UN MODELO DE CALIDAD PEDAGÓGICA PARA LOS CENTROS EDUCATIVOS - Mª DÍAZ DE HARO 10BIS, 3º DPTO. 9 - 48013 BILBAO TEL/FAX (+34) 94 442 25 86

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UN MODELO DE CALIDAD PEDAGÓGICA PARA LOS CENTROS EDUCATIVOS - Mª DÍAZ DE HARO 10BIS, 3º DPTO. 9 - 48013 BILBAO TEL/FAX (+34) 94 442 25 86
UN MODELO
             DE CALIDAD
           PEDAGÓGICA
PARA LOS CENTROS EDUCATIVOS

              FUNDACIÓN HORRĚUM FUNDAZIOA
     Mª DÍAZ DE HARO 10BIS, 3º DPTO. 9 – 48013 BILBAO
                TEL/FAX (+34) 94 442 25 86
                    WWW.HORREUM.NET
CONTENIDO

1.   JUSTIFICACIÓN: EL PCI COMO ALTERNATIVA EDUCATIVA

2.   ¿QUÉ ES EL PROYECTO DE CALIDAD INTEGRADO (PCI)?

3.   ¿QUÉ SE ENTIENDE POR “CALIDAD” EN EL MARCO DEL PCI?

4.   ¿CÓMO SE APLICA EL PCI? PROCESO DE IMPLANTACIÓN

5.   ¿QUÉ METODOLOGÍA DE TRABAJO APLICAMOS?

6.   ¿QUIÉN DEBE IMPLICARSE EN LA IMPLANTACIÓN DEL PCI?

7.   ¿CUÁNTO TIEMPO SUPONE EL PROCESO DE IMPLANTACIÓN
     PCI?

8.   ¿EN QUÉ HORARIO SE REALIZA?

9.   LOS FACILITADORES DEL PCI

10. ¿QUÉ VENTAJAS Y DIFICULTADES TIENE LA IMPLANTACIÓN
    DEL PCI?

11. AYUDAS A LA FINANCIACIÓN

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                PROYECTO DE CALIDAD INTEGRADO (PCI)
            Un modelo pedagógico de calidad para centros educativos
1.   JUSTIFICACIÓN: EL PCI COMO ALTERNATIVA EDUCATIVA

 La inquietud por la calidad en educación no es un fenómeno novedoso; debi-
do, tal vez, al marcado carácter vocacional de la enseñanza, y a los estrechos
vínculos que dentro de la misma se producen, la calidad del servicio ofrecido,
ha sido una preocupación tradicional, y casi intrínseca, en la dinámica de los
centros educativos. No podemos afirmar lo mismo, en cambio, de la inquietud
explícita, sistemática y decidida por la calidad, que no empieza a emerger en
nuestro país hasta la década de los noventa.
En un discurso ya clásico, habría que partir señalando que, el movimiento por
la calidad, tiene su origen en el mundo empresarial. Los primeros modelos y
sistemas de gestión de la calidad nacen por la empresa y para la empresa, en
un intento de mejorar el servicio ofrecido, la satisfacción de los clientes y, con
todo ello, los beneficios económicos e institucionales. Las presiones de carác-
ter social, técnico y demográfico, ligadas a ese tradicional deseo de “hacer bien
las cosas”, provocaron que los centros educativos comenzaran a interesarse
por esos sistemas de calidad y por las mejoras que podría deparar a la institu-
ción su implantación. A pesar de los ajustes y adaptaciones que se realizaron
sobre los modelos para poder ser aplicados en el mundo educativo, su carácter
empresarial ha permanecido a la base, lo que ha provocado una insatisfacción
más o menos explícita, por las dificultades de ajuste y apropiación de una ter-
minología y unos principios de actuación articulados “desde fuera”, desde el
mundo de la empresa.
Es en este contexto donde surge el PCI, como una alternativa pedagógica a los
sistemas empresariales de gestión de la calidad. En un intento de enriquecer
las aportaciones de los modelos empresariales, el Proyecto de Calidad Integra-
do plantea un nuevo enfoque conceptual y metodológico inspirado en la cultura
escolar a la que habrá de servir. De este modo, a diferencia de lo que sucede
con los sistemas tradicionales de gestión de calidad, nos hallamos ante un mo-
delo creado por y para el mundo educativo, lo que favorece una respuesta sen-
sible y adaptada a las particularidades propias de los centros. En efecto, en-
tendemos que las escuelas e instituciones educativas en general son empre-
sas, pero también sabemos que son empresas “peculiares”, por lo que aposta-
mos por un enfoque que parta “desde dentro”, desde el conocimiento del propio
mundo educativo al que se dirige el modelo.
La experiencia acumulada en los tres años que llevamos aplicando el modelo,
nos permiten afirmar que el origen educativo y el carácter pedagógico del PCI,
facilitan su integración en la vida institucional y la identificación con el mismo.
Los centros educativos y los profesionales al servicio de la enseñanza encuen-
tran en él una propuesta de trabajo ajustada a la realidad que conocen y que
desean mejorar, lo que reduce la probabilidad de que surjan resistencias o re-
chazos por la distancia conceptual y metodológica habitual en otros casos.

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                      PROYECTO DE CALIDAD INTEGRADO (PCI)
                  Un modelo pedagógico de calidad para centros educativos
2.   ¿QUÉ ES EL PROYECTO DE CALIDAD INTEGRADO (PCI)?

