CRISIS, INDIGNACIÓN CIUDADANA Y MOVIMIENTOS SOCIALES - DOSSIERES ESF, Nº 6, SEPTIEMBRE DE 2012

Página creada Joaquin Gassías
 
SEGUIR LEYENDO
CRISIS, INDIGNACIÓN CIUDADANA Y MOVIMIENTOS SOCIALES - DOSSIERES ESF, Nº 6, SEPTIEMBRE DE 2012
Dossieres EsF, Nº 6,
                   Septiembre de 2012

   CRISIS, INDIGNACIÓN
CIUDADANA Y MOVIMIENTOS
        SOCIALES
CRISIS, INDIGNACIÓN CIUDADANA Y MOVIMIENTOS SOCIALES - DOSSIERES ESF, Nº 6, SEPTIEMBRE DE 2012
©
                                                                                                                                             julien ` on flickr

CONSEJO EDITORIAL                                                                             ÍNDICE
    José Ángel Moreno - Coordinador
                                                                                   4          PRESENTACIÓN: CRISIS,
    Luis Enrique Alonso                                                                       INDIGNACIÓN CIUDADANA Y
                                                                                              MOVIMIENTOS SOCIALES
    María Eugenia Callejón
    Marta de la Cuesta                                                             10         LAS FINANZAS CONTRA EL
    José Manuel García de la Cruz                                                             TRABAJO: ¿LA FINANCIARIZACIÓN
                                                                                              SIN ALTERNATIVAS?
    Raquel Marbán
    Carmen Valor                                                                   12         CAPITALISMO DEMOCRÁTICO:
                                                                                              ¿UN OXÍMORON?
Edición a cargo de:
    Luis Enrique Alonso                                                            14         LA OTRA CARA DEL MILAGRO
                                                                                              FINANCIERO: LAS RESISTENCIAS
Maquetación: Eduardo José Villalobos Galindo                                                  SOCIALES

                                                                                   15         OCCUPY WALL STREET Y LA
                                                                                              INDIGNACIÓN DEL 99%
COLABORADORES EN ESTE NÚMERO                                                       17         EL LIBRO RECOMENDADO
    Luis Enrique Alonso, Universidad Autónoma de
                                                                                   25         PARA SABER MÁS
    Madrid
    Daniel Albarracín, CC.OO. y Universidad
    Carlos III
    Santiago Álvarez Cantalapiedra, FUHEM
    Carlos J. Fernández Rodríguez, Universidad
    Autónoma de Madrid
    Riie Heikkilä, Universidad de Helsinki

Los textos de este dossier reflejan exclusivamente la opinión de sus autores, que no tiene por qué coincidir con la posición institucional de EsF al respecto.
CRISIS, INDIGNACIÓN CIUDADANA Y MOVIMIENTOS SOCIALES - DOSSIERES ESF, Nº 6, SEPTIEMBRE DE 2012
Portada interior

                                                                                                     ©
                                                                                                         colegota.fotolibre.net

                                 Gracias a las aportaciones periódicas de nuestros socios podemos planificar y
                                           realizar proyectos de larga duración, sin depender de subvenciones.

                                    Si deseas hacerte socio de Economistas sin Fronteras y colaborar de forma
                                 periódica con nosotros cumplimenta el formulario disponible en nuestra web.

                                                                    www.ecosfron.org
                                                                                                          O en el teléfono

                                                                        91 360 46 78

La ley 49/2002 de 23 de diciembre (BOE 24/12/2002) de régimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos, establece un
trato fiscal más favorable para las donaciones realizadas por personas físicas, obteniendo una deducción a la cuota de IRPF.
PRESENTACIÓN

    CRISIS, INDIGNACIÓN CIUDADANA Y MOVIENTOS SOCIALES
    Luis Enrique Alonso (Universidad Autónoma de Madrid)

           “Las identidades no son cosas, son imágenes de relaciones sociales, y dependen tanto de los que las asumen y las adoptan
           como de los que las rechazan”
           					                                                       Bruno Ollivier, Les identités collectives, París, L´Herne, 2009

           “Los conflictos de distribución son siempre luchas simbólicas por la legitimidad del dispositivo socio-cultural que
           determina el valor de actividades, cualidades y aportaciones sociales”

