, huesos mordedores, barritas de tripa de vaca, etc.
7Protocolo de Educación y Manejo de un perro de Terapia en un Centro Penitenciario
Nunca darles:
• Dulces, y en especial chocolate o cualquier alimento que no sea específico para
perros, ya que podrían ocasionarle algún trastorno intestinal. Los perros no digieren
bien los azúcares. Además el chocolate lleva teobromina, una sustancia que resulta
ser tóxica para los perros.
• Huesos de ave o de conejo (son peligrosos ya que se astillan con facilidad y pueden
ocasionar perforaciones en estómago e intestino) y en general todo tipo de huesos
que no sean específicos para perros.
Es clave para la salud del animal controlar su peso. Hay una
tendencia a que, tanto los internos como funcionarios o
profesionales, den comida a los animales. La obesidad en los
animales les puede acortar la vida o hacer que tengas serios
problemas en las articulaciones. Es clave mantener a los
perros en buena forma y aunque no lo parezca no cuidar su
dieta puede constituir una forma de maltrato al animal.
6. El agua
Es importante que el perro siempre tenga agua
limpia y fresca a su disposición, y que ésta se
encuentre siempre en el mismo lugar. También, hay
que controlar más durante los meses de verano ya
que los perros suelen beber mucho más en esa
época, Podemos asignar un interno del centro para
que se responsabilice de que el animal siempre
tenga agua fresca.
Recordad tener siempre agua fresca para el perro, especialmente en verano.
Recomendamos tener un encargado (puede ser uno o varios internos) para este
menester.
7. El veterinario
8Protocolo de Educación y Manejo de un perro de Terapia en un Centro Penitenciario
Es importante tener un veterinario en el que confiemos. Hay que tener el número del
veterinario y servicio de urgencias bien visible para que todo el personal pueda hacer
uso de él en caso de necesidad (pensad en noches, fines de semana y periodos
vacacionales que puede presentarse una emergencia). Recordar que los funcionarios
del centro deben tener siempre el teléfono.
Vacunas:
1ª Vacuna: 6/7 semanas de vida – Parvovirus.
2ª Vacuna: 2 semanas después de la 1ª – Trivalente (moquillo, hepatitis canina y
leptospirosis).
3ª Vacuna: 3 semanas después de la 2ª ‐ Tetravalente (parvovirus y Trivalente).
4ª Vacuna: 5‐6 meses de vida: Vacuna de la rabia.
Una vez al año tiene que visitar a su veterinario para recibir sus re‐vacunaciones
Si en el centro tenemos más de un perro, lo lógico sería hacer coincidir todas las
vacunas a la vez. Hable con su veterinario para que le ayude a programarlo y hacerlas
coincidir todas.
Desparasitación: Los perros deben tratarse contra parásitos internos cada 3 meses y muy
especialmente cuando son cachorros. De esta manera evitaremos que aparezcan
parásitos intestinales que pueden ser transmitidos a las personas. A su vez, también los
debemos proteger de los parásitos externos, como pulgas y garrapatas. Es importante
ponerle un producto adecuado (pipeta) una vez al mes, que esté recomendado por el
veterinario (frontline, advance...) y un collar que deberá ser cambiado según las
instrucciones de la marca (suele ser cada 6 meses). El veterinario nos facilitará tanto la
desparasitación interna como externa.
Es imprescindible tener el teléfono del veterinario en un lugar bien visible para todo el
personal. Pensad que muchas emergencias se producen durante la noche, fines de
semanas y periodos vacacionales.
8. La esterilización
Son muchos los países donde la esterilización no es una alternativa, sino una necesidad
que se viene realizando desde hace muchos años. Los expertos en Terapia con animales,
9Protocolo de Educación y Manejo de un perro de Terapia en un Centro Penitenciario
así como la mayoría de veterinarios y la Fundación Affinity, recomendamos la
esterilización para evitar camadas no deseadas y mejorar la calidad de vida tanto de los
animales como de los responsables del animal.
Asimismo, los expertos cada vez destacan más los beneficios que, en contra de las
creencias populares, aporta la esterilización.
Beneficios de la castración en los machos:
• Elimina el deseo sexual del animal, por lo que dejará de montar a otros animales
o personas y no se mostrará ansioso y frustrado cuando detecte a una hembra en
celo, evitando también en muchos casos las ganas de escapar y deambular fuera
del centro, y mejorando en definitiva la calidad de vida de nuestro animal.
• Evita la aparición de enfermedades como:
o Neoplasias testiculares en animales de edad avanzada
o Inflamación de los testículos (Orquitis)
o Crecimiento anormal de la próstata (Hiperplasia Prostática benigna)
o Inflamación de la próstata por un absceso (Prostatitis)
o Cáncer alrededor del ano (Adenoma perineal)
• Reduce la agresividad. La castración puede eliminar o reducir algunas formas de
agresión (las influenciadas por las hormonas masculinas) hacia otros machos y
personas. Todo perro agresivo debe ser castrado. Como mínimo, esto servirá para
prevenir su reproducción, impidiendo así que se perpetúe cualquier rasgo
genético de agresión.
• Marcación de orina. La mayoría de los perros adultos levantan la pata al orinar.