El Proyecto de Calidad Integrado (PCI) es, ante todo, un modelo pedagógico
de calidad que nace en el mundo educativo, y para el mundo educativo. Se tra-
ta de un modelo pedagógico de intervención en centros educativos, que tiene
por objetivo facilitar el cambio hacia una cultura transformacional, centrada en
el crecimiento profesional y humano de las personas que los integran.
El marco conceptual del PCI, se inspira en experiencias e investigaciones lle-
vadas a cabo en el ámbito educativo. Los pilares del modelo se concentran en
tres grandes núcleos fundamentalmente:
⇒ El trabajo y profesionalidad de sus facilitadores, que han experimentado el
  modelo en más de sesenta centros educativos de diferentes Comunidades
  Autónomas
⇒ Las principales investigaciones europeas en materia de calidad (Movimiento
  de Escuelas Eficaces y Proyecto Internacional para la Mejora de la Escuela
  - ISIP), y la investigación educativa general. Los estándares e indicadores
  de calidad en los que profundiza el PCI, derivan de tales fuentes
⇒ El modelo de Desarrollo Organizativo y Organizaciones que Aprenden, que
  conciben la escuela como una comunidad de aprendizaje, inspiran la estra-
  tegia de implantación del PCI

Partiendo de este marco conceptual, el PCI toma como propios e integra los si-
guientes principios de calidad:
⇒ Principio de orientación al alumnado de toda actividad educativa. Trabaja-
  mos en centros educativos muy diversos: contexto de referencia diferentes,
  distinta oferta educativa, estilos organizativos y valores de referencia dispa-
  res, etc. Sin embargo, todos ellos tienen un rasgo en común, y es que en-
  cuentran su razón de ser en el alumnado. Partiendo de esta premisa que
  nos viene dada en educación, todo cambio, mejora o iniciativa que proyec-
  temos para el centro, tendrá siempre como último fin el mejor y mayor
  aprendizaje del alumnado.
⇒ Principio de satisfacción de las personas. Desde el PCI creemos en la satis-
  facción de todos los integrantes de la Comunidad Educativa como resultado
  y, a la vez, condición para la mejora institucional y organizativa del centro.
  La mejora genera un incremento de la satisfacción en los diversos sectores
  que conforman el centro (docentes, personal de administración y servicios,
  familias y alumnado) pero, al mismo tiempo, es importante cuidar y reforzar
  la satisfacción de todos ellos para impulsar la mejora.
⇒ Principio de implicación. Para que un determinado cambio o proceso de me-
  jora se perpetúe en la vida de centro, es decir, para que cale hondo y pase
  a formar parte de la cultura organizativa, resulta indispensable contar con
  altos niveles de implicación por parte de los agentes afectados. En el PCI
  asumimos que la calidad no se construye desde una determinada célula o
  núcleo del centro. Si bien pueden apreciarse diferencias en el grado de im-
  plicación, la calidad y la mejora continua del centro, está a expensas del
  papel que en el mismo desempeñan los diferentes sectores de la comuni-
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                      PROYECTO DE CALIDAD INTEGRADO (PCI)
                  Un modelo pedagógico de calidad para centros educativos
dad educativa, a saber, familias, alumnos, profesores y personal de admi-
   nistración y servicios. Por este motivo, el PCI promueve la implicación y par-
   ticipación activa de todos los agentes, con especial énfasis en el colectivo
   profesional.
⇒ Principio de negociación y consenso. A mitad de camino entre el principio
  anterior y el que a éste sigue, desde el Proyecto de Calidad Integrado se
  apuesta firmemente por la negociación y el consenso como mecanismo óp-
  timo para la resolución de conflictos y la toma de decisión. Apoyados en
  técnicas y herramientas específicas, tratamos que las decisiones que van
  jalonando el camino del centro hacia la mejora continua, se tomen con el
  consenso de los diferentes agentes implicados.
⇒ Principio de liderazgo compartido, comprometido en la mejora de la escuela.
  Todo proceso de cambio ha de sustentarse en un liderazgo transformacio-
  nal que impulse, motive y coordine para la mejora. En este sentido, el PCI
  tiende a promover un liderazgo compartido en el centro, de forma que se
  generen en todo el entramado organizativo células y mecanismos de apoyo
  a la mejora y de reducción de resistencias. Este proceso de liderazgo com-
  partido, ha de ser apoyado y promovido desde el Equipo Directivo en todo
  caso.
⇒ Principio de evaluación. Entendemos la evaluación como el principal motor
  para la mejora en el centro y, en este sentido, la aplicamos en distintos
  momentos del proceso de implantación del modelo, ya sea con motivación
  formativa (orientar el camino hacia la mejora, apoyar mediante evidencias
  los procesos de toma de decisión en este camino, comprobar resultados de
  acciones emprendidas, etc.), o sumativa (certificación). Desde el PCI lleva-
  mos a cabo una evaluación integral del centro, que abarca los siete ámbitos
  fundamentales de la dinámica institucional (detallamos cuáles son en el si-
  guiente epígrafe), tratando de impulsar la cultura de la evaluación y ofre-
  ciendo técnicas y herramientas que la consoliden en la práctica.
⇒ Principio de eficacia y resultados. Una de las mayores virtualidades de la
  evaluación, es que ofrece datos y evidencias que ayudan a objetivar el
  avance y los logros del centro en materia de calidad y mejora continua. Para
  nosotros, la eficacia y los resultados van a constituir, en este sentido, un re-
  ferente constante y recurrente a lo largo de todo el proceso de implantación.

