Doce Festivales de Luna Llena: Técnicas de Contacto Espiritual

 
Doce Festivales de Luna Llena:
             Técnicas de Contacto Espiritual

                1. EL FESTIVAL DE PASCUA (ARIES)
         Nota Clave: “Surjo y desde el plano de la mente gobierno”
       Es posible realizar un trabajo de meditación grupal efectivo en cada período de plenilunio y
en esta época el trabajo coincide con la Luna Llena de Aries y el Festival de Pascua.
Actualmente, mientras que numerosos individuos de todas partes del mundo están conociendo a
fondo, a través de la experiencia, el valor de la meditación, se está produciendo también un
creciente reconocimiento de la potencia de la meditación grupal. Los grupos de personas que
meditan juntas como un acto de servicio pueden invocar, recibir y liberar esas energías
espirituales que tocan e inspiran lo mejor de la humanidad.

      Las energías de luz, amor y voluntad al bien siempre están disponibles para quienes las
contactan en meditación; pero existen ciclos en el flujo y reflujo de las energías espirituales con
los que los grupos, así como los individuos, pueden cooperar conscientemente. Uno de los
principales ciclos de energía coincide con las fases de la luna, alcanzando su momento cumbre en
el tiempo de la Luna Llena. Por lo tanto, se trata de un tiempo durante el cual la canalización de
energía a través de la meditación grupal puede ser especialmente efectiva.

       Actualmente, cientos de grupos de servicio de todo el mundo se reúnen con regularidad
cada mes en el momento de la Luna Llena para trabajar en meditación. La luna en sí misma no
ejerce ninguna influencia sobre el trabajo, pero la órbita totalmente iluminada de la luna indica un
alineamiento libre y sin impedimentos entre nuestro planeta y el sol. El sol es la fuente de energía
de toda la vida en la tierra; la fuente de la conciencia física, de la percepción egoica y de la vida
espiritual. En tales momentos, la humanidad puede realizar un claro acercamiento a Dios, el
Creador, el centro de vida e inteligencia.

      Hay doce oportunidades de este tipo para la meditación grupal durante el curso del ciclo
anual. Tras años de trabajo, realizado por un número creciente de grupos e individuos, estas
oportunidades mensuales de realizar un trabajo especial con la corriente de energía han empezado
a reconocerse como “Festivales”; cada uno con su cualidad y efecto particulares, dependiendo del
signo del zodíaco por el que atraviese el sol.

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De estos doce Festivales, tres se consideran como Festivales principales, formando los
pináculos del ciclo anual. Estos tres son: el Festival de Pascua (en la Luna Llena de Aries), el
Festival de Wesak (en la Luna Llena de Tauro), y el Festival de Buena Voluntad (en la Luna
Llena de Géminis). Están concentrados en tres meses consecutivos y conducen a un prolongado
esfuerzo espiritual anual, que afecta al resto del año y a los nueve Festivales menores.

       Mediante un trabajo de meditación regular y persistente, a lo largo de numerosos años,
estos Festivales están consiguiendo crear un anclaje subjetivo en la conciencia humana. Encarnan
un propósito básico divino que empezará a establecer sus objetivos a medida que las diferentes
instituciones religiosas reconozcan y celebren simultáneamente, cada una a su manera, el singular
acercamiento de la humanidad a Dios y de Dios a la humanidad.

       En el futuro, todas las personas de inclinación espiritual celebrarán los mismos días de
fiesta. Esto producirá la creación de un fondo común de recursos espirituales y de esfuerzo
espiritual unido, más una invocación simultánea. La potencia de esto será evidente.

      En esta época del año celebramos el Festival de Pascua; no como un Festival
exclusivamente cristiano, sino como un evento planetario, en el que puede participar cualquier
persona de cualquier creencia religiosa; porque el Cristo nos pertenece a todos y es la misma
“gran identidad” en todas las religiones mundiales. El Festival de Pascua es el Festival del Cristo
resucitado, vivo, el instructor de la humanidad y el Guía de la Jerarquía espiritual del planeta, ese
reino de la naturaleza que conocemos como el reino de las almas. Él es la expresión y la
encarnación del amor de Dios. En este Festival de Pascua la naturaleza del amor de Dios
sobresale como una fuerza viva, radiante.

       Las llamadas “Fuerzas de Restauración" se encuentran también activas en la época del
Festival de Pascua. Estas fuerzas están conectadas con el principio de inteligencia en la
naturaleza divina, estimulando el intelecto humano. Este tipo de energía es especialmente
creativo. Es una energía de masas, relacionada con la estimulación de la inteligencia colectiva.
Hace que la gente piense, planifique y actúe. No produce resultados buenos ni malos sino,
simplemente, el despertar de la mente para que pueda actuarse con inteligencia. La acción en sí
depende, necesariamente, del tipo de mente y de la etapa evolutiva de quienes responden a las
Fuerzas de Restauración. Otros factores condicionantes son el trasfondo racial y nacional y las
tradiciones religiosas y culturales. Estas fuerzas activas producen, frecuentemente, un aumento de
las dificultades iniciales pero, eventualmente, conducen a una reorganización definitiva de la vida
nacional. Sus efectos son fundamentalmente físicos. Su objetivo es la producción de la nueva
Tierra y de toda la evidencia externa de una afluyente nueva vida.

       La vivacidad espiritual y eso que denominamos “vida más abundante” son las cualidades
más destacadas del Festival de Pascua. La humanidad ha atravesado un largo, oscuro cielo de
muerte y destrucción. La crucifixión y la “cuestión de la sangre” han dominado el retrato
cristiano del Cristo. Pero el Cristo es una presencia viva y, en la actualidad, estamos emergiendo
a la luz de una nueva era.

      El nuevo mundo expresará la luz, el amor y el conocimiento de Dios en un crescendo de
revelación, produciendo siete grandes resultados:
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1. Se concederá poder para trabajar a los discípulos del mundo y a los iniciados de manera que
   puedan dirigir eficaz y sabiamente el proceso de reconstrucción.

2. La voluntad de amar estimulará a la gente de buena voluntad de todo el mundo, venciendo
   gradualmente al odio. La necesidad interior de vivir juntos cooperando ya existe y se
   encuentra sometida a estimulación.

3. La voluntad de actuar conducirá a las personas inteligentes del mundo a inaugurar aquellas
   actividades que constituirán los cimientos de un mundo nuevo, mejor y más feliz.

4. La voluntad de cooperar aumentará de forma creciente. La gente deseará y exigirá las
   correctas relaciones humanas como forma de vida natural.

5. La voluntad de conocer y de pensar correcta y creativamente será una característica destacada
   de las masas. El conocimiento es el primer paso hacia la sabiduría.