    				                                                       Axel Honneth, Reconocimiento y menosprecio, Barcelona, Katz, 2010

    Un nuevo cambio de rumbo han tomado los movi-                      cambiando y transformándose en la urgencia de sus
4   mientos cívicos y sociales en estos últimos tiem-                  respuestas a las ventanas de oportunidad política a
    pos: los devastadores efectos sobre las condiciones                corto y medio plazo. En este sentido, el movimien-
    laborales y los proyectos de vida -especialmente                   to indignado o la conocida protesta del 15-M han
    juveniles- que ha supuesto la última crisis financiera             recogido una década larga de movimientos alter o
    han producido cambios significativos en las expre-                 antiglobalización, pero también un buen número
    siones del conflicto social contemporáneo, así como                de iniciativas ciudadanas y juveniles que venían
    novedades en las formas de movilización social.                    llamando la atención sobre lo que consideraban la
    Pero, al fin y al cabo, estos movimientos expresan                 absoluta financiarización y sobremercantilización
    un conjunto de costes añadidos y acumulados en un                  de todas las condiciones de existencia de la vida
    larguísimo ciclo de desregulación de los mercados                  cotidiana y, en especial, de la vida juvenil, tanto en
    de trabajo que han supuesto la progresiva pérdida                  la educación (el movimiento anti-Bolonia) como en
    de autonomía y seguridad de todas las generacio-                   la vivienda (movimientos por una vivienda digna
    nes, así como un impresionante incremento de la                    y diferentes acciones de ocupación). Así como una
    vulnerabilidad en las condiciones socioeconómicas                  nueva vuelta de tuerca del medioambientalismo y
    de transición a la vida adulta e independiente de los              el anticonsumismo, producida a principios del siglo
    grupos de edad más jóvenes.                                        XXI, tendiendo a acercar el ecologismo a formas
                                                                       de vida y responsabilidades ciudadanas cotidianas,
                                                                       tanto en sus formas más críticas como directamente
    Ciclos de protesta                                                 propositivas en lo que se refiere a estilos de vida
                                                                       más o menos alternativos.
    Como es habitual en toda movilización, gran parte
    de los recursos cognitivos y de los vocabularios de                El movimiento indignado y la protesta del 15-M han
    motivos que se han utilizado en estas nuevas for-                  surgido reciclando estos materiales discursivos y
    mas de acción cívica son en parte continuación y                   simbólicos, trabajando más un ámbito directamente
    en parte reformulación y renovación del ciclo de                   local, que se convierte en el marco cognitivo que
    protesta anterior1, y en su propio desarrollo han ido              encuadra esta acción colectiva -frente a la perspec-
                                                                       tiva global que encuadraba la protesta de la década
                                                                       anterior-, y de ahí su tendencia al asentamiento y
    1       Para una revisión general de la teoría de los
    movimientos sociales, los ciclos de protesta, los repertorios de
                                                                       ocupación de espacios idiosincráticos de las ciuda-
    motivos y las ventanas de oportunidad política puede verse:        des, a la idea de recuperar el asambleísmo directo y a
    Donatella della Porta y Mario Diani, Los movimientos sociales,     subrayar el discurso de los barrios y las poblaciones
    Madrid, Centro de Investigaciones Sociológicas/Editorial           cercanas. La propia idea de la ocupación de espacios
    Complutense, 2012; Sidney Tarrow , El Poder en movimiento,         públicos o de asentamientos -además de aprovechar
    Madrid, Alianza, 2004, y El nuevo activismo transnacional,
    Barcelona, Hacer, 2010; Charles Tilly y Lesley J. Wood, Los
                                                                       el impacto comunicativo en su coincidencia tempo-
    movimientos sociales 1768-2008, Barcelona, Crítica, 2010.          ral, no evidentemente estructural ni temática, con
la primavera árabe -ponía en juego la idea de fijar                  Identidad, oposición, totalidad
el sentido en una nueva ciudad comunitaria y del
                                                                     El recuperar el discurso de la identidad en el mo-
anclaje en el espacio justo, cuando la inestabilidad,
                                                                     vimiento -frente al de la alteridad o la diferencia,
la liquidez y la volatilidad gobiernan, según la me-
                                                                     típica de los movimientos más multiculturales,
táfora financiera dominante, todos los aspectos de la
                                                                     postcoloniales o postmodernos4- es una de las nove-
vida2. Evidentemente, tanto la idea de crear una ima-
                                                                     dades sociológicas más interesantes, pues opone a
gen nueva en los medios de comunicación como el
                                                                     los poderes financieros, y sus intrincadas maniobras
uso de una no violencia expresa y resistente en caso
                                                                     especulativas, un sujeto social desposeído y sin pro-
de desalojo forzado expresaban un nuevo discurso
                                                                     yecto de futuro, cuyo principal referente al imagi-
de la movilización -la movilización estática- que te-
                                                                     nario colectivo es la juventud precaria, pero que re-
nía efectos multiplicadores, tanto en la atención de
                                                                     presenta un proyecto de totalidad en todos aquellos
grupos y colectivos próximos como en la adhesión
                                                                     grupos sociales que las políticas ultramercantiliza-
curiosa de sectores no movilizados de la ciudadanía
                                                                     doras -y sus derivadas: los recortes de las políticas
que se sienten afines al mensaje, fundamentalmente
                                                                     públicas- han puesto al borde de la exclusión social
contrainstitucional, que ha manejado sin recato el
                                                                     y con perspectivas de futuro no sólo inciertas, sino
movimiento indignado.
                                                                     directamente negativas. El importantísimo papel
Evidentemente, el movimiento del 15-M no ha sido                     simbólico que han tenido y siguen teniendo accio-
sólo un movimiento juvenil, pero ha sido lo juve-                    nes contra los desahucios, y el intento de visibilizar              5
nil lo que ha creado la identidad del movimiento.                    el poder financiero y las asimetrías concentradas en