En lugar de vaciar completamente sus vejigas, suelen retener orina para
depositarla en otros objetos verticales. Algunos machos tienen un deseo de
marcar tan fuerte que hasta lo hacen dentro de la casa o del centro. La castración
reduce la marcación en el 80% de los perros.
• Reducción del estrés. Si tenemos varios perros y entre ellos hay un macho y una
hembra, el macho detectará enseguida si la hembra está en celo. Aunque los
mantengamos alejados uno del otro el macho, a través de su olfato, el macho
sufrirá stress y ansiedad por no tener acceso a la hembra.
Beneficios de la esterilización en las hembras:
• Elimina el celo, con lo que dejan de manchar y de atraer a los machos,
desapareciendo además la ansiedad del animal.
• Evita las infecciones uterinas (piómetras) y los quistes ováricos, además de
reducir la incidencia de tumores de mama (si se realiza cuando la hembra es
joven).
• Reduce las infecciones urinarias que pueden ser recurrentes.
• Justo después del ciclo de celo, algunas hembras sufren embarazos psicológicos.
En estos casos, aún sin haber sido montadas, el cuerpo cree que está
embarazado gracias a estímulos hormonales incorrectos. La perra puede
presentar hinchazón en el abdomen o en las glándulas mamarias e incluso
producir leche. La esterilización es ampliamente recomendable para hembras
que tienen embarazos psicológicos frecuentes.
10Protocolo de Educación y Manejo de un perro de Terapia en un Centro Penitenciario
• Elimina el estrés en periodos de celo.
Existe la creencia de que es bueno dejar montar a los machos una vez y que las hembras
tengan por lo menos una camada antes de la esterilización. También, que la esterilización
cambia el carácter de los animales y los engorda mucho.
Si no vamos a utilizar al macho para criar es del todo innecesario dejarlo montar una vez.
Con ello acrecentaremos su deseo sexual, que seremos incapaces de satisfacer en el
futuro. La esterilización significa que tendremos simplemente a un perro más tranquilo.
En cuanto a ganar más peso, si el animal tiene un buen equilibrio entre comida y ejercicio,
no debería suponer ningún problema.
La necesidad de que las hembras tengan por lo menos una camada es una creencia
traspolada de los seres humanos que no está abalada por ningún estudio. Una perra
equilibrada y con buena calidad de vida no echará de menos la maternidad.
La esterilización para los animales de compañía y terapia es bienestar, seguridad y salud.
Tendríamos que ver esta práctica, por otro lado común en otros países, como progreso y
calidad de vida.
¿Cuándo esterilizar a los machos y las hembras?:
En las hembras lo adecuado sería la esterilización hacia los 6 meses de edad, es decir,
antes de que aparezca el primer celo. No se recomienda la esterilización cuando son muy
mayores.
En los machos antes de que alcancen la pubertad y se les despierte el instinto sexual, o
sea antes del año.
La esterilización tanto en machos como hembras tiene muchos beneficios y previene
muchos problemas físicos y de conductas no deseadas. En muchos países, como
Estados Unidos, es una práctica obligada en la mayoría de los animales.
9. El cepillado
11Protocolo de Educación y Manejo de un perro de Terapia en un Centro Penitenciario
Es aconsejable cepillar al perro cada día ya que de esta manera estará siempre
limpio y no será necesario bañarlo con tanta frecuencia. Asimismo, con ello
acostumbraremos al perro a disfrutar de una
actividad que se realizará habitualmente en
las sesiones de terapia. Aconsejamos utilizar
un cepillo suave, que no tenga púas metálicas
ya que estos últimos pueden hacer daño a
perros con alta sensibilidad.
Esta actividad la pueden realizar diariamente
los internos como una actividad de terapias.
Cepillar a nuestro perro diariamente, no sólo servirá para que tenga un pelo limpio y
sano, sino que le ayudará a estimular la circulación sanguínea y le permitirá verificar su
estado físico y si tiene parásitos, además de que no necesitará bañarlo con tanta
frecuencia.
10. El baño
12Protocolo de Educación y Manejo de un perro de Terapia en un Centro Penitenciario
Es importante habituar a nuestro perro a
disfrutar de los baños. A su vez, es necesario
bañarlo para mantenerlo limpio. La frecuencia
del baño dependerá de si lo cepillamos
diariamente y de la actividad a la que lo
sometamos. Un perro que se cepilla cada día
puede bañarse perfectamente una vez cada 3 o 6
meses.
Desde el principio el perro tiene que aprender que el agua y la manipulación que
el baño conlleva sean algo divertido. Habrá animales que disfruten del agua
inmediatamente, razas como los labradores son más dados a gustarles pero si no
es el caso al principio premiaremos solo para que el perro se sienta cómodo
delante de la manguera del agua. Seguiremos premiando a medida que lo
enjuagamos, ponemos jabón. Es importante que asocie la actividad con algo
divertido.
El baño es una actividad que tanto perro como usuarios pueden aprender a
compartir y disfrutar. Recomendamos hacer esta actividad como parte del
programa de terapias.
Hay razas mucho más propensas a bañarse cuando encuentran un charco, una
piscina, un río. Si esto ocurre habrá que secar bien el pelo del animal cuando
llegue al centro. Es importante que no coja humedad para evitar problemas de
piel y/o resfriados durante el invierno.