A diferencia de otros modelos de calidad que basan su aplicación en un conjun-
to de criterios experimentados con éxito en la cultura empresarial, la estructura
del PCI deriva, como ya ha sido señalado, de la investigación educativa gene-
ral y de la investigación europea en materia de calidad educativa. A partir de
estas aportaciones, el PCI se estructura en ámbitos, que se representan en la
figura, y estándares de calidad, que se concretan en el propio contexto del cen-
tro a través de indicadores.
Tal y como se refleja en esta figura, el PCI promueve y certifica niveles de cali-
dad en siete ámbitos de funcionamiento presentes en toda institución educati-
va. Según recogemos de las investigaciones que dan cuerpo a nuestro marco
teórico de referencia, todo centro que aspire a ofrecer un servicio educativo de

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                      PROYECTO DE CALIDAD INTEGRADO (PCI)
                  Un modelo pedagógico de calidad para centros educativos
calidad, ha de cuidar unos mínimos en estos siete espacios de la vida institu-
cional que, se complementan con la presencia de tres ejes transversales.

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                                    Planteamientos

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                                    institucionales

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                                                               CALIDAD
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                       EF

Partiendo de esta sistematización de la vida organizativa, el PCI concreta cada
uno de los siete ámbitos en estándares de calidad, que habrán de ser satisfe-
chos, por aquellos centros que aspiren a la certificación. Por último, para eva-
luar el grado de satisfacción o cumplimiento de cada uno de los estándares, se
definen indicadores para favorecer la objetivación. Veámoslo más explícitamen-
te:

       Sistematizamos la vida de centro en SIETE ÁMBITOS que se com-
       plementan con la presencia de TRES EJES TRANSVERSALES

Los ámbitos son dimensiones fundamentales del desarrollo de las instituciones
educativas. Podrían entenderse como los grandes espacios de funcionamiento
en los que los centros desarrollan su tarea, y están presentes en toda institu-
ción educativa. En este sentido se establecen siete ámbitos fundamentales, tal
y como ha quedado sintetizado en la figura:
      1. Ámbito de los Planteamientos Institucionales.
      2. Ámbito de las Estructuras Organizativas.
      3. Ámbito del Sistema Relacional y de Convivencia.
      4. Ámbito de la Orientación y Tutoría.
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5. Ámbito Curricular.
      6. Ámbito de la Familia y el Entorno.
      7. Ámbito de la Administración y Servicios y Gestión de Recursos.

La estructura se complementa con la presencia de tres ejes transversales
que, reciben tal denominación, por recorrer y estar presentes en cada uno de
los siete espacios en los que sistematizamos la vida de centro. Son los siguien-
tes:
      1. El eje de la cultura, en clara referencia a la cultura transformacional,
         entendida como aquella que se caracteriza por promover y apoyar
         innovaciones y por debatir sobre temas e ideas que abren nuevas
         oportunidades en lugar de inhibirlas.
      2. El eje de los procesos, en clara referencia a la eficiencia. La visión de
         los procesos permite ser consciente de lo que el centro hace y cómo
         lo hace; a través de ellos es posible generar una dinámica transfor-
         macional que conduce a construir un centro que aprende e innova
         continuamente.
      3. El eje de los resultados, en clara referencia a la eficacia. Los resulta-
         dos en una cultura de la calidad, se vinculan fundamentalmente con
         la satisfacción de las personas que integran la comunidad educativa.

       Para evaluar cada uno de los SIETE ÁMBITOS en los que sistema-
       tizamos la vida de centro, definimos ESTÁNDARES DE CALIDAD,
       que se concretan en INDICADORES

Para evaluar cada uno de los siete ámbitos expuestos, definimos estándares.
El estándar es una norma para juzgar o valorar. Los diferentes estándares de
calidad nos permiten emitir un juicio sobre el grado de calidad logrado en cada
ámbito pedagógico. Estos estándares de calidad han sido determinados en
función de la investigación educativa y de los estudios sobre mejora, eficacia y
calidad en educación.
Los estándares definidos para los distintos ámbitos se concretan en indicado-
res. Entendemos por indicador todo dato cuantitativo y/o cualitativo, recogido
de forma sistemática y consensuada con un determinado propósito, para valo-
rar los esfuerzos, la productividad o mejora de algún aspecto del centro.
La GUÍA DE AUTOEVALUACIÓN que se utiliza en el modelo, se inspira en esta es-
tructura de ámbitos, estándares e indicadores. Para mayor claridad presenta-
mos un ejemplo en el cuadro adjunto, donde se muestra el Ámbito 1 y el prime-
ro de los estándares con sus correspondientes indicadores.

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                      PROYECTO DE CALIDAD INTEGRADO (PCI)
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1. ÁMBITO DE LOS PLANTEAMIENTOS INSTITUCIONALES
          Este ámbito hace referencia a la cultura formal del centro. Trata sobre cuatro as-
          pectos fundamentales a tener en cuenta en una organización de futuro: la defini-
          ción de Calidad, la Misión, la Visión y los valores. Asimismo, se refiere a los fac-
          tores críticos de éxito que se concretan en documentos institucionales como el
          Proyecto Educativo de Centro y la Programación General Anual.

         1.1. Estándar COMPROMISO CON LA CALIDAD1
          Existe un documento explícito y consensuado por el personal que recoge el
          concepto de Calidad del centro. Dicho documento constituye una referencia esta-
          ble para el funcionamiento institucional y se actualiza sistemáticamente.