No sólo porque genealógicamente fueron una serie                     las condiciones hipotecarias, representa muy bien
de protestas, acciones y manifestaciones juveniles                   el relato que ha creado el 15-M y el movimiento
-de una juventud ya autopresentada como sin futu-                    indignado, esto es, el enfrentamiento forzosamente
ro- lo que, tanto en Madrid como en otras grandes                    desigual entre, por un lado, el poder financiero po-
ciudades españolas, dispara la protesta y le da una                  lítico y policial y, por otro, los representantes “del
forma de resistencia activa, primero frente al poder                 común”, es decir, de todos aquellos grupos popula-
financiero, para inmediatamente ampliar la protesta                  res pauperizados y desposeídos de sus recursos de
y rechazar la sumisión de los políticos convencio-                   futuro por esta especie de archicapitalismo total y
nales a los dictados del mercado (“democracia real                   global5.
ya”); sino también porque el sujeto imaginario que
unifica la movilización es el precariado, o incluso el
cognitarizado, esto es, ese conjunto de jóvenes cua-                 L’ insecurité sociale, París, Seuil, 2007, La discrimination
lificados cuyas inversiones educativas han quedado                   négative, Paris, Seuil, 2009, y La montée des incertitudes.
desvalorizadas radicalmente por el desempleo, el                     Travail, protections, statut de l´individu, París, Seuil, 2009.
subempleo o el malempleo generalizado y sin pers-
                                                                     4         El esquema de identidad-oposición totalidad en la
pectivas razonables de mejora, dado el marco en el                   acción de los movimientos sociales es una de las contribuciones
que se desenvuelven las degradadas prácticas con-                    teóricas clásicas de Alain Touraine, en obras como Production
tractuales actuales del mercado del trabajo juvenil3.                de la société, París, Seuil, 1973, o Pour la sociologie, París,
                                                                     Seuil, 1974. El mismo Touraine ha ido estudiando con precisión
2       Son las metáforas básicas que ha puesto en circulación       el cambio de las retóricas de los movimientos de la identidad
Zygmunt Bauman, en obras como Postmodern Ethics, Oxford,             a la alteridad y la aparición del discurso de la diferencia. Esta
Blackwell, 1994, Comunidad. En busca de seguridad en un              evolución puede verse siguiendo trabajos como Le retour de
mundo hostil, Madrid, Siglo XXI, 2003, y Modernidad líquida,         l’acteur, París, Fayard, 1984, Critique de la modernité, París,
México y Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica, 2003.             Fayard, 1992, y Un nouveau paradigme. Pour comprendre le
                                                                     monde d’aujourd’hui, París, Fayard, 2005.
3          Los temas del precariado, el cognitariado y la
parasubordinación laboral han tomado especial fuerza en los          5        Los temas del riesgo, la incertidumbre y el miedo a
análisis de la izquierda autónoma italiana del tipo de los de        la exclusión como formadores de una nueva idea de lo común
Sergio Bologna, Crisis de la clase media y posfordismo, Akal,        se encuentran en obras ya clásicas como las de Ulrich Beck,
2006, o Maurizio Lazzarato, Por una política menor, Madrid,          Ecological politics in an age of risk, Cambridge, Polity Press,
Traficantes de Sueños, 2006. Son de especial interés los             2004, o de Zygmunt Bauman, Wasted Lives. Modernity and its
trabajos sobre la crisis de la cuestión social, la desarticulación   Outcasts, Polity Press, Cambridge, 2004, así como Tiempos
de relación salarial y la condición vulnerable y radicalmente        líquidos. Vivir en una época de incertidumbre, Barcelona,
insegura del trabajo incluso en colectivos de alta cualificación     Tusquets, 2005.
llevados a cabo por Robert Castel, los más recientes son :
Si los nuevos movimientos sociales de los años                   de los que, tanto por convicciones éticas como por
    sesenta y setenta fueron teorizados como radica-                 necesidades de supervivencia material, tienen que
    lismo de clases medias (en aquel tiempo juveniles,               y deben de oponerse a un sistema económico sin
    ascendentes y con nuevas propuestas políticas), el               principios y moralmente despreciable.
    movimiento indignado se podría categorizar como
    radicalismo defensivo de clases medias descenden-                No es extraño así que el principio de totalización
    tes6. Justo cuando el ascensor social no sólo se ha              de estos últimos movimientos -es decir, el argu-
    detenido, lo que había sido una constante del pe-                mento por el que se presenta que los intereses del
    ríodo de reordenación postfordista de los mercados               movimiento son los intereses de la sociedad en
    globales desde los años ochenta del pasado siglo,                su conjunto-, se haya centrado en un conjunto de
    sino que con la última gran crisis se ha desploma-               retóricas contrainstitucionales, comunitaristas e
    do radicalmente, impactando duramente sobre                      incluso populistas (en la acepción más espontanea
    los niveles y expectativas de vida de un amplio y                y menos elaborada o manipulada de la introducción
    creciente conjunto de grupos sociales cada vez más               del concepto “pueblo” en el debate cívico). La idea
    debilitados y fragmentados; y entre los cuales, los              de negación de las jerarquías, de los poderes forma-
    grupos juveniles resultan los más visibles, e interna-           les, de la intervención en la competición electoral
    cionalmente, los más homogéneos en su imagen, así                o de la representación indirecta se combina con un
    como los más fácilmente articulables en comunida-                canto expreso a lo común -concepto que trata de
6                                                                    acabar con la idea de la separación entre lo público-
    des virtuales por medio de las redes informáticas. En
    este mismo sentido, al igual que otros movimientos               estatal y lo privado, pues ambos se han fundido en
    afines, el 15-M ha construido su sujeto de identidad             un bloque contra los ciudadanos-, a la democracia
    en el precariado actual y en los restos más castiga-             deliberativa, a lo asambleario, a las multitudes (y
    dos de las clases medias en descenso, así como ha                las multitudes on-line) y a las comunicaciones en
    presentado un relato de oposición articulando un                 red (con todos los recursos informáticos en juego).
    campo semántico de términos que expresan la nega-                Hemos visto perfilarse así una especie de regenera-
    tividad absoluta: políticos que no nos representan,              cionismo comunitarista, asambleario y popular que
    bancos depredadores, una democracia corrupta o                   trata de representar una ciudadanía “auténtica”, con
    un sistema capitalista que bloquea el futuro de los              intereses generales unificados y radicalmente dife-
    ciudadanos, etc. Todos ellos son sólo unos pocos de              rentes a los de los poderes financieros y los políticos
    los muchos conceptos que nos muestran que hay un                 sumisos.
    claro discurso de oposición y que se ha construido