Acostumbrar a nuestro animal a disfrutar del baño nos evitará muchos
problemas de manipulación y hará que podamos compartir esta actividad con
los residentes/usuarios.
Puede llevar más tiempo, en un perro adulto, acostumbrarlo al baño pero con
una buena asociación se podrá conseguir.
No bañar el perro excesivamente. Puede dañar su pelaje y causarle problemas
de piel
11. El paseo
13Protocolo de Educación y Manejo de un perro de Terapia en un Centro Penitenciario
Hay que destacar que aunque el perro viva en una
institución penitenciaria y disponga de un espacio
amplio para moverse, debemos “físicamente”
pasearlo dentro de las posibilidades que el centro
ofrezca destacar que no son reclusos. Se le puede
pasear por todo el recinto penitenciario, llevarlo a
otros módulos y estancias, y también aprovechar
salidas al exterior de los internos para que salga
con ellos.
También animamos a los profesionales del centro, a los que les gusten los
animales, a que los saquen fuera del recinto para que exploren y hagan ejercicio.
Sería muy aconsejable, por ejemplo, llevárselo algún fin de semana a su casa. Con
ello, ayudaríamos al animal a ampliar sus experiencias y le expondríamos a otro
tipo de situaciones que de otra manera se verán limitadas a las del recinto. Hay
Centros Penitenciarios donde tanto profesionales como funcionarios disfrutan de
los animales durante los fines de semana. Es una oportunidad para todas aquellas
personas de disfrutar de una mascota, también para sus hijos.
A partir del año, un perro puede pasear todo lo que su musculatura y forma física
le permita. Aunque el perro ya sea adulto, hay que seguir teniendo cuidado con
las épocas de máximo calor y evitar las horas punta. Recomendamos los paseos
más largos a primera hora y al anochecer donde las temperaturas son más suaves.
Al mediodía puede ser un paseo corto para que haga sus necesidades.
12. Ejercicio
El ejercicio físico, mental y el juego en un perro
adulto es clave para su salud y su buen estado de
ánimo. Asimismo, los perros son animales activos y
está en nuestras manos satisfacer sus necesidades.
Hasta no hace muchos años la mayoría de los perros
realizaban trabajos y se complacían con este hecho
(malamutes arrastrando trineos, perros pastores,
perros de caza como los beagle, perros de vigilancia,
etc.,). Si un animal con un metabolismo con un alto consumo de alimento y ejercicio se
queda sin movimiento, más tarde o más temprano transformará toda esa ingesta
calórica en grasa, lo cual explica por qué hoy una de las principales enfermedades que
afectan a los perros es la obesidad.
El ejercicio regular no sólo ayuda a evitar la obesidad y las patologías asociadas (como
diabetes mellitus, insuficiencias hepáticas, alteraciones cardíacas, etc.), sino también a
que la mascota desarrolle de manera correcta su musculatura, aparato cardiovascular y
respiratorio.
14Protocolo de Educación y Manejo de un perro de Terapia en un Centro Penitenciario
El ejercicio también previene alteraciones conductuales. Un animal que corre, salta y
juega es menos ansioso que uno que no quema suficientes energías y dedica su tiempo a
morder, hacer agujeros, etc.
Otra manera de ejercitar a un animal es mediante el juego y el adiestramiento
(obediencia básica). Ambos fomentan la relajación y un sentido de bienestar en el perro,
dándole más confianza en sí mismo y obligando a activar su zona cerebral. De la misma
manera que hay que pasear al perro con regularidad, recomendamos jugar y entrenarlo
a diario.
Tiempo de paseos, juego y entrenamiento: La cantidad apropiada de ejercicio
dependerá de la raza y la edad del animal. En términos generales una práctica regular
debería implicar tres paseos diarios, un rato para dedicarlo al juego y otro para los
ejercicios de obediencia. Cada día se debería buscar un rato para poder tirar la pelota y
jugar con él.
Clima para pasear: Hay que tomar muy en serio las temperaturas demasiado calientes o
demasiado frías. Si hace mucho calor, hay que tratar de ejercitar al perro en los
momentos más frescos del día que suelen ser a primera hora de la mañana y al
anochecer.
La calidad de vida de un perro mejora increíblemente si puede tener una forma
habitual de ejercicio. El ejercicio no solo son paseos, también el juego y el
adiestramiento benefician el estado físico y mental del animal.
Hay que tener especial cuidado con las altas temperaturas en verano y prever los
golpes de calor.
Hay muchas actividades donde los internos y los animales podrían beneficiarse y
combinar el ejercicio con el aprendizaje. Circuitos de Agility, Obediencia Avanzada, OCI
deportivo, son algunas de las áreas que se podría incluir en los programas de animales
de los centros penitenciarios.
13. Ordenes básicas (Obediencia básica)
15Protocolo de Educación y Manejo de un perro de Terapia en un Centro Penitenciario
La obediencia básica nos dará un control importante y necesario sobre nuestro perro,
obligando a activar su zona cerebral. Será la clave para poder pedirle órdenes más
complejas en un futuro para trabajar en Terapias o simplemente para tener un perro
mejor educado. De alguna manera, la obediencia básica será fundamental y la base para
continuar entrenando al animal en un futuro.
Mientras un perro está con la orden “sentado” o “quieto”, no puede tener otros
comportamientos indeseados. Haciendo que se siente, no podrá saltar ni correr.