            INDICADORES

                    Existe un documento explícito en el que se recoge el concepto de Cali-
            1.1.1
                    dad del centro
                    La definición del concepto de Calidad ha sido consensuada por, al me-
            1.1.2
                    nos, el 50% del personal del centro
                    Los proyectos referidos de forma directa o indirecta en el concepto de
            1.1.3
                    Calidad, recogen en sus objetivos los puntos clave de la misma
                    Cada cinco años se lleva a cabo un proceso de actualización del con-
            1.1.4
                    cepto de Calidad

    3.    ¿CÓMO SE APLICA EL PCI? PROCESO DE IMPLANTACIÓN

La implantación del PCI se lleva a cabo en un proceso de tres grandes etapas
que, se concreta en nueve fases de trabajo. Partiendo de una fase previa de
organización y contacto, la primera etapa es fundamentalmente formativa y
preparatoria y se centra en las cinco fases iniciales de implantación del PCI. La
segunda etapa del proceso, es una etapa de intervención y desarrollo y gira en
torno a las fases sexta y séptima. Por último, la tercera etapa está destinada a
trabajar sobre las fases octava y novena que, son las que llevarían al centro a
la certificación.
La tabla que se expone a continuación, sintetiza la relación de etapas y fases
de trabajo del proceso de implantación, antes de pasar a detallar la esencia y el
objetivo de cada una de ellas.

1
 Nótese que tan sólo exponemos uno de los seis estándares de calidad definidos para este pri-
mer ámbito
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FASES DE TRABAJO

                FASE PREVIA

                PRIMERA FASE: SENSIBILIZACIÓN

                SEGUNDA FASE: COMPROMISO POR LA CALIDAD
 PRIMERA
  ETAPA
                TERCERA FASE: EVALUACIÓN Y DIAGNÓSTICO

                CUARTA FASE: REVISIÓN DE RESULTADOS

                QUINTA FASE: DISEÑO DEL PLAN DE TRABAJO

                SEXTA FASE: DESARROLLO DEL PLAN DE TRABAJO
 SEGUNDA
  ETAPA
                SÉPTIMA FASE: AUDITORÍA INTERNA CON APOYO EXTERNO

                OCTAVA FASE: ACTUALIZACIÓN
 TERCERA
  ETAPA
                NOVENA FASE: AUDITORÍA EXTERNA

PRIMERA ETAPA: Integrando la Calidad
Las cinco fases de trabajo que integran esta primera etapa, tienen por objeto
sentar las bases para el inicio de una búsqueda sistemática y permanente de la
calidad en el centro. Para ello, se trabajan aspectos fundamentales como la
sensibilización y la formación de base, antes de emerger en una primera eva-
luación integral del centro. La etapa finaliza determinando, a partir de los resul-
tados de dicha evaluación, los retos de mejora que el centro está dispuesto a
afrontar en la segunda etapa de implantación.

⇒ FASE PREVIA
   La fase previa supone un primer contacto con el centro educativo decidido a
   implantar el PCI. El objetivo de este primer contacto es ofrecer una informa-
   ción global sobre el plan de trabajo completo, de forma que el centro pueda
   valorar las implicaciones teóricas y prácticas de nuestro modelo y determi-
   nar su decisión final de llevarlo a cabo. En dicho caso, el centro formalizaría
   su decisión mediante la firma de un compromiso de trabajo mínimo de dos
   años, al ser éste el tiempo que estimamos necesario para comenzar a inte-
   grar la dinámica del PCI.
    De igual forma, esta fase previa nos sirve para establecer un proceso de in-
   tercambio de información que nos permita adaptar los instrumentos y
   herramientas de trabajo al contexto del centro.

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                      PROYECTO DE CALIDAD INTEGRADO (PCI)
                  Un modelo pedagógico de calidad para centros educativos
⇒ PRIMERA FASE: SENSIBILIZACIÓN
  El objetivo de esta fase inicial es que el colectivo que participa en el proceso
  de formación comience a familiarizarse con los rasgos fundamentales del
  PCI, así como con la dinámica y los compromisos y retos que va a suponer
  la implantación del Proyecto en su centro. Del mismo modo, y como colofón
  a la reflexión anterior, esta fase concluye con una dinámica encaminada a
  llegar a determinar por consenso, el concepto de Calidad al que se ha de
  tender en el centro.

⇒ SEGUNDA FASE: COMPROMISO POR LA CALIDAD
  El objetivo de esta fase es la reflexión y elaboración de dos documentos
  breves, que definan la Misión y la Visión del futuro del centro. Para llegar a
  la definición consensuada de los citados documentos, se procederá por
  medio de técnicas y herramientas que favorezcan la implicación activa de
  todos los participantes.

⇒ TERCERA FASE: EVALUACIÓN Y DIAGNÓSTICO
  Esta tercera fase se lleva a cabo mediante una herramienta específica,
  construida a partir de los indicadores basados en los resultados de las in-
  vestigaciones sobre Escuelas Eficaces y Mejora de la Escuela. Dicha
  herramienta evalúa, por medio de indicadores, los estándares de calidad
  definidos para cada uno de los siete ámbitos de funcionamiento del centro.
  De este modo, obtendríamos una radiografía del estado o situación actual
  del centro, con respecto a los estándares que deberá satisfacer para acce-
  der a la certificación.

⇒ CUARTA FASE: REVISIÓN DE RESULTADOS
  En esta etapa se parte de la revisión de los resultados puestos de manifies-
  to en la evaluación de la fase anterior. Dicha revisión, habrá de derivar en la
  elaboración de un informe en el que se constaten los estándares satisfacto-
  riamente cubiertos por el centro, así como aquellos otros que actualmente
  no se cumplen. Partiendo de esta identificación, y con la vista puesta en los
  estándares no cubiertos, se habrán de establecer prioridades, de forma que
  determinemos por dónde se va a comenzar a trabajar.