    una imagen de un responsable del desastre, un ene-
    migo al que hay que enfrentarse. La obsesión por los             Evolución y perspectivas
    eslóganes en las acampadas del 15-M, el éxito mis-               Desde las primeras acampadas del 15-M hasta la
    mo del librito de Hessel que le dio la palabra que iba           actualidad, en la que hemos celebrado un primer
    buscando la protesta -“indignados”- o el repertorio              aniversario con un conjunto de actividades con una
    de motivaciones desgranadas en las asambleas que                 repercusión notable, una no despreciable sucesión
    justificaban una auténtica reacción contra la domi-              de acontecimientos ha marcado la evolución del
    nación de los mercados y la apatía de los políticos -y           movimiento. En un principio, se ha dado una cierta
    de gran parte de la población-, son buena muestra de             internacionalización, con experiencias diversas -al-
    la necesidad de construir una comunidad imaginaria               gunas más próximas y otras más distantes-, desde
                                                                     acampadas y asentamientos en plazas públicas o
    6        El tema del hundimiento de las clases medias            lugares emblemáticos del mundo financiero -por
    keynesianas es brillantemente desarrollado en Massimo
    Gaggi y Edoardo Narduzzi, El fin de la clase media y el          ejemplo, la persistente Occupy Wall Street o la más
    nacimiento de la sociedad de bajo coste, Madrid, Lengua de       efímera Occupy London- hasta diferentes formas
    Trapo, 2006. La relación entre clases medias ascendentes y       de protestas frente a los draconianos recortes de las
    la protesta de los nuevos movimientos sociales de los años       políticas públicas, las medidas de austeridad social
    sesenta-setenta se encuentra perfectamente estudiado en el       y la ortodoxia presupuestaria antikeynesiana y an-
    ya clásico libro de Frank Parkin, Middle Class Radicalism,
    Manchester, Manchester University Press, 1968. Esta línea ha     tisocial. Siempre desde lo local a lo global -justo
    sido continuada por Clauss Offe en Disorganized Capitalism,      de manera inversa al ciclo de movilizaciones de la
    Cambridge, Polity Pres, 1985, y en Partidos políticos y nuevos   antiglobalización- y coincidiendo con cada reforma
    movimientos sociales, Madrid, Sistema, 1988.
antipopular, las movilizaciones reactivas vuelven a              del llamado universo antisistema se han mezclado
recrear acciones de resistencia que se hibridan entre            con las acciones más genuinamente novedosas que
la explosión social, la renovación de las iniciativas            representaban estas nuevas acciones de resistencia,
ciudadanas protagonizadas por minorías activas es-               por definición antiviolentas, creativas y dialógicas.
pecialmente afectadas por las políticas de austeridad            Pero también hemos conocido el enriquecimiento
y la formulación de nuevos relatos de deslegitima-               discursivo que han provocado estas acciones, y una
ción de los poderes económicos y financieros.                    cierta penetración del relato ético del movimiento
                                                                 indignado ha enriquecido desde los presupuestos
Precisamente, la fuerte desinstitucionalización y la             clásicos del conflicto laboral -incluyendo la huel-
desregulación del conflicto social7 que ha supuesto              ga general- hasta el debate político institucional,
la ruptura del pacto keynesiano están generando una              sin olvidar la difusión social generalizada de sus
fuerte desestructuración del marco de convivencia y              retóricas y argumentos, quizás porque han captado
de resolución mediada de la conflictividad social. El            con verosimilitud el miedo y las frustraciones de
asalto neoconservador a los mecanismos en las de-                grandes grupos que provienen de las clases medias
mocracias occidentales de representación, negocia-               descendentes.
ción y mediación, debilitando desde la negociación
colectiva sindical hasta el asociacionismo cívico, ha
elevado el punto de evolución de la tensión conflic-
tiva de las sociedades actuales, y especialmente de              Conclusión                                               7
aquellas más sacudidas por la crisis financiera y las            Las ambivalencias y contradicciones de un movi-
medidas de austeridad o recorte social. El peligro               miento como el 15-M se han visibilizado casi inme-
de la aparición de conflictos disruptivos se ha de-              diatamente, su contrainstitucionalismo y comunita-
mostrado real (la experiencia griega así lo muestra),            rismo sitúan su discurso en un primitivismo político
así como la totalización de las protestas sociales,              muy difícil de reciclar en propuestas institucionales
en una confluencia de iniciativas que van desde                  capaces de universalizarse o de sostener un Estado
la conflictividad laboral clásica hasta las nuevas               de Bienestar posible. Pero este nuevo ciclo de pro-
formas de indignación, resistencia y negación del                testa se ha mostrado especialmente vital en lo que se
marco institucional, pasando por miles de formas                 refiere a la idea de recuperar lo social y sus razones
de acciones colectivas reactivas y no estructuradas,             por encima del descarnado realismo y del fatalismo
con diferentes grados de espontaneidad (o incluso                financiero dominante hasta la asfixia. De cómo este
de violencia). Entramos con la crisis en un ciclo de             comunitarismo existencial, y reactivo a una lógica
fuerte hibridación y combinación de focos conflicti-             de radical disciplinamiento económico de las clases
vos, justo cuando los mecanismos colectivos media-               medias en crisis, evolucione y se difunda sobre todo
dores han tratado de ser aniquilados, esperando que              entre los jóvenes dependerá el futuro del conflicto
el individualismo posesivo, el consumo y el interés              social a corto y medio plazo. Bloqueado, atacado,
egoísta sean suficientes para conseguir coherencia               estancado y fragmentado el conflicto laboral fordista
e integración social. Sin embargo, como era de es-               -correlato de la propia fragmentación, precarización
perar, el conflicto, y no precisamente funcional, ha             y desestructuración de los sujetos laborales clásicos
hecho su aparición y amenaza con quedarse.                       del industrialismo-, los nuevos movimientos so-
                                                                 ciales se construyen a partir de argumentos éticos
En lo que se refiere al 15-M y al movimiento in-                 y cívicos. Estas nuevas acciones que se basan en
dignado, es conocido su repliegue táctico hacia                  la movilización cognitiva y existencial (jugando
el asambleismo de barrio, lo que representa una                  en la dimensión más comunicativa y relacional de
línea de evolución coherente con su borrosidad,                  lo social, por ello la importancia de los medios y
su comunitarismo y su contrainstitucionalismo.                   las redes) y que se oponen a la mercantilización y
Como también era de esperar, episodios conflic-                  financiarización del mundo, tienen mucho papel por
tivos disruptivos y grupos más o menos clásicos                  jugar en un inmediato futuro.