También es esencial para cuando queramos pasearlo sin correa, dándole más libertad al
perro y a nosotros.
Con la obediencia básica conseguiremos unos fuertes vínculos de comunicación basados
en unos intercambios previsibles y controlados entre el responsable del animal y el
perro. Los perros desarrollan mejores niveles de atención y habilidades para controlar
los impulsos, con mayor adaptación social, colaboración y competencia.
Además la obediencia básica fomenta la relajación y un sentido de bienestar en el perro,
dándole más confianza en sí mismo.
Enseñar al perro a que deber responder siempre, de manera apropiada y rápida sin
forzarle ni intimidarle, es clave para poder tener a un animal en un centro.
Algunos ejercicios de obediencia básica: A medida que el cachorro vaya avanzando en
las órdenes, iremos alargando el tiempo de los ejercicios.
Mira: Con la orden “Mira” conseguimos que el perro se fije en
nosotros, a pesar de tener miles de distracciones reclamando su
atención.
Ignorar cualquier cosa que el perro haga hasta que se nos quede
mirando. Premiar y reforzar con un trozo de comida cada vez que
nos mire. Después de varias repeticiones, podemos incorporar el
comando verbal (ejemplo: “Fido, mira”) y premiaremos cuando lo
haga).
Sienta: La orden “Sienta” sirve como el inicio de muchas más
ordenes. También nos ayudará en tener control sobre el perro.
Nos colocaremos delante del perro (tumbados o sentados si es
necesario) con un trozo de premio/comida en la mano. Subiremos
la mano, cerca de su hocico asegurándonos de que el cachorro
levanta la cabeza. Seguiremos así hasta que el perrito se siente (al
levantar la cabeza se le irán cayendo los cuartos traseros logrando
que se siente) y premiaremos. Después de varias repeticiones,
podemos incorporar el comando verbal. Siempre premiaremos
cuando se siente.
16Protocolo de Educación y Manejo de un perro de Terapia en un Centro Penitenciario
Túmbate: Igual que “Sienta” es un ejercicio para ganar control y el inicio de un mundo
completo de ejercicios.
Haremos lo mismo que en el ejercicio anterior, pero esta vez desde un
“sentado”. Con el premio en la mano acercaremos la comida a su
hocico e iremos bajando la mano hasta llegar al suelo. La idea es que el
perro siga la comida y se tenga que tumbar. Al principio hay que tener
paciencia y puede costar, pero el perrito acabará por tumbarse.
Quieto: No hay nada mejor que este comando para poder tener ael perro controlado en un
sitio mientras hacemos otra actividad, como entrar en una tienda o manipular algo con las
dos manos. El perro que sabe estar quieto mientras nos movemos es
un perro seguro que se mueve con confianza.
Es una señal con la palma de la mano abierta. Este ejercicio lo podemos
practicar una vez sepa hacer el “sienta”. Empezaremos premiando un
“quieto” de unos segundos e iremos incrementando el tiempo y
distancia. Al principio nos desplazaremos de su lado solamente por
unos segundos, pero poco a poco iremos aumentando el tiempo.
Después de varias repeticiones, podemos incorporar el comando verbal
“quieto”. Si el perro se levanta volvemos a su lado, le recolocaremos y
decimos “quieto” con el gesto de nuevo. No le riñamos ni le
premiamos.
Ven: Este ejercicio es muy práctico frente a algún peligro, cuando el perro esté tomando un
rumbo equivocado, o si le hemos perdido de vista en un parque, bosque
o un grupo de personas. Nada mejor que tener un perro que responda a
un “Ven aquí” con toda seguridad.
Podemos trabajar este comando de varias maneras. Si ya empieza a
tener un “sienta” bueno lo pondremos en “sienta”, nos separaremos
unos pasos y le diremos “ven”. Cuando llegue lo premiaremos. Cada
vez repetiremos el ejercicio poniendo un poquitín más de distancia.
También se puede trabajar en pareja: uno coge al animal y el otro se aleja para llamarlo de
manera insistente y alegre. Cuando venga hacia nosotros lo premiaremos.
Suelta: Hay que enseñarle dejar lo que tiene en la boca a la orden – un ejercicio básico y muy
importante. Si la comida es lo que más motiva a nuestro perro
elegiremos premios muy sabrosos para este ejercicio. Si por el
contrario es el juego, elegiremos el juguete favorito de él.
Esconderemos el premio y le lanzaremos un juguete no
excesivamente estimulante para él (puede ser una pelota, un muñeco,
alguna cosa que no le llame excesivamente su atención).
Inmediatamente lo llamaremos de manera “estimulante”. Cuando
esté cerca le enseñaremos la comida o su juguete favorito. Lo normal será que el perro
abandone el juguete que tiene en la boca para recoger o bien la comida o su juguete
favorito. Repetiremos la acción varias veces y cuando veamos que viene a nosotros y deja ir
el juguete será cuando le pondremos el comando de “suelta”. Si vemos que el perro sale
corriendo y no quiere venir le colocaremos su correa y trabajaremos el ejercicio en un radio
muy pequeño. Si es necesario le pondremos la comida en el hocico para que suelte su
juguete.