⇒ QUINTA FASE: DISEÑO DEL PLAN DE TRABAJO
  A partir de la priorización establecida en la fase anterior, se procederá al di-
  seño de un plan de trabajo en el que aparezcan reflejados los principales
  cambios y mejoras que el centro programa llevar a cabo en la siguiente eta-
  pa, de cara a satisfacer estándares no superados en la primera evaluación.
  Por cada uno de los estándares o indicadores priorizados, se definirán una
  o varias acciones de mejora, un equipo o comisión responsable de las mis-
  mas, así como una previsión cronológica para su ejecución y desarrollo.

                                          10
                     PROYECTO DE CALIDAD INTEGRADO (PCI)
                 Un modelo pedagógico de calidad para centros educativos
SEGUNDA ETAPA: Mejorando la Calidad / Trabajando por la Calidad
Esta segunda etapa tiene dos núcleos o ejes fundamentales. El primero de
ellos va dirigido al desarrollo o ejecución de todas aquellas medidas de mejora
previstas en el plan de trabajo diseñado en la quinta fase, y de ahí que se defi-
na como una etapa de intervención directa en la calidad del centro. Pero, por
otro lado, esta segunda etapa concluye con una segunda evaluación integral
del centro, en forma de auditoría interna con apoyo de agentes externos, por lo
que tiene también un marcado carácter de control y revisión de los avances.
A diferencia de lo que sucede en la primera etapa, en la que son los facilitado-
res quienes asumen el peso del liderazgo y la dirección del proceso de desarro-
llo, en esta segunda etapa es el propio centro quién habrá de ejercer dicha res-
ponsabilidad. Partiendo de las conclusiones a las que haya dado lugar la eva-
luación y el plan de trabajo diseñado, el centro deberá asumir el compromiso
de materializar y llevar a la práctica las medidas de mejora previstas; a tal efec-
to, el apoyo y el asesoramiento de los facilitadores, no habrá de constituir más
que uno de los muchos recursos que el centro puede emplear para lograrlo.

⇒ SEXTA FASE: DESARROLLO DEL PLAN DE TRABAJO
   Como su propio nombre indica, esta fase consiste en la aplicación y desa-
   rrollo del plan de trabajo definido al finalizar la etapa anterior. Supone, por
   tanto, la ejecución de todas aquellas acciones, medidas o proyectos de me-
   jora que se hayan previsto de cara a la superación de los estándares no cu-
   biertos en la primera evaluación. El desarrollo del plan de trabajo es una fa-
   se interna de trabajo por parte del centro, en la que contará con el apoyo y
   asesoramiento de los facilitadores como un recurso al servicio de sus fines.

⇒ SÉPTIMA FASE: AUDITORÍA INTERNA CON APOYO EXTERNO
   Coincidiendo con el final de la segunda etapa, y para verificar los avances a
   los que haya podido dar lugar la aplicación del plan de trabajo, se llevará a
   cabo una auditoría interna con apoyo de agentes externos. El objetivo de
   esta auditoría, es ofrecer una segunda radiografía del estado o situación del
   centro con respecto a los estándares definidos en cada ámbito, y ha de vi-
   venciarse como un ensayo de la auditoría externa que tendrá lugar en la
   tercera etapa para acceder a la certificación.
   Esta auditoría dará lugar a un nuevo informe en el que se deje constancia
   de los estándares satisfactoriamente cubiertos tras las medidas de mejora
   emprendidas, así como de aquellos otros estándares que requirieren de al-
   gún tipo de mejora o cambio de cara a su consecución. A partir de esta in-
   formación, el centro redefinirá su plan de trabajo, de forma que pueda cum-
   plir en la siguiente etapa los requisitos que le separan de la certificación.

TERCERA ETAPA: Constatando la Calidad / Certificando la Calidad
Esta tercera etapa tiene por objetivo preparar al centro para la superación de
una auditoría externa de calidad. Para ello, parte de la aplicación de las medi-
das de corrección y reajuste derivadas de la auditoría interna, como requisito
previo a la realización de la auditoría externa que conduce a la obtención del
                                           11
                      PROYECTO DE CALIDAD INTEGRADO (PCI)
                  Un modelo pedagógico de calidad para centros educativos
sello de calidad (la certificación). Al igual que en la etapa anterior, en esta últi-
ma etapa del proceso es el centro quien habrá de asumir el peso de la direc-
ción y el liderazgo del proceso, contando con el apoyo y el asesoramiento de
los facilitadores.

⇒ OCTAVA FASE: ACTUALIZACIÓN
   Esta fase consiste en la aplicación de todas aquellas medidas, acciones o
   proyectos de mejora que se hayan planificado de cara a la satisfacción de
   los estándares o indicadores no superados en la auditoría interna. Se trata
   de una fase clave, pues es la que precede a la auditoría externa que condu-
   ce a la certificación. En el proceso de preparación que supone, el centro
   contará con el apoyo y asesoramiento de los facilitadores como un recurso
   al servicio de sus fines.

⇒ NOVENA FASE: AUDITORÍA EXTERNA
   Al finalizar la tercera etapa, el centro puede optar a la realización de una
   auditoría externa con el fin de conseguir el sello de calidad correspondiente
   (certificación).

   4.    ¿QUÉ METODOLOGÍA DE TRABAJO APLICAMOS?