7        Este tema está particularmente desarrollado en Luis
Enrique Alonso, La crisis de la ciudadanía laboral, Barcelona,
Anthropos, 2007, y en Prácticas de la economía, economía
de las prácticas. Crítica del postmodernismo liberal, Madrid,
Libros de la Catarata, 2009.
LAS FINANZAS CONTRA EL TRABAJO:
    ¿LA FINANCIARIZACIÓN SIN ALTERNATIVAS?
    Daniel Albarracín (CC.OO. y Universidad Carlos III)

    Una caracterización de la crisis en curso                 Frente a lo que algunos neokeynesianos como Krug-
                                                              man afirman, la cuestión bancaria y de la deuda es
    Dos rasgos principales caracterizan la crisis capita-
                                                              sumamente importante, porque entraña una enorme
    lista que está en curso: sobreproducción, primero, y,
                                                              losa para el desarrollo económico, paralizando la
    después, financiarización de la economía.
                                                              actividad y la inversión. Más aún cuando se están
    La financiarización adopta múltiples manifestacio-        aplicando políticas que persiguen socializar la crisis,
    nes. El rasgo “micro” más sobresaliente afecta a          y la insolvencia del capital privado, entre la mayoría
    la toma de decisiones empresarial, supeditada a la        ciudadana, fundamentalmente rescatando al núcleo
    valorización de un conjunto de títulos (acciones,         oligárquico del capital -el mundo financiero y otras
    obligaciones, etc…) en los mercados financieros.          grandes industrias-. Con esta operación, se convier-
    A escala “macro”, refiere al pesado lastre de apa-        te la deuda privada en pública.
    lancamiento y endeudamiento general ocasionado
8                                                             Mientras se muestra generosidad con los rescates
    por la desregulación crediticia y su expansión
                                                              bancarios, se cierran quirófanos, se imponen repa-
    descontrolada puesta en marcha para contrarrestar
                                                              gos a las recetas de medicamentos o se deteriora
    aquella sobreproducción. Desde mediados de los 90,
                                                              gravemente la calidad de escuelas y universidades.
    la nueva política económica emprendió una huída
                                                              Las políticas de austeridad productiva y salarial,
    hacia delante estimulando la economía con un ana-
                                                              de fortísimos recortes públicos en actividades de
    bolizante que ha supuesto una carga hacia un futuro
                                                              inversión y bienestar, arrojan consecuencias depre-
    que, desde 2007, ya está con nosotros.
                                                              sivas. Estas se suman a una serie de fuertes medidas
    Los efectos de las políticas monetarias expansi-          de transferencias de rentas del trabajo al capital, a
    vas (Shaikh, 2011) y la desregulación financiera          través de fórmulas de desfiscalización de los bene-
    animaron el ciclo de crecimiento 1996-2007 en             ficios, el ahorro y el patrimonio, o, ahora, aplicando
    España. Un ciclo donde los fundamentales estaban          la amnistía al fraude fiscal. A su vez, las políticas
    impulsados por locomotoras artificiales de limitado       europeas privilegian a la banca privada, con un BCE
    recorrido, como la construcción, alimentadas por la       que facilita crédito masivo y barato a la banca, de-
    liberalización del suelo y las políticas desfiscaliza-    jando que el sector financiero privado disfrute del
    doras existentes. Esa trayectoria continuó mientras       monopolio del crédito al sector público, que paga
    la evolución de la rentabilidad efectiva de las em-       altos tipos por la deuda pública y eleva los costes de
    presas no se vio sobremanera drenada por los flujos       financiación del Estado.
    de la devolución de las crecientes deudas acumula-
                                                              En ese contexto, se procede a severas políticas de
    das. A partir de 2007, estos flujos superaron el límite
                                                              ajuste estructural, desinversión, retroceso de las
    soportable (debido al enorme apalancamiento del
                                                              políticas de bienestar públicas y cercenamiento de
    sector empresarial, que representaba en 2011 el 63%
                                                              los derechos y salarios del mundo del trabajo. Los
    del total de la deuda en España -las otras partidas,
                                                              pronósticos para 2012 y 2013 no pueden ser más
    deuda hipotecaria (21%) y deuda pública (16%)-,
                                                              desesperanzadores.
    con un volumen que alcanza el equivalente a cuatro
    veces el PIB a mediados del 2011, según el Banco de
    España) y las tasas de rentabilidad de las empresas
    cayeron. Los flujos de devolución de deudas están         Las nuevas políticas, prácticas y figuras de la
    supeditados a la rentabilidad futura. Si crecen de-       financiarización
    masiado los primeros y se erosionan los beneficios        La financiarización no es únicamente un rasgo hi-
    de explotación, se produce un cortocircuito. Con el       pertrófico del capitalismo contemporáneo. También
    estrangulamiento de las cuentas privadas, la crisis se    se fragua en nuevas prácticas y figuras concretas.
    inauguraba.
La empresa en tanto que unidad operativa de pro-          A escala macro y de política económica, los go-
ducción y toma de decisiones, más aún con la ex-          biernos, en cierto modo títeres de las oligarquías
tensión del modelo de empresa-red (matriz-filiales-       financieras y de la estrategia de Bruselas, están com-
auxiliares-subcontratas), está perdiendo identidad y      prometidos con la prioridad de “pagar la deuda pú-
autonomía, y se desdibuja su responsabilidad como         blica” a costa de cualquier cosa. Tras significativos
actor emprendedor o empleador. El accionariado            desfases de las cuentas públicas, tras desfiscalizar
adopta estrategias únicamente comprometidas con           rentas del capital y subvencionar, avalar o rescatar
proporcionar valor al accionista -dividendos, valor       a empresas privadas, se imponen recortes históricos
en bolsa- o devolver las deudas a entidades financie-     en las políticas sociales (pensiones, educación, sani-
ras prestamistas, que actúan como rentistas. Frente a     dad) y se aplican duras medidas contra la regulación
las clásicas estrategias productivistas de posguerra,     laboral y las organizaciones sindicales. Un pago de
se adoptan medidas de “recentramiento” (refocu-           la deuda que no impedirá que el gasto público siga
sing), racionalización del capital y especialización      siendo muy alto y que el ajuste previsto del déficit
monopolística. Estas nuevas prácticas financiariza-       público sea una quimera. El déficit permanecerá alto
das, aplicando el denominado “efecto punción” del         tanto por la recesión que propiciarán los recortes,
excedente (Álvarez, 2007), perjudican la inversión,       por las preferencias del capital privado de financiar
el empleo y el salario.                                   el sector público con deuda y no con impuestos -si
                                                          acaso a las rentas del trabajo y clases medias- y por
En este contexto, han surgido agentes instrumen-                                                                   9
                                                          el negocio que entraña para el capital bancario la
tales que coadyuvan estos procesos, si es que las         transferencia que supone el diferencial entre tipos de
direcciones empresariales no las acometen de motu         interés del BCE (1%) y de la deuda pública (varios
propio. Las sociedades de inversión (hedge fund, ca-      puntos por encima). A este respecto, las agencias de
pital riesgo, etc…) irrumpen en las empresas racio-       calificación de riesgos evalúan con valoraciones a
nalizando producción y empleos, succionando acti-         favor de sus clientes privados y en contra del valor
vos, realizando prácticas contables de reconversión       atribuido de las deudas públicas.
de beneficios en intereses (préstamos participados)
-con un coste fiscal más bajo-, troceando las unida-
des productivas para adelgazarlas, revender las más
rentables y destruir las que lo fueran menos. Cada        Una estrategia clasista contra el mundo del
vez más sociedades de inversión operan una vez se         trabajo
apalancan hasta niveles insospechados gracias a la        Las nuevas estrategias empresariales y guberna-
complicidad de la banca (leveredge buy out), que          mentales estriban en vías de reapropiación del valor
les presta crédito y mediatiza, aplicando esta agenda     del trabajo, erosionando la masa salarial y, con ella,
vampirizadora.                                            la fuente de derechos que hasta la fecha le venía
                                                          asociada.

Fuente: Elaboración propia a partir del Banco de España
Las reformas económicas y laborales de los últimos       tecnológica, sistemas energéticos empleados, planes
     años han favorecido que la productividad por ocu-        de inversión y empleo, etc…). Que se aplique a
     pado ascienda -pues menos personal empleado rea-         empresas de cualquier tamaño, coticen o no en
     liza prácticamente la misma producción-. A pesar de      Bolsa. Exigir contabilidades de grupos de empresa,
     la crisis de demanda, la inflación apenas se reduce,     dando cuenta de las transacciones de su mercado
     pues los precios de la energía se disparan. Mientras     interno.
     tanto, los salarios se estancan, merced a la vulnera-         • Tipificar la responsabilidad de empresariado,
     bilización de los derechos laborales y el tsunami del    accionariado y directivos de personal, de manera
     paro (cercano al techo histórico del 24%).               subsidiaria y proporcional, con todos los intereses
                                                              sociales existentes (trabajadores, acreedores, etc…).
                                                                   • Regular los límites a la concesión de
                                                              dividendos y primas de emisión, o los honorarios a
                                                              los “gestores de los fondos”, así como aumentar la
                                                              presión fiscal de las rentas del capital.
                                                                    • Intervenir y regular el ámbito financiero y
                                                              establecer límites a las prácticas de las sociedades
10                                                            de inversión, por ejemplo, exigiendo una inversión
                                                              con una estabilidad mínima en el tiempo para poder
                                                              influir en el gobierno de las empresas y una completa
                                                              transparencia de sus acciones.
     Fuente: Elaboración propia a partir de AMECO                   • Reforzar las instituciones (fiscalías de delitos
                                                              económicos y mercantiles, ampliación de juzgados
     El mundo del trabajo y las condiciones de ciudadanía     mercantiles,…..) dedicadas a la supervisión,
     son los principales damnificados en este contexto,       fiscalización y persecución de las actividades
     tanto por la crisis como por las respuestas a la         económico-financiero-empresariales, con especial
     misma. Los servicios públicos se deterioran, con         atención al fraude y a las operaciones en paraísos
     presupuestos extraordinariamente restrictivos. Las       fiscales.
     últimas reformas laborales, especialmente la última,
                                                              En otro orden de cosas, resulta imprescindible pre-
     han desguazado derechos laborales, condiciones
                                                              guntarse por los esquemas de política económica
     de empleo y derechos colectivos históricos. Los
                                                              que asumen el pago de la deuda como prioridad
     salarios pierden capacidad adquisitiva, peso en la
                                                              política absoluta y los recortes públicos, sociales
     economía e incluso retroceden nominalmente, hecho
                                                              y laborales como receta principal. En primer lugar,
     inaudito desde tiempos que no se recuerdan. El peso
                                                              cabe preguntarse si de verdad se aspira a equilibrar
     del fondo de salarios en la producción nacional, el
                                                              las cuentas públicas y si la mejor forma es ajustar
     salario relativo, decididamente disminuye.
                                                              las políticas de inversión y bienestar públicos, al
                                                              tiempo que se privilegian y se encajan desmedida-
     Alternativas                                             mente los desfases e insolvencias privadas entre los
                                                              gastos públicos. O si la vía mejor no fuera combatir
     Sin embargo, hay alternativas, lejos de la pesadum-      el fraude fiscal, y no perdonarlo, así como elevar la
     bre o cinismo de los que repiten que no se puede         imposición a las rentas del capital y del patrimonio.
     desarrollar otra línea de políticas. Señalamos a         O, incluso si es admisible pagar una deuda con indi-
     continuación algunas propuestas tanto a nivel micro      cios claros de ilegitimidad y, en casos por determi-
     como a escala macro.                                     nar, con un origen jurídicamente odioso, tal y como
     Es precisa una reforma del mundo empresarial y del       advierte la Plataforma por una Auditoría Ciudadana
     derecho societario, fiscal, financiero y mercantil que   de la Deuda y las comisiones del 15-M constituidas
     incluya medidas del siguiente calibre:                   al efecto.