Todos los ejercicios deberían hacerse con el fin de que se diviertan tanto perro como el
adiestrador (interno). Podemos también aprovechar y premiar cualquier comportamiento
17Protocolo de Educación y Manejo de un perro de Terapia en un Centro Penitenciario
natural del animal para convertirlo en ejercicio. Por ejemplo, si nuestro perro está tumbado,
lo premiaremos a la vez que le decimos “muy bien este tumbado”…
14. El juego
A través del juego un perro puede aprender numerosos
comportamientos. A su vez es necesario en su desarrollo físico y
psíquico. Pero para el que el juego no desemboque en
comportamientos no deseados debemos seguir unas ciertas
normas:
Elegir los juguetes que estimulen el olfato, rastreo y atrape.
Nunca hay que perseguir al cachorro y provocarle para que nos persiga. Si nos provoca
cogiendo algo prohibido (cepillo, juguetes, etc.), simplemente debemos ignorarlo e ir en
dirección opuesta. Cuando el perrito compruebe que no genera ninguna reacción en
nosotros, lo más probable es que nos siga. Hay que ser persistente en esta conducta y
conseguir que todos los internos actúen de la misma manera.
Juguetes apropiados
Los juguetes deberían ser indestructibles y no comestibles. Son altamente peligrosos los
juguetes que son fáciles de romper y que pueden ser tragados a trozos por los cachorros.
Normalmente suelen ser los juguetes más baratos.
En principio, los juguetes tipo Kong son los ideales ya que están diseñados especialmente
para satisfacer la necesidad de cazar, capturar y masticar. Pueden rellenarse con pienso.
De goma natural, rebotan en direcciones impredecibles y tienen el peso y la textura
elástica que estimula la masticación. Hay muchas variedades y formas, y podemos
considerarlos como los Cadillac de los juguetes masticables. Si además les ponemos
premios en el interior, el perro pasará largos espacios de tiempo intentando sacar la
comida del interior.
También son apropiados los frisbees, pelotas fuertes y mordedores. En la actualidad hay
una amplia variedad de juguetes interactivos para que nuestros animales no se aburran.
Un excelente juego y que cansará mucho a su perro puede ser esconderle los juguetes o
premios para que los busque. Podemos empezar con comida y esconderla en algún lugar
cercano, al que nuestro animal no le cueste apenas encontrarlo. Siempre animaremos a
nuestro perro con “busca”… Poco a poco iremos incrementando la distancia y la
complejidad de la búsqueda.
18Protocolo de Educación y Manejo de un perro de Terapia en un Centro Penitenciario
La mejor consecuencia de enseñarle al cachorro a disfrutar de los juguetes para
mordisquear es que esta actividad excluye otros comportamientos alternativos y es una
actividad que les resulta gratificante en sí misma ya que le calma y relaja.
Es importante jugar de manera apropiada y no con juegos que propicien el descontrol
o un tipo de juego excesivamente duro.
15. Cuando nuestro perro está solo
Normalmente cuando un perro está solo suele quedarse en su caseta y área de
confinamiento. Esta zona de “retiro” deberá ser suficientemente grande para que pueda
tener una cama, su agua y una zona para evacuar.
Los perros son crepusculares. Más activos durante las
primeras horas de la mañana y puesta de sol, calmándose
a medida que pasa el día. Es bueno preparar al perro para
nuestras ausencias. Podemos ir encerrándolo durante
numerosos pero cortos períodos de tiempo en su área de
confinamiento.
Aunque en un centro puede dar menos problemas, tenemos que preparar a nuestro
perro para que también sepa estar solo, por ejemplo durante la noche, y no ladre. Por lo
tanto, tendremos que ocuparlo en alguna tarea que para él sea relajante. Morder es una
necesidad para nuestros cachorros y también para los perros jóvenes. Para atender esta
necesidad podemos proveernos de numerosos juguetes y mordedores que resulten
atractivos.
El Kong puede ser una de las mejores soluciones. Tendremos varios
y los rellenaremos con pienso (podemos dejarles su ración de
comida por la noche). También se puede utilizar otro tipo de
juguetes, como huesos de nervios, mordedores, etc. Encerrar a
nuestro perro con sus juguetes podrá ser como dejar a un niño en
una sala de videojuegos.
19Protocolo de Educación y Manejo de un perro de Terapia en un Centro Penitenciario
16. Como tocar y manipular a un perro
Todos los perros adultos deben habituarse a la
manipulación. Será necesario en su vida en el
centro y en otras situaciones importantes
(veterinarios, peluquería…). Además, disfrutar
del contacto humano les evitará un elevado
nivel de estrés en dichas situaciones.
Es importante conocer las zonas que son más
agradables para el perro. Suelen ser la zona del
pecho, los cuartos traseros y el lomo.
Tendremos que enseñar a los internos a no
pegar tirones de orejas y del rabo y no coger del morro al animal (cosa que les incomoda
enormemente). Un cepillado diario, así como un examen de dientes y orejas semanal
serán buenos ejercicios.
Ejemplos de ejercicios utilizando la manipulación:
Tumbaremos al perro en el suelo, le acariciaremos la barriga suavemente. Siempre
controlando al perro le tocaremos orejas, los dientes, las patas y la cola de manera
suave. Premiaremos después de los ejercicios.