6. La voluntad de persistir se convertirá en una característica humana, una sublimación del
   instinto básico de supervivencia. Ello conducirá a una creencia persistente en los ideales
   presentados por la Jerarquía y en la demostración de inmortalidad.

7. La voluntad de organización avanzará un proceso constructivo que se desplegará bajo la
   inspiración directa de la Jerarquía. Su medio de desarrollo será la potencia de la
   voluntad-al-bien de los servidores mundiales y la receptividad de la buena voluntad de la
   humanidad.

       En este Festival de Pascua, las Fuerzas que nos permitirán transformar la vida y vivir
creativa y bellamente, se nos hacen ampliamente asequibles. Todo el proceso evolutivo tiende
hacia la revelación de lo bueno, lo verdadero y lo bello. Estos principios se corresponden con la
triple función planetaria del Cristo como "el Camino, la Verdad y la Vida". Estos valores básicos
del Cristo son inherentes a toda la humanidad.

      Podemos cooperar en la meditación con las metas de la nueva era de buena voluntad
mundial, correctas relaciones humanas y paz. Podemos abrir nuestros corazones y nuestra
consciencia al Cristo vivo y liberar las Fuerzas de Restauración a través de una energía
claramente dirigida en la meditación grupal, concentrada a través de La Gran Invocación. He aquí
las palabras:

                          Desde el punto de luz en la Mente de Dios,
                           Que afluya luz a las mentes humanas;
                              Que la Luz descienda a la Tierra.

                        Desde el punto de Amor en el Corazón de Dios,
                         Que afluya amor a los corazones humanos;
                           Que Aquél que viene retorne a la Tierra.

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Desde el centro donde la Voluntad de Dios es conocida,
                  Que el propósito guíe a las pequeñas voluntades humanas,
                       El propósito que los Maestros conocen y sirven.

                        Desde el centro que llamamos la raza humana,
                           Que se realice el Plan de Amor y de Luz
                           Y selle la puerta donde se halla el mal.

               Que la Luz, el Amor y el Poder restablezcan el Plan en la Tierra.

               2. EL FESTIVAL DE WESAK (TAURO)
     Nota Clave: “Veo, y cuando el ojo está abierto todo se ilumina"
      Cada año, más y más personas de orientación espiritual están reconociendo la importancia
de los tres Festivales espirituales principales de Aries, Tauro y Géminis como constituyentes de
un flujo unido de energías que afectan a la conciencia humana. La Pascua, o el Festival del Cristo
Resucitado, va seguido del Festival de la Luna Llena de Wesak, el Festival del Buda. Ambos se
funden con la energía de la inteligencia de la raza humana durante el tercer Festival en Géminis,
culminando en el Día Mundial de Invocación. Durante este período de Luna Llena, la atención se
centra sobre Wesak, el Festival del Buda.

      Los que aceptan el hecho del Dios uno, como hacen la mayoría de las personas inteligentes
en la actualidad, no tienen ninguna dificultad en aceptar igualmente que existen numerosas
formas de acercarse a Él. Cada una de las principales religiones mundiales, que han surgido a
través de los tiempos en diferentes épocas y entornos humanos, tiene un valor, una energía y una
cualidad específicos que establecer en la consciencia humana.

      Las dos religiones, que han tenido mayor impacto y han estimulado los cambios más
profundos en la consciencia humana durante los últimos dos mil quinientos años, han sido el
resultado de la vida y trabajo de Gautama Buda y de Cristo. Tanto el Budismo en sus diversas
formas como el Cristianismo bajo sus diversas denominaciones se han extendido por el mundo y
juntos reúnen un numero de seguidores mayor que todas las demás religiones juntas. Para muchas
personas, estas enseñanzas no constituyen algo separado o diferente, excepto como instituciones
organizadas. Los valores que enseñan forman un desarrollo complementario y secuencial de los
principios fundamentales. Es sabido que el Cristo y el Buda son hermanos, además de hijos del
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Dios Uno. El Buda predijo la venida del Cristo. Y el Cristo, apareciendo en una época posterior,
edificó sobre el trabajo ya establecido por el Buda, agregando las enseñanzas requeridas por la
humanidad durante la era de Piscis, estos últimos 2000 años. La cooperación entre estos dos hijos
de Dios es un incesante servicio, enfocado actualmente sobre el posible desarrollo espiritual
durante el siguiente período de 2000 años de la era de Acuario y enfocado, también, en la
preparación para la reaparición del Cristo.

       El Señor Buda funciona en la Vida planetaria como el intermediario espiritual entre el
centro planetario superior, Shamballa, "donde la voluntad de Dios es conocida", y la Jerarquía
espiritual, el centro cardíaco planetario. El es la expresión de la sabiduría de Dios y el indicador
del Propósito divino. El Buda es la encarnación de la Luz, así como el Cristo es la encarnación
del Amor. Sirve durante el Festival de Wesak en el período de la Luna Llena de Tauro, para
comunicar la luz de la sabiduría a la humanidad, a través del Cristo y de la Jerarquía. Cada año,
mediante este acto de comunión y cooperación entre el Cristo y el Buda, se fortalece la relación
planetaria entre el centro "donde la voluntad de Dios es conocida" y el centro "que llamamos la
raza de los hombres".

      El Festival de Wesak representa ciertas ideas muy definidas y claramente señaladas, y el
ofrecimiento de una gran oportunidad. Las ideas que representa podrían enumerarse como sigue:

    En primer lugar, este Festival enlaza el pasado con el presente como ningún otro Festival,
     relacionado con cualquiera de las religiones mundiales, lo ha hecho. Representa una
     verdad viva y una oportunidad presente. En su mutuo servicio a la raza, el Buda y el
     Cristo producen este enlace. También fusionan Oriente con Occidente y unen en una
     totalidad la tradición cristiana, las creencias budistas e hindúes y la aspiración de todos los
     creyentes del mundo de hoy, ortodoxos y no ortodoxos. Las distinciones religiosas
     desaparecen.

    En segundo lugar, este Festival señala el momento de máxima bendición espiritual en el
     mundo. Es una época de una llegada inusual de vida y de estimulación espiritual y sirve
     para vitalizar la aspiración de todos.

    En tercer lugar, en el momento del Festival y mediante el esfuerzo unido del Cristo y del
     Buda, trabajando en la más estrecha colaboración, se abre un canal de comunicación entre
     la humanidad y Dios por el cual el amor y la sabiduría, del Mismo Dios, pueden
     descender hacia un mundo expectante y necesitado. Hablando simbólicamente, y
     recordando que los símbolos siempre velan una verdad, podría afirmarse que, en la época
     de la Luna Llena, es como si, súbitamente, se abriera de par en par una puerta que en otros
     momentos permanece cerrada. A través de esa puerta los aspirantes y discípulos pueden
     contactar energías que, de otra forma, no estarían fácilmente asequibles. A través de esa
     puerta puede realizarse un acercamiento a la verdad y a la realidad y a Aquéllos que guían
     a la humanidad que no es posible en otros momentos. Ello está a disposición de todos
     cuántos se encuentran a ambos lados de la puerta, y cada vez lo estará más.