Desde el PCI, trabajamos con una metodología activa y participativa que, pro-
mueve la implicación activa y sitúa al centro y sus representantes en un indis-
cutible primer plano. Aplicamos la metodología específica de casi todos los mo-
vimientos de calidad y mejora, centrada en el trabajo en equipo y en el modelo
de la colaboración, que propicia la toma de decisiones compartida y el consen-
so. El despliegue del modelo se hace con la participación activa de los equipos
de mejora en la toma de decisiones, que va jalonando el proceso y progreso
del mismo. De ahí que afirmemos que, contando siempre con el apoyo formati-
vo y el asesoramiento de los facilitadores, sea el propio centro el protagonista
absoluto de nuestra forma de trabajo.
Una de las premisas que mantenemos a lo largo del proceso de implantación
del modelo es la operatividad y la efectividad, sin olvidar principios como el
consenso, la evaluación, o la implicación anteriormente mencionados. Para
ello, en el transcurso de las sesiones presenciales de trabajo, los facilitadores
instruyen y ponen en práctica técnicas y herramientas de calidad que, además
de contribuir a las propias exigencias del modelo, resultan de utilidad práctica
en la vida cotidiana del centro. Las técnicas y herramientas que más emplea-
mos, clasificadas según su funcionalidad, son las siguientes:
⇒ Técnicas y herramientas de toma de decisiones, como la lluvia o tormenta
  de ideas, el metaplán, la bola de nieve, o la Técnica Alpha de Priorización,
  entre otras
⇒ Técnicas y herramientas para facilitar la determinación de muestras y la
  recogida de datos, como la entrevista, el diseño de escalas y cuestiona-
  rios, el análisis de documentos, etc.
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                       PROYECTO DE CALIDAD INTEGRADO (PCI)
                   Un modelo pedagógico de calidad para centros educativos
⇒ Técnicas y herramientas de diagnóstico, tales como la Técnica AIR, la Es-
  pina de Ishikawa o el Campo de Fuerzas, entre otras
⇒ Técnicas y herramientas de planificación, como la Planificación Estratégi-
  ca, la rueda de Deming (PDCA), diversas planillas y modelos de planifica-
  ción, o la propia Gestión de Proyectos
⇒ Técnicas y herramientas de evaluación, entre las que destacamos el Cues-
  tionario de Calidad Pedagógica Autopercibida, la Guía de Evaluación PCI o
  el propio sistema de la auditoría (con apoyo o sin él)
⇒ Para el trabajo de los equipos de Mejora aplicamos la estrategia de “Re-
  flexión-Acción”, que incluye aspectos de la Investigación-Acción de Elliot.

En coherencia con nuestro carácter flexible, que trata de adecuarse al contexto
y las peculiaridades del centro, la elección de un tipo de herramienta u otra, se
determina dependiendo de las necesidades particulares y exigencias de cada
caso.

   5.   ¿QUIÉN DEBE IMPLICARSE EN LA IMPLANTACIÓN DEL PCI?

Tal y como hemos señalado anteriormente, el PCI supone una apuesta firme
por la implicación de los diferentes sectores de la Comunidad Educativa en la
mejora continua del centro. En este sentido, es positivo que, al menos en la
primera etapa del proceso de implantación, contemos con la participación acti-
va de los distintos colectivos profesionales:
   a) El Equipo Directivo
   Consideramos fundamental que el Equipo Directivo del centro, que ejerce el
   liderazgo institucional, posea la máxima información sobre el modelo. En
   todo caso, pretendemos sensibilizarlos para que se impliquen de forma
   ejemplar en el proceso

   b) El Claustro de profesores
   Consideramos que el éxito del programa depende, en parte, de la capaci-
   dad del Equipo Directivo para ilusionar a una mayoría significativa del
   Claustro, que se implique voluntariamente en el proceso. Pensamos que, al
   menos, debe inscribirse el 50% de los miembros del Claustro.

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                      PROYECTO DE CALIDAD INTEGRADO (PCI)
                  Un modelo pedagógico de calidad para centros educativos
c) El Personal de Administración y Servicios
   Conscientes del importante papel que desempeñan en la vida de centro, el
   PCI reserva todo un ámbito al personal de administración y servicios. So-
   mos conscientes de la dificultad que entraña la implicación de este colectivo
   por razones obvias que no escapan a nadie (diferentes horarios, distinto
   bagaje y terminología profesional con respecto a los anteriores sectores,
   etc), pero en la medida de lo posible, aconsejamos su participación e impli-
   cación activa en el proceso de implantación.

En cuanto a los sectores conformados por las familias y los alumnos, cabe
señalar que su implicación en el proceso es progresiva y variable dependiendo
del Plan de Trabajo que se diseñe en el centro. Pero, a pesar de estas diferen-
cias que pueden surgir, lo cierto es que alumnos y familias siempre van a estar
presentes en el trabajo y el camino hacia la mejora continua, ya sea como par-
ticipantes activos, o como fuente de información.

   6.   ¿CUÁNTO TIEMPO SUPONE EL PROCESO DE IMPLANTACIÓN
        PCI?