Cepillaremos a nuestro perro cada día, no sólo por estética sino para acostumbrarlo y
estimular la circulación sanguínea. También nos permitirá verificar su estado físico y si
tiene parásitos.
Tumbado, le cogeremos las dos patas y se las acariciaremos. Es importante que se
acostumbre a que le manipulen las patas para luego poder cortarles las uñas con
facilidad.
20Protocolo de Educación y Manejo de un perro de Terapia en un Centro Penitenciario
17. Socialización con las personas
Socialización significa habituación o
acostumbrarse al entorno y a sus elementos.
No es suficiente para el perro verse siempre
rodeado del mismo entorno. El perro debería
exponerse a personas, especialmente
extraños. La realidad es que los animales
pasan su mayor parte del tiempo confinados
en el centro y no tienen la posibilidad de
vivir muchas de las experiencias que nosotros
tenemos y no percibimos por ser cotidianas.
Hay que recordar que todo lo que sea novedoso para un animal puede causarle temor
y por tanto desconfianza. Cuanto mayor sea la exposición del animal a distintos
estímulos, mayor será su tolerancia hacia nuevas situaciones. Incluso teniendo en cuenta
el entorno de un centro penitenciario podemos aprovechar cualquier situación para que
alguien ajeno a su entorno se le acerque, le acaricie e incluso le de algún premio.
También podemos sacar al perro a zonas donde no sea habitual su presencia: oficinas,
espacios de visitas, etc., para que no siempre esté confinado en su espacio y pueda
conocer nuevas personas. Puede ir acompañados de los psicólogos o educadores.
Recordar todo lo que sea nuevo para el animal puede provocar desconfianza y miedo.
18. Socialización con otros perros
Es más complicado para los centros penitenciarios conseguir una buena socialización con
otros perros por los inconvenientes de sacarlo a la calle y encontrar oportunidades para
conocer a nuevos animales. De todas maneras y como ya hemos comentado con
anterioridad, los profesionales del centro podrían sacar al animal para conseguir esta
socialización o bien podría aprovecharse las salidas o excursiones de los internos para
ampliar sus lazos sociales.
Deje que resuelvan sus diferencias y
marquen sus límites pero, si observa que
hay riesgo de un tener un conflicto,
sepárelos inmediatamente. Si observa que
el perro es embestido constantemente por
un perro más grande (aunque parezca
juego), sepárelos. Asimismo, si su perro es
el que constantemente se lanza sin control
sobre otros perros y éstos tienden a
marcharse también, finalice el juego.
Queremos que el perro aprenda a tener
comportamientos apropiados con otros
perros y a no a ser un “bruto”.
21Protocolo de Educación y Manejo de un perro de Terapia en un Centro Penitenciario
19. No saltar
¿Por qué saltan los perros?
En nuestra cultura, nuestro ritual de saludo es estrecharse las manos. En el
comportamiento canino los perros van saltando de un sitio a otro excitados, se lamen y
se olisquean entre ellos. El origen de saltar para saludar aparece durante la infancia
cuando los cachorros saltan para lamer la boca de los perros adultos, lo que induce a
regurgitarles la comida que los cachorros pueden comer. Los cachorros conservan en la
edad adulta este comportamiento de saltar y lamer a modo de saludo sumiso. Como los
humanos nos vamos y volvemos constantemente, siempre están necesitados de estos
rituales.
Tendemos a permitir que los cachorros salten cuando son pequeños, la mayoría de las
veces hasta nos hace gracia y luego, se convierte en un problema cuando crecen.
Algunos ejercicios para no saltar: La clave para adiestrar a los perros para que no salten
es reforzar intensamente un comportamiento alternativo que sea incompatible con el
salto. El perro no puede “saltar” y estar “sentado” al mismo tiempo. Esta técnica la
podremos aplicar en cualquier comportamiento que no nos guste.
Podemos utilizar el “sienta” como alternativa. Tendremos que practicar primero el
comando independientemente.
Entramos en su zona y el perro se abalanza
• Nos giraremos para evitar que nos salte, rechazándolo e ignorándolo.
• No le diremos “¡No!” o “¡Déjame!” – aunque sea un rechazo verbal, para el perro
acaba siendo atención hacia él.
• No lo tocaremos bajo ninguna circunstancia.
• Si es necesario estaremos girando para evitar que nos salte con los brazos
cruzados.
• Cuando se siente le felicitaremos con mucho entusiasmo “Bien, muy bien bonito”
y premiaremos con comida.
• Repetiremos el ejercicio muchas veces.
• Cuando tenga un buen sienta independiente de este ejercicio, podremos darle la
orden cuando entremos, pero siempre evitando que nos salte. Si lo hace nos
giraremos y procederemos como hemos indicado.
Con el perro en la correa evitar que salte (necesitamos 2 personas)
• Un ayudante nos aguanta el perro.
• Nos aproximamos.
• El perro tiene que sentarse y no saltar.
• Si el perro no se sienta nos alejaremos (perderá a lo que él quiere en ese
momento).
• Volveremos y esperaremos a que se sienta.
• Cuando lo haga, premiaremos con comida.
22Protocolo de Educación y Manejo de un perro de Terapia en un Centro Penitenciario
Nota: en este ejercicio es importante no dejar que el perro salte. El ayudante tiene que
controlar la distancia.