      En la actualidad, lo más necesario es desarrollar la intuición y la discriminación de los
discípulos del mundo. Deben aprender a sentir la visión superior, a responder al día de la
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oportunidad y a alcanzar la relación superior consciente, sea cual sea el precio para el ser inferior.
Al hacer esto, deberán recordar que el ser inferior, debido a su naturaleza íntima y cerrada,
parecerá anormalmente atractivo y puede transcenderse sólo a un precio infinitamente elevado.
Por lo tanto, debe desarrollarse la intuición grupal, y el sentido de valores debe ajustarse mucho
más adecuadamente, antes de que pueda estar a la altura de los requerimientos y cumplir su
función, que es inaugurar la nueva era. El descenso de fuerza espiritual, en el tiempo del Festival
de Wesak, tiene como objetivo la estimulación de la intuición de los discípulos agrupados, de los
aspirantes y de la gente de buena voluntad.

      Las Fuerzas de Iluminación están especialmente activas durante este período de los
Festivales. Emanan del centro cardíaco y están relacionadas con la comprensión y la sabiduría
divinas. El Buda y el Cristo constituyen las dos expresiones más destacadas de esta energía de
amor-sabiduría hasta la fecha. Las Fuerzas de Iluminación afectan, especialmente, a los grandes
movimientos educativos y a los foros de gentes en todas las tierras, así como afectan a la cualidad
de los valores que se despliegan a través de los medios de comunicación de masas. Todas las
formas de comunicación publica, los oradores, los escritores, los comentadores y los trabajadores
sociales, resultan afectados por esta energía que fluye a la mente. La misma consciencia humana
es, actualmente, receptora de las energías de iluminación que introducen nuevas ideas e
influencian los asuntos humanos en general.

      El Festival de Wesak forma un punto de cohesión para quienes, en síntesis y
simbólicamente, se unen en meditación y en pensamiento reflexivo como representantes
tanto del Reino de Dios como de la humanidad. Establece una solidaridad fáctica entre los
acercamientos Orientales y Occidentales a un entendimiento superior, porque tanto el Cristo
como el Buda están presentes y activos durante este ciclo anual.

      El Festival de Wesak es un Festival de Luna Llena universal, o planetario, para gentes de
todas las creencias. Es un elevado punto de inspiración para el trabajo del año venidero. Todos
pueden cooperar en la consciencia en este flujo singularmente disponible de energías espirituales.
Todos pueden participar en la meditación y en el esfuerzo por expresar una hermandad práctica
como forma de vida. El valor de semejante servicio grupal unido, en el alineamiento con el Cristo
y el Buda y las Fuerzas de Iluminación, es obvio e inspirador. Mediante el empleo del mantram o
plegaria mundial, la Gran Invocación, las energías disponibles pueden invocarse magnéticamente
y ponerse, literalmente, al alcance de la consciencia humana:

                            Desde el punto de luz en la Mente de Dios,
                              Que afluya luz a las mentes humanas;
                                Que la Luz descienda a la Tierra.

                          Desde el punto de Amor en el Corazón de Dios,
                           Que afluya amor a los corazones humanos;
                             Que Aquél que viene retorne a la Tierra.

                     Desde el centro donde la Voluntad de Dios es conocida,
                    Que el propósito guíe a las pequeñas voluntades humanas,
                                                  6
El propósito que los Maestros conocen y sirven.

                         Desde el centro que llamamos la raza humana,
                            Que se realice el Plan de Amor y de Luz
                            Y selle la puerta donde se halla el mal.

               Que la Luz, el Amor y el Poder restablezcan el Plan en la Tierra.

            3. EL FESTIVAL DEL CRISTO (GEMINIS)
       "Reconozco mi otro yo, y al menguar ese yo, crezco y brillo."
       Cada año, en la época de la Luna Llena de Géminis, el amor de Dios, la esencia espiritual
del fuego solar, alcanza su punto de expresión más elevado. Ello se consigue gracias al
instrumento de la Jerarquía. La Jerarquía espiritual de la Tierra es el agregado de aquéllos de
entre la humanidad que han triunfado sobre la materia, que han alcanzado la meta del dominio
sobre sí mismos por el mismo camino que, actualmente, recorren otras personas. Han sufrido
todas las experiencias, han sobrepasado cada dificultad y han triunfado. Aquí reside su derecho a
servir, y la fuerza y realidad de su relación con tina humanidad que sigue todavía luchando. Ese
gran grupo de almas ha sido siempre el custodio del principio de luz, de amor iluminado y
siempre, a lo largo de los tiempos, centra su atención sobre la Humanidad cuando la influencia
espiritual está en su punto más elevado. Se ha adentrado en la comprensión de la vida grupal
planetaria, que incluye todas las etapas, desde ese diminuto sentido de la responsabilidad social
del hombre o mujer que está dando los primeros pasos en el sendero de la madurez espiritual,
hasta la inclusiva comprensión del mismo Cristo.

      El Festival de la Luna Llena de Géminis, o Festival del Cristo, es el tercero de los tres
principales Festivales espirituales. Va a continuación del de Pascua, o Festival del Cristo, en
Aries y del de Wesak, el Festival del Buda o de Iluminación, en Tauro. Conocido bajo una gran
variedad de nombres, este Festival de Géminis es, esencialmente, el Festival del Cristo como
representante de la humanidad ante la presencia de Dios. Es el Festival de la humanidad en
búsqueda de la unificación y de la comprensión de su propia divinidad. Debido a que el reino
humano, como centro de distribución de energías, está tan directamente involucrado con su
propia divinidad, se le conoce también como el Festival de la Buena Voluntad.

      El Festival del Cristo es un Festival vivo del espíritu de la humanidad aspirando hacia Dios,
buscando respuesta a la voluntad de Dios y dedicado a la expresión de las correctas relaciones
humanas. Fijado anualmente en relación con la Luna Llena de Géminis, la luna queda totalmente
fuera del camino recorrido por las poderosas energías que salen del sol, el centro cardíaco

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simbólico de este sistema solar. Durante dos mil años, en este Festival, el Cristo ha representado
a la humanidad y se ha erigido ante la Jerarquía planetaria y ante los ojos de Shamballa como el
"Dios-hombre", "el mayor en la gran familia humana" sosteniendo una relación consciente con la
divinidad, con la totalidad mayor. Cada año, en esta época, repite el último sermón del Buda ante
la reunida Jerarquía. Este Festival, de profunda llamada invocativa y de una aspiración básica
hacia la unidad humana y espiritual, representa el efecto en la conciencia humana del trabajo
tanto del Buda como del Cristo.