          • Transparencia contable y una mayor                Son por estos y otros muchos motivos por los que
     información sobre procesos internos de las empresas      los movimientos indignados, las organizaciones
     (relaciones laborales, mecanismos de innovación          políticas comprometidas con la transformación so-
cial y los movimientos y organizaciones sindicales
están expresando su malestar y están organizando
iniciativas contra una agenda de gobierno que nadie
votó. Nosotros animamos a que se produzca una
convergencia de las fuerzas sociales para oponerse
y para levantar una alternativa. Creemos que hay
motivos para el optimismo en este punto, un opti-
mismo consciente del mucho trabajo de pedagogía y
de organización que esta tarea titánica va a entrañar.

Bibliografía
     • Albarracín, D. y Gutiérrez, E. (2012),
“Financiarización, nuevos perímetros empresariales
y retos sindicales”, Cuadernos de Relaciones
Laborales, otoño.
     • Álvarez, N. (2012), Financiarización, nuevas      11
estrategias empresariales y dinámica salarial: el
caso de Francia entre 1980-2010. Mimeografiado.
Borrador de Tesis Doctoral.
     • Shaikh, A. (2011), “La primera gran
depresión del siglo XXI”, Sin Permiso, nº 9.
     • UITA (2007), Guía de los trabajadores
sobre las operaciones de adquisición del Capital
Riesgo. Ginebra.
     • UNI.Global (2007), Fondos de capital de
inversión: su importancia para los sindicatos, Suiza.
CAPITALISMO DEMOCRÁTICO: ¿UN OXÍMORON?
     Santiago Álvarez Cantalapiedra
     (Director del Área Ecosocial de la Fundación Hogar del Empleado -FUHEM-)