El tiempo que supone el proceso de aplicación del PCI, depende fundamental-
mente de la determinación del centro que desee implantarlo. El tiempo que el
centro esté dispuesto a emplear en el proyecto, así como su grado de compro-
miso y sus expectativas con respecto a la certificación, pueden marcar ritmos
de evolución y avance muy diferentes.
Tal y como ha sido expuesto en un capítulo anterior, el proceso de aplicación
del PCI está articulado en nueve fases de trabajo consecutivas, organizadas en
tres grandes etapas. La experiencia que hemos ido acumulando en los diferen-
tes centros en los que hemos venido trabajando hasta el momento, nos hace
pensar que estas tres grandes etapas, bien podrían corresponderse con cuatro
cursos aunque, como ya ha sido señalado, es el propio centro el que ha deter-
minar su ritmo de trabajo en este proceso. Todo depende de su nivel implica-
ción y disposición, así como de sus expectativas y ambiciones con respecto a
la certificación (cada centro puede aspirar a la certificación en uno, varios, o la
totalidad de los ámbitos de funcionamiento, lo que marca importantes diferen-
cias en los tiempos).
Con la flexibilidad que exigen todos los factores señalados, y en un intento de
establecer correspondencias temporales entre las tres grandes etapas de desa-
rrollo y el calendario de trabajo que habitualmente encontramos en los centros,
la siguiente nos parece una orientación bastante ajustada y realista:

                                           14
                      PROYECTO DE CALIDAD INTEGRADO (PCI)
                  Un modelo pedagógico de calidad para centros educativos
COMPROMISO      ETAPA             DURACIÓN                             OBJETIVO

                                                     Preparar al centro para asumir la implanta-
             PRIMERA ETAPA         Un semestre       ción del PCI y diseñar el plan de trabajo
                                                     que guiará el proceso

                                                     Desarrollar el plan de trabajo previsto y
             SEGUNDA ETAPA           Un curso        realizar un control de avance y progreso
                                                     por medio de auditoría interna

                                                     Preparación para la superación de la audi-
             TERCERA ETAPA         Dos cursos
                                                     toría externa conducente a la certificación

    De acuerdo a las precisiones efectuadas en el capítulo anterior, el centro que
    desee aplicar el PCI deberá trabajar al menos las dos primeras etapas, mien-
    tras que la etapa conducente a la certificación es voluntaria y fruto de una deci-
    sión consciente que habrá de tomarse en cada caso.
    En las tres grandes etapas del proceso, se pueden diferenciar fases o momen-
    tos de trabajo presencial y no presencial. Entendemos por trabajo presencial
    (TP), aquel que se lleva a cabo bajo la dirección y supervisión de un facilitador
    y que tiene una duración determinada. Dependiendo de la etapa de desarrollo
    del modelo, estas horas de trabajo presencial podrán tener carácter formativo
    (primera etapa) o constituir sesiones de asesoramiento directo (etapas segunda
    y tercera, centradas en el desarrollo de un plan de trabajo específico). El traba-
    jo no presencial (TNP), por su parte, es aquel que ha de efectuarse desde el
    centro, sin presencia directa del facilitador pero con su asesoramiento, y que
    puede exigir diferentes niveles de responsabilidad y profundidad, dependiendo
    de la etapa de desarrollo y de la tarea que se precise realizar en cada caso
    (desde la mera redacción de un documento previamente consensuado en una
    sesión presencial, al desarrollo de proyectos o cambios de mayor o menor pro-
    fundidad).
    Teniendo en cuenta que el proceso de aplicación del PCI puede adoptar múlti-
    ples formas y ritmos en función de aspectos sujetos al propio centro (nivel de
    aspiración del centro, pretensiones y prioridades, disposición, ritmo de trabajo,
    etc.), la única orientación temporal que estamos en disposición de ofrecer es
    aquella que refiere a los momentos de trabajo presencial con carácter formativo
    de la primera etapa, y a las auditorías previstas en la etapa segunda y tercera.
    Para aquellas fases en las que el trabajo presencial suponga el asesoramiento
    de un plan de trabajo específico, el número de horas podrá variar en función de
    los cambios y mejoras que estén en juego, del número de personas implicadas,
    así como de los otros muchos factores ya mencionados (pretensiones, expecta-
    tivas y aspiraciones, disposición, etc.). Esa es precisamente la información que
    sintetizamos en la siguiente tabla:

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                          PROYECTO DE CALIDAD INTEGRADO (PCI)
                      Un modelo pedagógico de calidad para centros educativos
TRABAJO
     ETAPA                           FASE
                                                                       PRESENCIAL

                     FASE PREVIA                                               2 Horas

                 1. SENSIBILIZACIÓN                                            4 Horas

                 2. COMPROMISO POR LA CALIDAD                                  4 Horas
         1
                 3. EVALUACIÓN Y DIAGNÓSTICO                                   4 Horas

                 4. REVISIÓN DE RESULTADOS                                     4 Horas

                 5. DISEÑO DEL PLAN DE TRABAJO                                   -

                 6. DESARROLLO DEL PLAN DE                          ASESORAMIENTO
                    TRABAJO                                            DIRECTO2
         2
                 7. AUDITORÍA INTERNA CON APOYO
                    EXTERNO
                                                                         8-12 Horas

                                                                    ASESORAMIENTO
                 8. ACTUALIZACIÓN
                                                                       DIRECTO3
         3
                 9. AUDITORÍA EXTERNA                                    8-12 Horas

    7.   ¿EN QUÉ HORARIO SE REALIZA?