      Las Fuerzas de Reconstrucción están especialmente activas durante el Festival de Géminis.
Estas Fuerzas, relacionadas con el aspecto voluntad de la divinidad, son efectivas sobre todo
respecto a las naciones. El empleo que se hace de estas energías impersonales depende de la
cualidad y de la naturaleza de la nación receptora, de su grado de iluminación real y de su
capacidad de amar. Ello reside tras la idea de la meditación grupal dentro de toda la ola de esta
energía espiritual. Actualmente, las naciones son la expresión del egocentrismo colectivo de un
pueblo y de su instinto de supervivencia, real o imaginado. Estas energías pueden aumentar este
aspecto de la vida nacional o pueden aumentar la potencia de los objetivos de unidad mundial,
paz y progreso. Estas energías constructivas y sintetizadoras deberían tener el efecto de
transformar la teoría de la unidad en una experiencia practica, de manera que la palabra "unidos"
alcance su verdadera importancia y sentido para todas las naciones.

      Actualmente, en el seno de la Asamblea General de las Naciones Unidas está generándose,
lentamente, una voluntad-de-unificación y de sintetizar inspirada por estas energías. En un
creciente reconocimiento, de la interrelación existente en este planeta, las Naciones Unidas
sostienen ante los "ojos de los hombres" una visión del Plan para la humanidad.

      La voluntad de sintetizar y la voluntad al bien se están convirtiendo en influencias
crecientemente efectivas, a través de la meditación grupal e individual durante este período anual
de los Festivales principales. A medida que aumenta la comprensión de la importancia de estos
Festivales, aumenta el trabajo de meditación realizado por todo el mundo. La meditación
planetaria, en el signo de Géminis, celebra la total victoria de la vida sobre la forma y del espíritu
sobre la materia. Simbólicamente, este signo es el signo de los Gemelos: la luz de la personalidad
y la luz del alma. Mediante la estimulación de la energía del amor y la sabiduría, la luz de la
personalidad se oscurece gradualmente, mientras que la luz del alma se hace más fuerte y
brillante, indicando eventualmente una victoria total de la humanidad sobre las formas a través de
las cuales se expresa.

      La idea de la dualidad, especialmente en los niveles mentales, queda resaltada cada año en
Géminis. Ello sucede en dos etapas: el empleo de la mente concreta como mediadora en la
personalidad, condicionando la vida de la personalidad, analizando y distinguiendo entre el ser y
el no-ser humano y enfatizando la conciencia de "yo y tu", así como la de la personalidad. En
segundo lugar, la mente iluminada transmite los mensajes entre el alma y el cerebro,
estableciendo una correcta relación entre el ser inferior y el ser superior, la personalidad y el
alma. Hay un tercer aspecto que se convierte, entonces, en un factor en la vida, la mente
abstracta, que relaciona alma y espíritu. La relación de personalidad y alma queda reemplazada
por la relación dual de alma y espíritu. Es el revelador del aspecto vida.

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La relación y síntesis de las dualidades produce tensión, acción y reacción, y esa condición
de poderosa lucha y de dificultad tan característica de nuestra vida planetaria, pero que produce
eventualmente el despertar de la humanidad a una plena conciencia planetaria. La meta de todo
conflicto es la armonía y ello queda enfatizado durante el Festival del Cristo mediante una
creciente percepción de la relación entre alma y personalidad, entre mente y espíritu, entre lo
material y lo espiritual. La potencia de esta relación produce los cambios necesarios para la
evolución de la conciencia Crística en cualquier punto concreto del tiempo y del espacio, y
siempre es compatible con el requerimiento. Esta fuerza poderosa y evocadora está disponible
durante la meditación, como resultado del alineamiento planetario y de la receptividad
extra-planetaria, y puede ser contactada y transmitida en cooperación con la Jerarquía espiritual.

      Debido a este singular alineamiento, este Festival del Cristo de precipitación y distribución
de energía se celebra también como Día Mundial de la Invocación, durante el cual numerosas
personas utilizan la plegaria mundial la Gran Invocación" constante y continuamente en
numerosos idiomas y dialectos. Esto establece un campo de fuerza invocativo y magnético que
dirige, literalmente, las energías de luz, amor y voluntad-al-bien directamente a la conciencia de
la humanidad, afectando a todos los corazones sensibles y a todas las mentes abiertas con efectos
planetarios.

      Esta invocación es el Mántram del mismo Cristo, el programa del Plan para la humanidad y
una fórmula de dirigir energías al campo de la percepción humana. Es efectiva porque se emplea
como una fórmula de energía por todo el planeta, a todos los niveles de conciencia, humana y
jerárquica. Al emplearse, las tres energías básicas encarnadas en la Invocación fluyen y se funden
con las Fuerzas de Reconstrucción y con las energías disponibles en este evento anual a través del
Cristo.

      Influyendo sobre las actitudes de mente y corazón en el mundo entero, esta Invocación es
una poderosa nota clave meditativa que inspira una acción amorosa,
constructiva.

                       4. EL FESTIVAL DE CANCER
       Nota clave: "Construyo una casa iluminada y en ella moro".
      Después del período de los tres Festivales principales de Pascua, Wesak y el Cristo, nos
adentramos en la experiencia que proporcionan los nueve Festivales menores. Estos nueve
festivales de Luna Llena integran los "atributos" divinos en la conciencia humana, de igual
manera que los tres Festivales principales establecen los "aspectos" divinos. Los aspectos son
bien conocidos en cuánto a las cualidades básicas de su energía, que reflejan la trinidad
subyacente de la divinidad: voluntad o propósito, amor / sabiduría y luz o inteligencia activa. Los
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atributos divinos están basados en la armonía a través del conflicto, la ciencia concreta, el
idealismo o la devoción, y el orden y la organización. Estos atributos son tan d ' ¡vinos como, los
tres aspectos principales en su estimulación del potencia¡ espiritual de la humanidad.

      Las doce oportunidades de los Festivales se utilizan, a través de la meditación y la
canalización de energía, para afectar al crecimiento evolutivo de todos los reinos- de la
naturaleza. Durante la elevada tensión, de los tres Festivales principales, se produce un enfoque y
concentración de energía. El aspecto subjetivo o consciente de los tres reinos "Shamballa, la
Jerarquía y la humanidad" se encuentra profundamente involucrado en crear y mantener esta
tensión planetaria y, en consecuencia, resulta afectado intensamente por ello. Los nueve
Festivales menores se utilizan como oportunidades para que la energía se exteriorice de acuerdo a
su cualidad y a las condiciones existentes.

      Pasados los tres Festivales principales, este Festival de la Luna Llena de Cáncer
proporciona la cualidad que hace que las energías espirituales se asienten o manifiesten en la vida
diaria. La energía de este Festival, que afecta a la conciencia de la totalidad del reino humano,
desciende hasta las raíces de la vida humana, simulando la chispa de la divinidad en el centro de
cada átomo de sustancia.