     En nuestros días predomina una concepción de de-        donde la profesionalización y «el capital económi-
     mocracia poco exigente. Según la visión hoy domi-       co -los medios para la mercadotecnia de masas- ha
     nante, para calificar de democrática a una sociedad     ido sustituyendo continuamente al capital social -es
     bastaría con la presencia conjunta de dos elementos:    decir, a las redes ciudadanas de base- como moneda
     la práctica electoral y la libertad de mercado. Si      de curso legal1».
     se pide precisar algo más, se nos señalará que la
     existencia de elecciones deberá ir acompañada de        Debido a ello, lo normal es que los partidos acudan
     un sistema de partidos y que la presencia de merca-     a asesores que conciben la campaña electoral como
     dos libres es la condición previa para el desarrollo    una operación de marketing. El candidato es el pro-
     de lo primero, esto es, para la libre concurrencia      ducto: su imagen, biografía, experiencia, educación
     de partidos en un proceso electoral. Es un plan-        y familia son parte del objeto que se lanza al merca-
     teamiento heredado de la guerra fría, consagrado        do. El votante es el consumidor. Las ideologías son
     posteriormente en el pensamiento neoconservador         tratadas, en el mejor de los casos, como el envoltorio
12                                                           con el que se presenta al candidato con un objetivo
     con la expresión «capitalismo democrático». La
     tesis que subyace es la siguiente: si bien no todas     maximizador: lograr el mayor número de votos. La
     las sociedades capitalistas son y han sido democrá-     ideología y el programa político aparecen, pues, en
     ticas, ninguna democracia se ha desarrollado (ni se     el marketing político como una herramienta flexible
     desarrollará) fuera del capitalismo. El capitalismo,    para maximizar el apoyo del electorado, una varia-
     identificado simplemente como economía de libre         ble de ajuste en las “técnicas de posicionamiento es-
     mercado, es una condición previa y necesaria para       tratégico2”. Este planteamiento de la política como
     la democracia.                                          ámbito regulado por reglas propias del mercado y de
                                                             la estrategia electoral como marketing político tiene
     Sin embargo, hoy como nunca se tiene la sensación       implicaciones sobre las prácticas y los contenidos
     de que el capitalismo, más que favorecer la demo-       de aquello que se denomina hoy democracia.
     cracia, la está vaciando de contenido, y de que es,
     por el contrario, la democracia (entendida como         Por un lado, el posicionamiento estratégico favorece
     proceso y forma de resistencia, más que como reali-     a partidos y políticos con convicciones débiles, cuan-
     dad consumada y cristalizada en unas instituciones)     do no promueve directamente el cinismo ideológi-
     la que debe alzarse como límite a la expansión del      co: «Estos son mis principios. Si no le gustan, tengo
     mercado y del capitalismo en una sociedad.              otros» (Groucho Marx dixit). Aunque la cuestión va
                                                             más allá, pues si el marketing político significa la re-
                                                             ducción de los candidatos a imágenes de mercado y
                                                             la práctica electoral responde a los intentos de influir
     Democracia realmente existente y mercado                en el imaginario colectivo utilizando las mismas
     Es frecuente recurrir a la analogía entre la democra-   técnicas y artes de la persuasión que se encuentran
     cia y el mercado. No sólo porque la omnipresente        presentes en la publicidad, de manera que el atrac-
     publicidad, colonizando el espacio público y convir-    tivo extra-racional, la imagen y la verdad adornada
     tiéndose en una forma de comunicación dominante,        producen más votos que la información razonada,
     haya forzado al discurso político a entrar en sus       entonces «el argumento razonado y la inferencia ra-
     moldes, sino también porque el capitalismo, al no       cional, o incluso la sinceridad moral, deben jugar un
     entender más lenguaje que el del mercado, necesita
     interpretar la noción de democracia en términos pro-
     pios, o sea, mercantiles. Por eso, cada vez resulta     1       R. D. Putnam, Sólo en la bolera, Galaxia Gutemberg,
     más plausible explicar las prácticas de competencia     Barcelona, 2002, p. 45
     electoral en función de “estrategia de marketing
     comercial” y “técnicas de relaciones públicas”, y       2        Técnicas que se utilizan habitualmente en marketing
     contemplar la política misma como una “industria”,      para valorar las aspiraciones de los colectivos analizando
                                                             estratégicamente las situaciones de los competidores.
papel minimizado3». Ello supone un alejamiento de               recambio de los gobernantes, ha propiciado que
la democracia como “gobierno mediante el debate”                nos encontremos, más que ante una noción y una
(A. Sen), como proceso continuado que requiere                  práctica seria de democracia, en medio de la crato-
-más allá del período electoral- la construcción de             política, esto es, en una actividad reducida a girar en
un espacio público que permita el acceso, en condi-             torno a cómo acceder al poder en las instituciones.
ciones materiales de igualdad, de todas las personas
a la formación de la voluntad colectiva a través del            Ahora bien, no se puede abusar mucho más de la
diálogo crítico.                                                analogía entre mercado y democracia sin el riesgo
                                                                de caer en una interpretación impropia del funciona-
Por otro lado, la puesta en escena de esta práctica             miento del sistema político en términos similares a
política precisa un aparato institucional con capa-             la del mercado idealizado. Las asunciones cuidado-
cidades suficientes para poder captar financiación              samente elaboradas por politólogos y economistas
y materializar de forma efectiva las estrategias de             sobre el elector racional (sea un ciudadano o un
marketing político. Esto concede un protagonismo                consumidor) y la caracterización de sus estatus a
creciente a los partidos, que monopolizan la voz so-            partir de la mitificada soberanía del consumidor son
bre los asuntos públicos, acaparan el espacio político          refutadas en cada situación concreta de la vida real5.
y la atención mediática, acentúan la representación             Lo único que da sentido a la analogía entre el merca-
indirecta y trasladan el juego democrático hacia la             do y democracia realmente existente es que ambos
partitocracia. En este contexto, los periodos elec-             son una plutocracia; hasta ahí vale, pues sirve para              13
torales son vividos como momentos álgidos de la                 ilustrar que la mercantilización de la política no ha
democracia, sin reparar apenas en la oligarquización            conducido a la democracia sino a la oligarquía.
que conlleva esta dinámica. Las campañas elec-
torales, antes sostenidas con el trabajo voluntario
y el entusiasmo de los militantes, al requerir ahora            La democracia asediada por el capitalismo
menos personal (pero más cualificado) y una mayor
                                                                La democracia, más que un orden instituido, es
cantidad de dinero, acentúan la asimetría entre las
                                                                un proceso instituyente que hay que impulsar con
formaciones políticas en liza y otorgan al poder eco-
                                                                el esfuerzo y la participación ciudadana, ya que
nómico y financiero una influencia decisiva sobre
                                                                en caso contrario, si no suscita implicación y echa
los partidos. Lo ha expresado con suficiente claridad
                                                                raíces profundas en el tejido social, termina por
Fernández Buey en su crítica a la democracia deme-
                                                                agostarse y mantenerse como un tronco vacío. Sin
diada cuando señala que, sin cuestionar el hecho de
                                                                la existencia de condiciones para la expresión audi-
que quede formalmente garantizada la soberanía po-
                                                                ble de las voces de las gentes y sin mecanismos de
pular a través de la electividad de los representantes
                                                                participación y deliberación públicos, la democracia
del pueblo, «la tendencia hacia formas oligárquicas
                                                                se convierte en un mundo de sordos y mudos a los
viene determinada ahí (a diferencia de lo que ocurre
                                                                que se convoca ceremoniosamente a un ritual cada
en otros regímenes) por el dominio del dinero. La
                                                                cierto tiempo.
mercantilización constante del proceso político hace
de las democracias constitucionales oligarquías plu-            Efectivamente, la “democracia no es el país de las
tocráticas en las que se reproduce la desigualdad por           hadas felizmente descubierto ni tampoco un don
otras vías diferentes de la limitación del sufragio»4.          graciosamente concedido a los humanos (…), sino
                                                                más bien un Estado de equilibrio social, siempre
En consecuencia, la indiferenciación y rebaja pro-
                                                                precario, que se conquista con esfuerzo y cuya con-
gramática en un juego político marcado por las
                                                                solidación, desarrollo y ampliación obliga a luchar
reglas del mercado, combinada con la creciente
                                                                sin tregua, de generación en generación”6. Esta
tecnificación de unos partidos casi exclusivamente
                                                                precariedad en el equilibrio social resulta particu-
centrados en los mecanismos electorales para el
                                                                larmente evidente en el momento actual. Bajo el