El horario de trabajo es una de las primeras inquietudes que asalta en el proce-
so de deliberación de una propuesta tan ambiciosa como ésta, por lo que es
uno de los aspectos que se negocia con la Dirección cuando se informa del
modelo y se asumen los compromisos que implica el desarrollo del mismo para
ambas partes (Fase previa).
No obstante, y conscientes de la realidad de los centros, los facilitadores se
adaptan a los espacios de horario disponible, y tratan de agrupar bloques de
contenido con el fin de respetar el principio de congruencia

    8.   LOS FACILITADORES DEL PCI

La mejor virtualidad del modelo que presentamos es su flexibilidad metodológi-
ca, que se adapta a la idiosincrasia y el contexto del centro educativo, y al esti-

2
  Para el desarrollo de esta fase el centro contará con un número determinado de horas de
asesoramiento presencial, de acuerdo a sus necesidades y al plan de trabajo diseñado
3
  Ídem.
                                              16
                         PROYECTO DE CALIDAD INTEGRADO (PCI)
                     Un modelo pedagógico de calidad para centros educativos
lo de la institución. Esto es posible gracias a la experiencia de sus facilitadores
que, lejos de actuar como meros ponentes, tienen la función de facilitar (de ahí
su nombre) el cambio cultural de la organización. Los rasgos que mejor carac-
terizan su perfil profesional son los siguientes:
⇒ Son personas dinámicas, con vocación y sensibilidad educativa
⇒ Conocen ampliamente la realidad educativa, por formación y experiencia
⇒ Nuestros facilitadores proceden, en su mayoría, del ámbito de la enseñanza
  universitaria y tienen titulaciones de postgrado en el área pedagógica
⇒ Tienen una amplia experiencia en la implantación del PCI y en la dirección y
  coordinación de Proyectos de Mejora
⇒ Y, ante todo, son facilitadores, no meros consultores o formadores de cali-
  dad (capacidad de motivación, dinamización, apoyo, etc.)

   9.   ¿QUÉ VENTAJAS Y DIFICULTADES TIENE LA IMPLANTACIÓN
        DEL PCI?

La experiencia de la que hemos ido haciendo acopio en más de sesenta cen-
tros de diferentes Comunidades Autónomas, nos ha aportado una visión crítica
de nuestro modelo, desde la cual, podemos señalar las principales ventajas y
dificultades de su implantación.
En cuanto a las VENTAJAS, la forma de trabajo y la dinámica que propicia el
PCI, puede contribuir efectivamente a los siguientes logros:
⇒ La identificación y planificación estratégica de los procesos clave de éxito
⇒ Un mayor prestigio del centro a corto y medio plazo
⇒ Una respuesta más profesional (adecuada y precisa) a las necesidades de-
  tectadas y a las expectativas de las personas
⇒ La mejora de la práctica docente a través de la “Reflexión-Acción”
⇒ La cohesión entre todo el personal del centro con respecto a la definición de
  calidad, la misión, la visión de futuro y los valores
⇒ Una mayor congruencia entre el Ideario, el PEC y la práctica docente coti-
  diana
⇒ Un sentimiento de mayor auto reconocimiento de la valía y capacidad profe-
  sional
⇒ Una mayor satisfacción de las familias al observar que el personal del cen-
  tro se preocupa por la calidad y la mejora del servicio que el centro ofrece a
  sus hijos y a ellas mismas
⇒ Un mayor sentimiento de pertenencia a la Comunidad Educativa por parte
  de familias y alumnos, al comprobar que su punto de vista, sus demandas y
  sus necesidades son tomadas en consideración

                                           17
                      PROYECTO DE CALIDAD INTEGRADO (PCI)
                  Un modelo pedagógico de calidad para centros educativos
⇒ Una mayor implicación de las familias en el centro para colaborar con éste
  en la enseñanza y la educación de sus hijos

En lo que respecta a las DIFICULTADES, encontramos que los mayores obs-
táculos en el proceso de implantación del PCI, están íntimamente ligados a los
que habitualmente se presentan en cualquier proceso de cambio. También tie-
nen cierto peso los aspectos más puramente operativos, vinculados al trabajo y
la dedicación que exige el modelo por parte del colectivo profesional del centro.
En suma, estos son los principales obstáculos que podemos encontrar:
⇒ Resistencias pasivas por parte de un número variable de agentes implica-
  dos al cambio que supone el modelo
⇒ Resistencias a dedicar más tiempo del oficialmente previsto a los retos que
  supone el PCI
⇒ La disponibilidad, por parte de la institución educativa, a facilitar tiempos
  específicos de trabajo para llevar a cabo las tareas que implica el desarrollo
  del modelo
⇒ Las dificultades y la falta de experiencia en el trabajo basado en la colabo-
  ración
⇒ Las resistencias a la evaluación de procesos y resultados, sobre todo en
  aquellos vinculados a la enseñanza

Además de las ventajas y dificultades que hemos podido identificar a partir del
análisis crítico de nuestra experiencia en la aplicación del PCI, contamos tam-
bién con otra información del todo relevante para quienes deseen conocer el
modelo. Nos referimos a las evaluaciones que hemos recibido de los distintos
centros en los que hemos trabajo, y que nos permiten realizar declaraciones
sólidas y contundentes sobre lo más y menos valorado en torno al PCI.
Afirmamos de este modo que, los aspectos más valorados por los centros
que tienen experiencia con el PCI, son los siguientes:
⇒ La competencia profesional y la sensibilidad y cercanía de los facilitadores
  encargados de su implantación
⇒ La experimentación y apropiación de herramientas específicas para llevar a
  cabo las actividades de las diversas fases de trabajo
⇒ La experiencia positiva de trabajo en equipo y la vivencia de la cultura del
  trabajo en colaboración que implica
⇒ La estrategia de toma de decisiones por negociación y consenso
⇒ La elaboración consensuada de la Visión de futuro del centro

Señalamos igualmente que, los aspectos menos valorados, son aquellos
vinculados a las condiciones de trabajo, en donde se apuntan el trabajo
adicional que supone para los implicados la aplicación del PCI y, en especial,
los tiempos y horarios.

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                      PROYECTO DE CALIDAD INTEGRADO (PCI)
                  Un modelo pedagógico de calidad para centros educativos
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