       Probablemente existen tantas formas de meditar como meditadores. Sin embargo, todo
contribuye a una vasta meditación planetaria, recibiendo y distribuyendo energías más elevadas a
la conciencia humana como servicio planetario. En línea con la nota clave de este festival, la
personalidad, infundida por el alma, crea una forma de vida diaria que está motivada
espiritualmente, basada en principios que iluminan e inspiran a otros. A medida que la vida de la
personalidad va volviéndose traslúcida y radiante, se convierte en servicio a la humanidad. Y esto
es lo que la familia humana está creando: una iluminada casa de tres plantas que consta de la
mente, las emociones y la expresión física. En cada nivel de vida y percepción puede liberarse luz
para irradiar la oscuridad, de forma que la casa de tres plantas de la personalidad se vuelva
radiante, amorosa e iluminada.

       Esta energía que fluye desde la constelación de Cáncer hacia nuestro sistema solar, a
nuestro planeta, y a la conciencia humana, estimula la conciencia grupal, la percepción de la
humanidad como un reino. Esta influencia tiende a despertar la autoconciencia individual como
un primer paso necesario hacia la conciencia grupal. En el reino humano existe una secuencia
natural de crecimiento de la conciencia que puede definirse, sencillamente, mediante las palabras:
dependencia - independencia - interdependencia. La enorme mayoría de la humanidad tiende a
ser dependiente de numerosas formas. Con el desarrollo de la independencia se alcanza la etapa
de autoconciencia y autoafirmación individual. El siguiente paso, la interdependencia, comporta
una percepción de la humanidad como un centro unificado e interactivo de vida y conciencia,
dentro de una vida mayor. Gran parte de la agitación actual de nuestras vidas, ya sea económica o
política, es el resultado de este creciente reconocimiento de interdependencia entre pueblos y
entre naciones. Diversas naciones se encuentran ahora en la etapa de independencia,
esforzándose por alcanzar una plena comprensión de la naturaleza de la interdependencia, de la
interrelación y de la participación planetaria. La clave de este entendimiento es la cooperación,
pero aún queda mucho por avanzar en su aplicación práctica.

                                                10
Mientras nos mantenemos inmersos en pensamientos materialistas, egoístamente
individuales o influidos por emociones colectivas y miedos colectivos, la naturaleza inferior o
instintiva es la que controla. Pero, mediante la repetida experiencia del sufrimiento, que resulta
del egoísmo, el alma, la divinidad interna viva, empieza a ejercer su influencia. La sensibilidad
aumenta y el intelecto reemplaza a las reacciones instintivas. El uso de la corriente de energía
disponible en la Luna Llena de Cáncer ayuda a soltar o liberar el principio del alma, aprisionado
por la personalidad egoísta. La forma se percibe entonces como un simple vehículo, como el
medio creativo de expresión para el alma. A medida que la personalidad se vuelve gradualmente
progresista e iluminada, a fuerza de servir para elevar la conciencia humana, el alma queda
liberada de sus ataduras y se muestra visiblemente en la vida humana. Sabiduría y razón, o
intuición, empiezan a reemplazar al intelecto, revelando el significado y naturaleza de la
interrelación, que es la verdadera cualidad de la vida.

       Este singular flujo de energía nos da la oportunidad de comprender que la forma, la
materia, debería ser, debe ser y puede ser, infundida por la vida y la conciencia del alma. Hemos
llegado demasiado lejos con el materialismo. Hemos vivido rigiéndonos por valores materialistas
y nos hemos mantenido atrasados e irresponsables. Pero actualmente, gracias al progreso y a las
crisis, a la experiencia y a la madurez espiritual, la conciencia humana está empezando a
vislumbrar que el Cristo interno está emergiendo en el corazón de la humanidad. Este nuevo nivel
de conciencia revela el hecho de que la humanidad debe crear ahora un nuevo materialismo, un
nuevo nivel de vida. Las formas e ideales del pasado, viejas y agresivas, deben cambiar. Estamos
presenciando una confrontación entre las fuerzas del materialismo y las Fuerzas de la Luz, entre
el bien individual y el bien grupal, una confrontación que se extiende a todas las áreas de la vida
nacional y planetaria.

      Trabajando en meditación, como grupo planetario, con la corriente disponible de luz, amor
y voluntad espiritual necesarios para proveer nuevas formas de pensamiento, podemos demostrar
el espíritu inherente a la humanidad. Debemos atrevernos a pensar de forma nueva. Bajo el
impacto de fuerzas extra-planetarias, nuevas ideas fluyen hacia la mente de la humanidad. En esta
mezcla de energías que están cayendo ahora sobre el planeta y fijándose en la conciencia humana
se encuentran nuevos ideales que aprehender, nuevas formas de hacer las cosas, que entender
nuevas formas de servir y amar a la humanidad a nuestra disposición.

      Actualmente, las áreas iluminadas de la conciencia humana se están expandiendo por todas
partes. La forma de cooperar con esta expansión tan necesaria es mediante un servicio alegre.
Cada uno puede contribuir a la liberación del alma humana 'y a su iluminadora demostración por
medio de la meditación y del pensamiento reflexivo en los días de la Luna Llena.

      La forma más efectiva que tenemos de cooperar con las Fuerzas de la Luz para abrir el
camino hacia un futuro mejor es, sobre todo, el uso y distribución crecientes de la Gran
Invocación. La Invocación fue dada a la humanidad como un instrumento de servicio y está ya
efectuando cambios en la conciencia humana. Es una forma de servicio tan sencilla y obvia que
su tremendo poder espiritual podría pasarse por alto.

                                                11
5. EL FESTIVAL DE LEO
                       Nota clave: "Yo soy Ése y Ése soy yo"
      El Festival de Luna Llena tiene lugar este mes en el signo de Leo. Por lo tanto, Leo
cualifica el flujo de energía desde nuestro centro solar, el Sol. Condiciona el tipo de energía que
podemos recibir y distribuir en meditación.

      En el Festival del mes pasado, la energía de Cáncer influenció la consciencia colectiva de la
humanidad, estimulando la tendencia hacia la autoconsciencia. En Leo, el individuo se vuelve
plenamente autoconsciente, autoperceptivo y autosirviente, hasta que eventualmente, a través de
la experiencia y del crecimiento, surge la tendencia hacia la consciencia grupal, reemplazando el
egocentrismo. Este desarrollo siempre es debido a una creciente sensibilidad a la influencia del
alma. El discípulo en Leo se vuelve crecientemente consciente del ser superior, el alma,
adentrándose gradualmente en esa condición de total fusión con el alma, característica del
descentralizado servidor mundial.