3       T. H. Qualter, Publicidad y democracia en la sociedad   5        La analogía entre política y mercado tiene sus límites
de masas, Paidós, 1991, pp. 181-182.                            en las profundas diferencias entre estas dos esferas, así como
                                                                en la distancia que media entre la publicidad mercantil y la
4        F. Fernández Buey, «Crítica de una democracia          propaganda política. Véase T. H. Qualter, op. cit.
demediada», en F. Fernández Buey y J. Riechmann: Ni
tribunos, Siglo XXI, Madrid, 1996, p. 71.                       6        F. Fernández Buey, op. cit. p. 63.
neoliberalismo, la razón democrática se está viendo          litarismo aparece como la imagen invertida de ese
     asediada por el cerco de los intereses particulares          otro totalitarismo practicado en el este de Europa
     de quienes detentan el poder económico. La do-               hasta finales de los ochenta: si en la fallida expe-
     minación neoliberal -lo ha señalado Todorov-7 ha             riencia de lo que se denominó socialismo real no
     destruido el frágil equilibrio entre la libertad indivi-     quedaba margen para la iniciativa personal bajo el
     dual y la preocupación por el bien común que había           dominio de un supuesto interés colectivo, ahora el
     constituido el fundamento de la democracia liberal.          frágil equilibrio queda alterado porque el dominio
                                                                  del interés privado no se encuentra limitado por las
     Bajo el neoliberalismo, poder económico y político           intervenciones de un Estado que trabaje en nombre
     se han asociado y confundido hasta quedar fuera del          del interés general.
     control de la ciudadanía. Esta fusión entre el poder
     de los grandes grupos empresariales y el poder del
     Estado ahorma al régimen político característico de
     la época del capitalismo desatado: por un lado, in-          Los límites capitalistas a la democracia
     clina al Estado hacia la acumulación de capital pri-         Las sociedades actuales se encuentran desgarradas
     vado (rescatando el sistema financiero, transfiriendo        entre las exigencias que provienen del capitalismo
     rentas a favor del capital, reorientando la regulación       y de la democracia. El capitalismo está atravesado
     en términos mercantiles, etc.), en detrimento de la          de numerosas tensiones y contradicciones, como
14   redistribución y la protección social de trabajado-          consecuencia de que se desarrollan en su interior
     res y sectores populares; por otro, facilita que los         intereses y posiciones mutuamente incompatibles.
     ejecutivos de las empresas y los representantes              La pretensión de llegar a un acuerdo acerca de unos
     políticos puedan intercambiar sus papeles y que, sin         mínimos criterios comunes de justicia social con-
     aparente solución de continuidad, los interpreten en         dujo en el occidente de la segunda mitad del siglo
     el escenario que en cada momento consideren más              XX al reconocimiento -junto a los privilegios de los
     conveniente. La presencia de antiguos directivos             propietarios- de unos derechos para la ciudadanía.
     de Lehman Brothers y Goldman Sachs en el go-                 No fueron concesiones gratuitas, sino derechos con-
     bierno español y en las instituciones europeas, así          quistados a través de largos procesos de lucha que
     como de ex presidentes de gobierno en los consejos           lograron materializarse en compromisos arrancados
     de importantes compañías transnacionales, resulta            a las clases dominantes.
     elocuente a este respecto. Esta fusión de poderes es
                                                                  Un recorrido por la historia del capitalismo nos
     caracterizada por Sheldon S. Wolin como «totali-
                                                                  muestra que los acuerdos que reflejan cierto con-
     tarismo invertido», un tipo de régimen en «el que
                                                                  trapeso entre los privilegios de unos pocos y los
     el poder corporativo se despoja finalmente de su
                                                                  derechos de la mayoría son más la excepción que la
     identificación como fenómeno puramente económi-
                                                                  norma. Una tensión que convierte a los disturbios
     co, confinado principalmente al terreno interno de
                                                                  y a la conflictividad social más en una regla que en
     la “empresa privada”, y evoluciona hasta transfor-
                                                                  una excepción.
     marse en una coparticipación globalizadora con el
     Estado: una transmutación doble, de corporación y            Uno de esos momentos excepcionales en la historia
     Estado. La primera se vuelve más política, el segun-         del capitalismo fue el período transcurrido tras la
     do, más orientado al mercado»8.                              segunda postguerra. El llamado pacto keynesiano
                                                                  consiguió que la clase trabajadora aceptara el ca-
     Esta circunstancia también puede ser interpretable
                                                                  pitalismo (los derechos de propiedad y el control
     como un secuestro del Estado por el neoliberalismo,
                                                                  económico por parte del capital) a cambio de una
     al poner al poder político a las órdenes del poder
                                                                  democracia política que permitiera plantear unas
     económico de manera que este último no encuentra
                                                                  redes de protección pública frente a los riesgos so-
     límites. Sabemos desde Montesquieu que ningún
                                                                  ciales y un incremento incesante en el nivel de vida
     poder ilimitado puede ser legítimo. El nuevo tota-
                                                                  (en cuanto que los salarios crecían en la medida que
                                                                  avanzaba la productividad).
     7       T. Todorov, Los enemigos íntimos de la democracia,
     Galaxia Gutemberg, Barcelona, 2012.                          Sin embargo, con la crisis de los setenta, el declive
                                                                  de la productividad ralentizó el crecimiento y, con
     8        S. S. Wolin, Democracia S.A., Katz, Buenos Aires/   ello, quedó desbaratado el esquema de pacificación
     Madrid, 2008, p. 334.
de las relaciones sociales que había puesto fin a los            Mantener la consciencia democrática
conflictos de la postguerra. Desde entonces se em-
                                                                 La consciencia de que la democracia es un desafío
pezó a cultivar la desconfianza acerca de la demo-
                                                                 histórico en permanente proceso de construcción,
cracia ante la ingobernabilidad a la que ésta se vería
                                                                 de que su mercantilización conlleva en la práctica
abocada por la sobrecarga de demandas políticas
                                                                 fuertes tendencias oligárquicas y, sobre todo, la
y sociales que recibía de la ciudadanía. Como ha
                                                                 consciencia de que cuando la racionalidad económi-
señalado Wolfgang Streeck, para tratar de superar
                                                                 ca suplanta los principios democráticos «el Estado
esta contradicción entre democracia política y capi-
                                                                 deja de ser la encarnación del gobierno popular
talismo se aplicaron diferentes soluciones desde los
                                                                 y pasa a convertirse en un sistema de gestión de
inicios de la década de los setenta hasta la actuali-
                                                                 negocios»11, debe poner en guardia al pueblo que
dad: “La primera fue la inflación, la segunda, deuda
                                                                 quiere legítimamente autogobernarse. El grado de
pública y, la tercera, el recurso al endeudamiento
                                                                 consciencia que el demos puede llegar a tener de esta
privado. Cada una de estas vías se correspondió con
                                                                 verdad suele ser alto cuando la participación de las
una determinada configuración de las relaciones
                                                                 gentes en el autogobierno es impedido directamente
entre los poderes económicos, el mundo político y
                                                                 por un tirano. Pero este nivel de consciencia decae
las fuerzas sociales. Todas estas soluciones entraron
                                                                 de forma sensible cuando se crea el espejismo de
en crisis una tras otra, propiciando el paso al ciclo
                                                                 que la democracia ya ha sido lograda de una vez
siguiente. La crisis financiera del año 2008 marcó el
                                                                 por todas12. Por eso, cuando el movimiento del 15M       15
final del tercer período y, probablemente, la apari-
                                                                 proclama aquello de «lo llaman democracia y no lo
ción de un nuevo arreglo cuya naturaleza aún sigue
                                                                 es», estamos asistiendo a un amanecer democrático
siendo incierta”9.
                                                                 en tiempos oscuros.
Esta sucesión de vías fallidas no sólo refleja la
anomia de una sociedad cuyos miembros se ven im-
posibilitados para llegar a un acuerdo sobre una no-
ción común de justicia social, también muestra los
límites de la democratización capitalista. Cuando el
motor del sistema (la tasa de ganancia) se gripa y
la dinámica de la acumulación se ve comprometi-
da, cualquier arreglo institucional democrático que
pudiera haberse conseguido es irremediablemente
cuestionado. Entonces, cuando eso ocurre, el im-
pulso del proceso democrático queda frenado para
restablecer las exigencias del imperativo económi-
co. «No es posible gobernar democráticamente los
procesos sociales en la (variable) medida en que
pueden entrar en contradicción con la lógica de la
valorización del capital (lógica que exige la priva-
tización del producto social)»10. ¿No será acaso el
capitalismo democrático un oxímoron?

9        Wolfgang Streeck, «The Crisis of Democratic             11       W. Brown, «Ahora todos somos demócratas», en
Capitalism», New Left Review, nº 71, Londres, septiembre-        Democracia en suspenso, Ediciones Casus Belli, Madrid,
octubre de 2011. Se puede consultar en: http://newleftreview.    2010, p. 64.
org/?view=2914
                                                                 12      F. Fernández Buey, op. cit. p.64.
10       J.R. Capella, Los ciudadanos siervos, Trotta, Madrid,
1993, p. 91.
También puede leer