Consideraciones generales sobre el saltar
Avisaremos a todos los internos y profesionales para que no dejen que el animal se
suba. Hay que evitar que el perro se equivoque.
Los perros aprenden sorprendentemente rápido a no saltar. Lo que no aprenden
necesariamente es a no hacer lo mismo al día siguiente en otro espacio o en otro
escenario, por ello es importante que practiquemos en lugares diferentes.
A medida que el perro entienda el comportamiento, invitaremos a más personas a
practicar con él siguiendo las mismas instrucciones.
20. Caminar con correa
Los perros enseñados a caminar con correa y sin tirar son más manejables y seguros. Así
los paseos o excursiones serán una experiencia positiva y agradable para todos e
incrementaremos las veces que queremos pasear a nuestro animal.
Si el perro empieza a tirar de la correa, sencillamente nos pararemos y dejaremos de
movernos. No es buena idea pegarle tirones, hay que llamarle para que venga hacia
nosotros. Cuando se nos acerque y la correa esté relajada de nuevo, premiaremos con la
voz y continuaremos con el paseo. Nunca debemos continuar con el paseo si la correa
está tensa. El perro tiene que aprender que cuando tire a la correa, se acaba el paseo –
aunque sea sólo unos momentos – y que si quiere continuar caminando hay que dejar de
tirar.
Hay collares que pueden ayudarnos temporalmente a que el perro no
tire, como el “Gentle Leader”. Este arnés ha sido diseñado para
desalentar al perro con suavidad y lograr que deje de tirar cuando va
de paseo. A diferencia de los collares tradicionales, este arnés nunca
provoca estrangulamiento porque la tira frontal se apoya sobre la
parte baja del pecho y no sobre el cuello.
Nunca utilizaremos collares de puntas, de ahogo o eléctricos ya que pueden dañar al
animal así como su confianza.
23Protocolo de Educación y Manejo de un perro de Terapia en un Centro Penitenciario
21. El coche
Aunque en un centro penitenciario este hecho
puede parecer “innecesario”, creemos que es
clave acostumbrar a nuestro perro a viajar en
coche. Puede que en alguna ocasión tengamos
que llevarlo al veterinario, queramos hacer
salidas colectivas con el grupo o que, de vez en
cuando, algún profesional del centro quiera
llevárselo de paseo o a su casa. Si no lo
acostumbramos desde el primer día al coche,
cuando necesitemos hacerlo podrá marearse o simplemente negarse a subir.
Comenzaremos subiendo al perro en el coche con el vehículo parado. Lo subiremos en el
maletero o en su trasportín y le premiaremos con trocitos de comida. Repetiremos el
ejercicio varias veces durante un par de días siempre con el coche parado. Podemos
hacer una sesión de adiestramiento corta para practicar algunos cambios de posición
(sienta, échate, quieto, etc.) dentro del maletero.
Una vez veamos que el perro se siente cómodo en el vehículo, podemos comenzar a
circular. Al principio haremos viajes muy cortos y premiaremos mucho con trocitos de
comida. Poco a poco iremos aumentando los trayectos. Podemos preparar un Kong para
que se distraiga y no se fije en el recorrido.
Si acostumbramos desde el principio a nuestro perro a ir en coche aprenderá a disfrutar
de las salidas en vehículo y será una tranquilidad para nosotros.
Durante los meses de verano NO debemos dejar a nuestro animal más de 5 minutos en
el interior del vehículo. Un coche cerrado puede alcanzar altas temperaturas y
provocarle a nuestro perrito un “golpe de calor” o sufrir deshidratación causándole la
muerte. Dejar las ventanas levemente abiertas tampoco reduce de manera suficiente
la acumulación de calor, por lo que hay que controlar cuánto tiempo dejamos al
cachorro en el interior y buscar lugares frescos para aparcar el vehículo. Si vamos a
estar mucho tiempo fuera, es mejor no dejar al perro encerrado dentro del vehículo y
llevarlo con nosotros.
24Protocolo de Educación y Manejo de un perro de Terapia en un Centro Penitenciario
22. Metodología general del adiestramiento
Cualquier situación puede aprovecharse para adiestrar a un perro. Dejar de tocarlo
cuando nos salta encima es “adiestramiento”, jugar con él de manera adecuada es
“adiestramiento”. Tenemos que aprovechar cualquier circunstancia para enseñarle qué
debe o no debe hacer. Es importante recordar que siempre debemos tratar al perro de
manera positiva, reforzando y premiando aquellos actos que queremos que se repitan
e ignorando aquellos que no sean adecuados.
Los ejercicios de obediencia básica así como el juego, deben hacerse a diario, pero
cambiando de entorno. Deberíamos trabajar con él en su espacio, en otros módulos, en
el campo de fútbol y con diferentes profesionales del centro. De esa manera, el perro
aprenderá a generalizar comportamientos en todos los lugares y con todo el mundo.
Tanto los profesionales del centro como los internos deberían utilizar siempre las
mismas órdenes. Por ejemplo, si decidimos que la palabra para sentarse sea “sienta”,
todo el mundo deberá darle la misma orden. Debería hacerse un listado con las órdenes
básicas y ponerlo en conocimiento de todo el mundo que tenga contacto con el animal.
Todos los centros donde existan animales deberían tener un profesional o varios
“responsables” de ellos y del programa.