      Cuando sabemos qué fuerzas se encuentran disponibles y cuales deberían ser sus efectos
sobre la consciencia humana, podemos trabajar con inteligencia y amor para ayudar a establecer
esos efectos mediante la exactitud de nuestra orientación en la meditación. Nuestro trabajo oculto
con la energía crea la cruz de brazos iguales, el símbolo del discípulo y del servidor en la nueva
era de Acuario. La penetración vertical en la consciencia, a medida que abrimos nuestro canal de
alineamiento en la meditación, debe equilibrarse con la transmisión horizontal de energía de
acuerdo al tema y objetivo de nuestro trabajo. Este necesario equilibrio también depende de la
forma en que vivimos nuestras vidas diarias. Dicho de otra forma, el trabajo subjetivo debe
proceder totalmente paralelo a su aplicación objetiva.

     La energía disponible durante la meditación en cada Festival de Luna Llena estimula al
alma humana. Esta cualidad particular y efecto de Leo conduce al individuo, consciente de sí
mismo, hacia el alma consciente del grupo. Sólo el alma tiene consciencia grupal. Sólo el alma
puede transformar las actitudes egoístas y separatistas de la mente y del corazón. Sólo el alma
puede conocer el Plan en toda su belleza y sólo el alma puede inspirar la mente humana con ese
conocimiento.

      Leo presenta una relación singular con el sol, en el corazón de nuestro sistema planetario.
El alineamiento planetario y del sistema solar establecido durante este Festival es un alineamiento
de corazón-alma. El corazón de la humanidad, el corazón del planeta: la Jerarquía espiritual y el
corazón del sol, crean el canal que se extiende hasta Sirio, la gran "estrella de iniciación" del
universo. Sirio tiene una relación única con nuestro planeta Tierra y, desde Sirio, la energía de
amor puro fluye a través del centro solar y al corazón planetario.

      Esta alineación, establecida durante el período de la Luna Llena de Leo, evoca los
principios cósmicos de Amor y Libertad, fluyendo ambos a nuestro campo de percepción a través
de Sirio y Leo.
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Estos dos principios están ejerciendo un impacto creciente sobre la conciencia humana,
afectando a todas las áreas de la vida. En nuestro intento por trabajar con estas energías y por
colaborar con la Jerarquía espiritual del planeta, el resultado debería ser la creciente
manifestación en la humanidad del principio de Amor y la liberación de la vida humana de las
ataduras del materialismo y de todo cuánto tiende a aprisionar el espíritu humano.

      En cuanto al alma, el discípulo puede responder al reto lanzado a quienes buscan servir al
Plan durante esta época de crisis en la historia humana, un reto que un conocido instructor ha
puesto en las siguientes palabras: "Que todos cuántos buscan ayudar, consideren cuidadosamente
que pueden hacer y qué contribución pueden realizar. Que sopesen, tras la debida reflexión, qué
pueden sacrificar y de qué forma pueden sumergir sus personalidades, normalmente egoístas, en
este gran impulso, dado por la Jerarquía al nuevo grupo de servidores del mundo y a los hombres
y mujeres de buena voluntad de todo el mundo. Las barreras que separan a persona de persona y a
nación de nación pueden desaparecer. El Espíritu de la Paz puede volverse tan poderoso que los
ajustes necesarios se realicen natural y suavemente. La iluminación de las mentes de la
humanidad y la renovada organización de los esfuerzos humanos, hacia la hermandad, pueden ser
estimulados a una nueva y mayor actividad.

      La nota clave del discípulo en Leo, que podemos tomar en nuestro pensamiento meditativo
como idea simiente, es: "Yo soy Ése y Ése soy yo". Yo soy el alma, la relación entre el aspecto
divino de la humanidad y la forma material, la personalidad sobre el plano físico.

      A través de una repetida experiencia bajo la influencia de Leo, el discípulo puede
ciertamente decir: "Yo soy el alma. Como alma, sirvo a los propósitos del Plan. Como alma, soy
la conciencia del Cristo interno. Como alma, puedo tocar el centro solar, la fuente de vida y amor
y luz. Como alma, puedo transmitir estas potencias y tocar el alma de otros. Como alma, puedo
elevar, redimir y transformar, de acuerdo al Plan".

      De este modo, meditamos al ritmo del alma de la humanidad, porque el alma es el tema
consciente, sensible, del Plan Divino, la fuente de conciencia y la meta de todos los procesos
evolutivos actuales.

      Todo cuanto es, es creado por la meditación, por el deseo fundiéndose en pensamiento
fugaz, y el pensamiento fugaz convirtiéndose en pensamiento claro y, eventualmente, en
pensamiento abstracto y trascendente. Una prolongada concentración sobre alguna u otra forma
se convierte, eventualmente, en meditación sobre aquéllo que no es parte de la naturaleza de la
forma: su significado y vida inherentes; pasando de ahí a esa contemplación que es la fuente de
inspiración y de iluminación.

      La meditación produce un alineamiento creativo entre el instinto, el intelecto y la intuición,
así como la identificación consciente. Relaciona (en una unidad indisoluble) la llamada mente
inferior o concreta, la mente grupal, la mente jerárquica y la mente universal. La meditación
conduce a un alineamiento consciente de los centros del discípulo y también de los tres centros
planetarios: la humanidad, la Jerarquía y Shamballa; es de naturaleza invocativa, exigente,
fusionante, receptiva y distributiva. Para el discípulo, la meditación es el agente que crea o
                                                13
construye el antakarana y controla “vía el alma o la Tríada espiritual” el centro de la cabeza (el
centro entre las cejas) que, en el discípulo, es el principal agente para la distribución de energía
espiritual.

      En la meditación, ocupamos nuestro lugar en el centro de la cruz de brazos iguales, en
alineación con la corriente de energía que nos está disponible en este Festival. El camino vertical
de luz es nuestra línea de intención espiritual: nuestra intención vital. El sendero horizontal es la
extensión de nuestro servicio. El centro es el punto de tensión donde los dos caminos se funden y
mezclan y donde el trabajo avanza. En ese punto, el discípulo puede afirmar:

                      Soy un punto de luz dentro de una Luz mayor.
                         Soy una corriente de energía amorosa
                         dentro de la corriente de Amor divino.
                          Soy un punto de fuego del sacrificio,
                    enfocado dentro de la ardiente Voluntad de Dios.
                                   Y así permanezco.

        Soy un camino por el cual los hombres pueden llegar a la realización.
                Soy una fuente de fuerza que les permite permanecer.
                      Soy un haz de luz que ilumina su camino.
                                 Y así permanezco.

                                 Y permaneciendo así, giro.
                             Y huello el camino de los hombres,
                               Y conozco los caminos de Dios.
                                     Y así permanezco.

                         6. EL FESTIVAL DE VIRGO
       Nota clave: "Soy la Madre y el Hijo, soy Dios, soy materia".
      Mientras consideramos el trabajo posible este mes durante el Festival en Virgo, recordemos
que estamos trabajando en meditación junto con cientos de miles de personas por todo el mundo.
Estos meditadores, trabajando individualmente o en grupos, establecen juntos el acercamiento a
                                                 14
la Jerarquía durante la Luna Llena y se hacen receptivos como grupo mundial a la corriente de
energía disponible y crean los efectos necesarios.

      Por lo tanto, para participar plenamente en este servicio planetario, es necesario que, al
prepararnos para meditar, nos convirtamos en una parte consciente de este gran y creciente grupo
de servicio. Podemos hacerlo muy sencillamente mediante el poder del pensamiento. Nos
enlazamos conscientemente con este centro iluminado de meditación y nos identificamos con él.
Así, nuestro propio trabajo queda resaltado por el grupo al mismo tiempo que realizamos nuestra
contribución,

      Debemos también acordarnos de un hecho esencial que reside tras el trabajo que podemos
realizar en el momento de la Luna Llena. "Desde el punto de vista de la verdad esotérica, las
constelaciones, signos del zodíaco y los planetas son sencillamente Vidas encarnadas: "Vidas
manifestándose a través de las formas de planetas y constelaciones" y “la expresión de la vida, la
cualidad, el propósito y la intención de los Seres que les han traído a la manifestación”.

      Las energías cualificadas por esas "Vidas encarnadas" fluyen secuencialmente a través de
nuestro sistema solar, a través del planeta y al campo de la conciencia humana. Alcanzan su
punto más elevado en el momento de la Luna Llena, cuando la forma de la luna está fuera del
camino y existe un alineamiento directo y sin obstáculos entre la tierra y el sol, nuestra fuente de
vida y energía.

      Este mes, la energía de la constelación de Virgo está cualificando las fuerzas extra-
planetarias que circulan a nuestro alrededor. Virgo es el principio material o materno,
alimentando la simiente de la divinidad presente en el corazón de cada ser humano. Virgo
proporciona las condiciones de oscuridad, calor y quietud necesarias para toda gestación. Virgo
ha aceptado la tarea de dar a luz al Cristo, que es el destino final de todo ser humano.

      Existe cierto número de ideas clave que emergen al estudiar las posibilidades inherentes a
la experiencia de Virgo. Una es ésta: "Virgo concierne a la totalidad de la meta del proceso
evolutivo de proteger, alimentar y, finalmente, revelar la realidad espiritual oculta". Esta es el
alma, el Cristo, el principio de amor: "Cristo en nosotros, esperanza de vida". Se trata de una
afirmación dramática, pero que encarna la verdad en cuánto a la misión de Virgo. En este
segundo sistema solar, la meta evolutiva para la humanidad es traer el principio interno del alma,
el Cristo, a una plena y perfecta manifestación. A este segundo sistema solar todavía le quedan
millones de años por delante y, aunque podríamos considerar que tenemos tiempo de sobra,
actualmente es algo urgente porque ahora, debido al logro de ciertos individuos del reino
humano, la humanidad entera puede lograr un avance decisivo. Estas oportunidades especiales
ocurren siempre en momentos decisivos de la historia, como los que atravesamos en la
actualidad.

      En este proceso de revelación del alma, la influencia de Virgo es de una enorme
importancia debido a la cualidad y el potencial espiritual de la materia, que defiende, nutre y
protege hasta que llega el tiempo de su aparición. Actualmente la humanidad ha llegado a ese
punto en el que los primeros signos de manifestación son aparentes. De aquí la lucha, de aquí el
conflicto entre el acostumbrado control de la materia o materialismo y los emergentes valores
                                                15
nuevos del Cristo interno en el alma humana.

      Después, otro enunciado clave: "El fin de la humanidad es hacer tangible y objetivo,
aquéllo para lo que todo el proceso creativo estaba pensado". Esto se encuentra involucrado con
el proceso redentor. Deberíamos ser capaces, a través de la influencia del alma, del Cristo en
nosotros, de redimir los aspectos puramente materiales de nuestra naturaleza de la personalidad,
de refinar la forma material de manera que pueda reflejar, como un translúcido centro de luz, la
radiación, la belleza y el amor del alma interna.

     Este es el verdadero propósito de la creación, la redención de la sustancia material densa
mediante el poder del alma que los seres humanos deben por si mismos invocar, dirigir y aplicar.
No existe ningún otro medio más que a través de la conciencia de la humanidad en constante
expansión y su efecto redentor en la sustancia del planeta en su totalidad.

       Hay otra idea clave: "A través de todo el proceso de crecimiento y evolución y,
poderosamente en Virgo, discurre el tema del servicio". El servicio subyace en el proceso
evolutivo de este planeta. Podemos cooperar conscientemente con este proceso mientras
aprendemos a vivir más por los dictados del alma y menos por las exigencias de la personalidad.
Pero el esfuerzo hacia la cooperación no es para nuestro propio beneficio. Todos estaríamos
mejor personalmente si hubiéramos redimido nuestras personalidades y hubiéramos aprendido a
vivir, aunque sólo fuese un poco, como almas en manifestación, pero el propósito esencial es que,
a través de estas expansiones y crecimientos de conciencia, podamos prestar un mayor servicio a
la humanidad entera. El servicio no es una actividad planificada y artificial, ni consiste
necesariamente en participar en acciones que merecen la pena, aunque esto también es necesario,
sino que a medida que uno es capaz de reflejar la energía del alma en cada aspecto de la vida
diaria, no sólo transforma el entorno, sino que actúa como agente transmutador en el corazón de
la humanidad. Sirve también para contribuir a la transfiguración de toda la personalidad humana
por el poder del alma humana. Así pues el servicio, en su verdadero significado, es un efecto
espontáneo del control del alma, basado en el amor a la humanidad. Amor y servicio son
cualidades inseparables en la vida del alma y en el esfuerzo que realiza el alma por expresarse
más perfectamente a través de la forma de la personalidad. En Virgo podemos desarrollar esta
demostración del amor como relación correcta y como servicio, como un atributo del amor.

      "El amor, la voluntad y la armonía a través del conflicto son las influencias controladoras
que hacen a los seres humanos lo que verdaderamente son, Cristos en cierne. Amor, voluntad y
armonía a través del conflicto. Estos tres atributos se manifiestan a través de Virgo como fuerzas
controladoras que trabajan juntas para ayudar a hacer a las personas lo que verdaderamente son,
hijos de Dios. Estos atributos se liberan a través de Virgo en la conciencia de la humanidad
cuando podemos servir, literalmente, con abnegación mediante una entregada voluntad, con una
inofensividad que es amor en acción y a través de un correcto hablar que es equilibrio mental y
armonía, excluyendo cualquier forma de hablar desconsiderada o perjudicial. Estas son tres
características principales del nuevo grupo de servidores del mundo, que encarnan el amor y la
luz necesarios en el mundo de hoy. Cuando su presencia se manifiesta en nosotros, hemos
realizado un buen progreso en el camino de revelar el principio Crístico, el alma.