A su vez, también pueden existir internos co‐responsables de los animales pero nunca
deben asumir la responsabilidad de su bienestar. El centro es el último encargado de
velar por la calidad de vida de los animales.
Hay que prever cambios de personal en el centro, inclusive bajas temporales. Si la
persona responsable y de referencia del perro desaparece, puede ocasionarle algún
trastorno como depresión o simplemente puede suceder que el comportamiento del
animal se estropee. Así pues, es necesario que el animal siempre tenga un “responsable
o referente” destinado a su cuidado y adiestramiento, independientemente de las
situaciones personales de los empleados.
Lo mismo puede suceder con los internos responsables de los animales. Hay que prever
cambios de regímenes y libertades e ir preparando a los animales a los nuevos internos
que se sumen al programa.
Es importante que, aunque el animal tenga zonas restringidas como la cocina, etc.,
tenga la mayor libertad posible dentro el centro. Hay que recordar que los animales NO
SON INTERNOS. Puede ser necesario en un futuro querer que el animal acompañe o
anime a algún interno o simplemente queramos que el perro visite a pacientes
demasiados enfermos para abandonar la cama.
Una última reflexión. Recordar que los perros NO son máquinas. Hay que ser tolerantes
con sus fallos y sobre todo, ser persistentes y tener paciencia en su adiestramiento.
Tener un cachorro y, en un futuro, un perro estupendo no es cuestión de “suerte” ni
“casualidad”. Es un trabajo constante y diario. Es responsabilidad del centro y de sus
cuidadores convertir al perrito en un animal educado y feliz.
25Protocolo de Educación y Manejo de un perro de Terapia en un Centro Penitenciario
23.Ejemplos de Ejercicios para actividades y terapias asistidas con animales
Objetivos generales que se persiguen en un proyecto con los animales:
• Estimular afectivamente a los internos.
• Fomentar las relaciones sociales.
• Mejorar el estado físico, emocional y mental de los reclusos.
• Trabajar la empatía mediante el contacto con los animales.
• Beneficios psicológicos como relajación, sensación de ser útil
• Estimulación mental.
• Integrarse
Aceptación en
de otros
una actividad
seres vivos.
programada, respetando unas normas que incluyan
determinadas tareas y horarios a seguir.
• Fomentar habilidades de comunicación y de relación con otros compañeros.
• Fomentar el gusto por una actividad regular. Trabajar el sentido de la
responsabilidad.
• Aprender un oficio.
• Ejemplos de Ejercicios para Respuestas Físicas
o Acariciar al animal:
Disminución de la tensión.
o Pasear al perro:
Actividad cardiovascular.
Trabajar la propiocepción.
o Lanzar objetos para el cobro (perro):
Actividad cardiovascular.
Motricidad.
Coordinación de movimiento.
o Darle órdenes verbales (perro) Ven, sienta, tumba, quieto, suelta, mira.
Actividad comunicación oral.
Coordinación y autocontrol.
o Darle órdenes con gestos (perro) Quieto, sienta, tumba.
Movimiento de brazos y cuerpo superior.
o Jugar con el perro (esconder premios o juguetes):
Tirarle la pelota o cualquier objeto, sujetar un mordedor. Actividad
cardiovascular.
Movimiento de brazos y cuerpo superior.
o Peinar o cepillar el animal:
Trabajar motricidad fina.
Relajación.
• Ejemplos de Ejercicios para Respuestas Emocionales
o Recibir visitas por parte del animal:
26Protocolo de Educación y Manejo de un perro de Terapia en un Centro Penitenciario
Mejorar autoestima, crear expectación, anticipación y respuestas
verbales.
o Recibir visitas del animal en grupo (actividad social):
Aliviar la soledad y aislamiento, aumentar la sensación de estar
agrupado, crear temas de comunicación entre internos.
Mejorar comunicación (interno – animal, interno – personal, entre
internos).
o Pasear:
Fomentar la responsabilidad y mejorar autoestima.
Formación de vínculo con un ser vivo.
o Acariciar el animal o cepillar:
Aumentar las ondas alfas en el cerebro para rebajar la tensión,
reducir ansiedad o sensación de soledad.
o Formar un vinculo con el animal:
Aliviar la depresión y la ansiedad.
• Ejemplos de Ejercicios para Respuestas de Estimulación Mental
o Adiestramiento del animal en solitario o en grupo:
Planificar las sesiones individuales y en grupo.
Trabajar en equipo para conseguir los comportamientos de OB.
o Realizar tareas en grupo para preparar la sesión con el animal (preparar
premios, juguetes, preparar la sala):
Crear expectación, motivación, comunicación entre internos.
o Juegos estructurados con el perro (utilizando accesorios):
Trabajar la memoria, la lógica y el cálculo mental.
o Crear sus propios juegos y/o variaciones para practicar con el perro:
Trabajar la creatividad y trabajo en equipo.
o Competición entre internos sobre obediencia:
Estimulación mental y creativa, creación de expectación y motivación.
o Charlar sobre el animal mismo, sobre animales que han tenido en el pasado,
o mascotas de sus familiares:
Mejorar la memoria, estimulación mental.
o Crear (escribir) relatos o poesía sobre el animal u otras mascotas:
Trabajar la creatividad y la memoria.
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