     La nota clave para el discípulo en Virgo, que podemos utilizar como pensamiento simiente
                                               16
en la meditación es: "Soy la Madre y el Hijo, soy Dios, soy materia". Eventualmente, podremos
decir: "Soy espíritu y materia y la relación entre los dos. Soy vida, amor y luz. Soy la unidad y la
diversidad.

                         7. EL FESTIVAL DE LIBRA
                                  Nota clave:
      "Elijo el camino que conduce a través de dos grandes líneas de fuerza"
      Mientras consideramos la meditación de este mes en el Festival de la Luna Llena de Libra,
puede sernos útil recordar que las energías cualificadas nos afectan a todos, cada mes, en su ciclo
dentro y fuera de¡ ámbito de la conciencia humana. Puede que resultemos afectados más
profunda y constantemente por el signo de nuestro nacimiento, nuestro signo solar, pero hemos
experimentado encarnaciones en todos los signos, posiblemente muchas veces, y nos hemos
vuelto sensibles a la cualidad e influencia de todas las energías extraplanetarias en su
acercamiento cíclico. Ello nos da la capacidad de responder a cualquier tipo de energía
condicionante que se encuentre disponible en cualquier momento y a dirigirla y utilizarla
constructivamente.

      Libra es bien conocido en cuánto a sus efectos equilibradores. La energía condicionada por
la constelación de Libra no conduce al extremismo ni a la sobreactividad en forma alguna. Existe
una tendencia a detener y a concentrar la conciencia, a sopesar, a juzgar, a decidir y entonces a
actuar con equilibrio y con la medida adecuada. Esta cualidad de equilibrio es extremadamente
necesaria en el mundo actual, a medida que nos acercamos al fin de un largo período influenciado
por la era Pisceana con sus características de fanatismo, devoción y extremismo. Este período de
la humanidad es parecido al proceso de equilibrar la oscilación de los pares de opuestos que los
individuos experimentan en sus propias naturalezas emocionales, especialmente durante la
adolescencia. Durante largas eras, la familia humana ha fluctuado entre fuerzas emocionales
positivas y negativas, desgarrándose y atormentándose en el conflicto, hasta que eventualmente
aprendemos a introducir el efecto desenvuelto, equilibrado de las energías superiores: las energías
del alma. Esta energía iluminada, esclareciendo la mente, produce visión y comprensión
estimulando la voluntad-de-alcanzar una respuesta estable, madura, equilibrada frente a toda
condición y circunstancia.

      Cada signo tiene su propia cualidad de luz. La luz específica de Libra es la luz que se
desplaza al descanso, una luz que oscila hasta conseguir un punto de equilibrio". La luz que
arroja la mente iluminada por el alma revela "el camino entre" las fuerzas en conflicto. En ese
punto de equilibrio la personalidad, inspirada por el alma, puede decir "Elijo el camino que
conduce entre dos grandes líneas de fuerza". Esta es la nota clave de Libra: "Elijo el Camino", el
                                                17
camino equilibrado, el camino sobre el filo de la navaja o el "noble camino de en medio" del
Buda, transcurriendo entre toda polaridad, entre todo extremo. Este es el camino que nos permite
observar todo cuánto se adentra en nuestro campo de conciencia sin reacciones negativas ni
fanatismos.

       Existe una condición que cada uno de nosotros debe crear en su conciencia. En este período
de la historia, la humanidad entera está también cayendo crecientemente bajo la influencia de
Libra, que está destinada a "entrar en un pronunciado control y posición de poder en el horóscopo
planetario hacia finales de siglo". En esto reside una base para el optimismo en lo que se refiere a
eventos mundiales. A medida que esta influencia aumente sus efectos en toda la humanidad,
contemplaremos un enfoque más equilibrado, más maduro y menos unilateral a los problemas y
las relaciones humanas. La humanidad ya ha alcanzado un punto de inteligencia generalizada y
extendida en la que una elección consciente y un sentido de la responsabilidad están surgiendo
con rapidez.

       El equilibrio en el plano mental es posible para los discípulos mundiales y para aquellos
que aspiran actualmente al servicio planetario. Se trata de una contribución que puede realizarse
hacia el equilibrio emocional que está logrando ahora la humanidad entera en el lacerante crisol
de su propia dolorosa experiencia. Debido a esta cualidad equilibradora de Libra, esta
constelación puede asociarse más específicamente con el problema del sexo que ninguna de las
otras. Para la mayoría de los aspirantes, en las etapas iniciales el sexo no constituye un problema
fundamental. Sin embargo, esotéricamente, es en Libra cuando toda la cuestión sale a la
superficie para resolverse y es en Libra donde debe producirse el equilibrio de los pares de
opuestos y alcanzarse una solución a través de la juiciosa actividad de la mente y del
establecimiento de un punto de equilibrio entre los principios masculino y femenino. Ello, de
nuevo, constituye el problema básico existente entre negativo y positivo y entre quienes siguen
ciegamente al instinto o a las costumbres y quienes les conducen, en la rueda de la vida, en
cualquiera de las dos direcciones, persiguiendo el deseo egoísta o la aspiración espiritual; pero el
punto a tener en cuenta es que, con sensatez, intencionadamente y después de la debida reflexión
y equilibrio entre los distintos puntos, proceden de acuerdo a su voluntad, y según les parece
correcto y deseable. Esto es, en si, de tina utilidad esencial y gracias a ello aprenden; porque toda
acción produce resultados y una mente juiciosa sopesa causa y efecto más correctamente que
ninguna otra.

       Libra rige la profesión legal y sostiene el equilibrio entre los llamados bien y mal, entre
negativo y positivo y también entre Oriente y Occidente. Libra ha sido el "mecenas de la ley".
Hasta ahora, la legislación ha estado inmersa en imponer esas negaciones y actitudes de temor
que fueron preservadas para nosotros en la ley mosaica e impuestas a través de castigar su
infracción. Ello ha constituido una etapa necesaria en el desarrollo humano. Pero la humanidad
está alcanzando la madurez y actualmente es necesaria una interpretación distinta de los
propósitos e intenciones de Libra a través de la ley. La ley debe convertirse en el custodio de una
rectitud positiva y no limitarse a ser el instrumento responsable del cumplimiento de la ley

     Es posible retrasar el dolor y el sufrimiento pero, a la larga, un verdadero equilibrio, esto es,
un pensamiento claro y ecuánime que permita la entrada de la luz del alma, es inevitable. La
clave para este crecimiento "individual o nacional es el cultivo de la inofensividad. La
                                                 18
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